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  • Buena Nueva de acuerdo a Juan Traducción de dominio público abierta a mejoras

    Buena Nueva de acuerdo a Juan Traducción de dominio público abierta a mejoras

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    Buena Nueva de acuerdo a Juan

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    [1]

    1

    001:001 Al comienzo estaba la Palabra[2] la cual estaba con Dios y la
    Palabra era Dios [3].
    001:002 Lo mismo era al comienzo con Dios [4].
    001:003 Todas las cosas fueron creadas a través de Él. Sin Él no se
    habría creado nada de lo que se ha creado.
    001:004 En Él estaba la vida, y la vida fue la luz de los hombres.
    001:005 La luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad no la
    subyugó[5].
    001:006 Llegó un hombre enviado por Dios cuyo nombre era Juan.
    001:007 El mismo vino como un testigo, para atestiguar sobre la luz
    para que todos pudieran creer a través de él.
    001:008 Él no era la luz, pero fue enviado para poder dar testimonio
    sobre la luz.
    001:009 La luz verdadera que ilumina a todos estaba llegando al
    mundo[6].

    001:010 Él estaba en el mundo y el mundo fue hecho a través de Él, y
    el mundo no lo reconoció.
    001:011 Él vino a sus propios y aquellos que eran sus propios no lo
    recibieron.
    001:012 Pero a cuantos lo recibieron, a ellos les dio el derecho[7] de
    convertirse en hijos de Dios, aquellos que creyeron en su
    nombre:
    001:013 quienes no nacieron de la sangre, ni del deseo de carne, ni
    del deseo del hombre sino de Dios.
    001:014 La palabra se convirtió en carne y vivió entre nosotros. Vimos
    su gloria, tal gloria como la del único Hijo del Padre, lleno
    de gracia y verdad.
    001:015 Juan dio testimonio de Él. Gritó diciendo « Este es aquel del
    que yo decía, `Él que viene detrás mi me sobrepasa porque Él
    estaba antes que yo.´»
    001:016 De su abundancia todos hemos recibido gracia sobre gracia[8].
    001:017 Pues la ley fue dada a través de Moisés. La gracia y la
    verdad[9] llegaron a través de Jesús Cristo.
    001:018 Nadie ha visto a Dios en ningún momento. El único Hijo[10],
    que esta en el corazón del Padre, Él lo ha declarado.

    001:019 Este es el testimonio de Juan, cuando los Judíos mandaron
    sacerdotes y Levitas de Jerusalén a preguntarle, «¿Quien
    eres?»

    001:020 El confesó, y no lo negó, sino que declaró, «Yo no soy el
    Cristo. »

    001:021 Ellos le preguntaron, «¿Entonces quién? ¿Eres Elías?»
    Él dijo, «Yo no soy.»
    «¿Eres tu el Profeta?»
    Él contestó, «No»

    001:022 Ellos le dijeron entonces, «¿Quién eres? Danos una respuesta
    para llevarla a los que nos enviaron. ¿Qué dices sobre ti
    mismo?»

    001:023 Él dijo, «Soy la voz de alguien que grita en el desierto,
    `Enderecen el camino del Señor,´ como el profeta Isaías
    dijo.»

    001:024 Los que habían sido enviado eran de los fariseos.
    001:025 Le preguntaron, «¿Por qué bautizas, si no eres Cristo, ni
    Elías, ni el Profeta?»

    001:026 Juan les contestó, «Yo bautizo en agua, pero entre ustedes hay
    uno que ustedes no conocen.
    001:027 Él es quien viene después de mí, pero que está antes de
    mi[11], de quien no soy digno de amarrar sus sandalias.»
    001:028 Estas cosas ocurrieron en Betania más allá del Jordán [12] ,
    donde Juan estaba bautizando.

    001:029 Al día siguiente,vio a Jesús llegando donde él, y le dijo, «¡
    Observen, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!
    001:030 Este es de quien yo he dicho, `Después de mi viene un hombre
    que es preferido sobre mi, porque Él estaba antes que yo.´
    001:031 No lo conocía, pero por esta razón yo vine bautizando con
    agua: para que Él fuera revelado a Israel.»
    001:032 Juan dio testimonio diciendo, «He visto al Espíritu
    descendiendo como una paloma del cielo, y permaneció sobre Él.
    001:033 Yo no lo reconocía, pero aquel que me envió a bautizar en
    agua, me dijo, `En quien veas al Espíritu descendiendo y
    permaneciendo sobre Él, será el mismo que bautiza en el
    Espíritu Santo.´
    001:034 Yo he visto, y doy testimonio que este es el Hijo de Dios.»

    001:035 Nuevamente al día siguiente[13], Juan se encontraba con dos de
    sus discípulos,
    001:036 vio a Jesús cuando se acercaba y dijo, «¡ Observen, el Cordero
    de Dios!»
    001:037 Los dos discípulos lo escucharon hablar, y siguieron a Jesús.
    001:038 Jesús se dio vuelta, los vio siguiéndolo, y les dijo, «¿Qué
    están buscando?»
    Ellos le dijeron, «Rabí» (lo cual se interpreta como
    Maestro[14]) « ¿Dónde te estás quedando?»

    001:039 Él les dijo, «Vengan y vean.»
    Fueron y vieron donde se estaba quedando, y se quedaron con Él
    ese día. Era aproximadamente la décima hora[15].
    001:040 Uno de los dos que habían escuchado a Juan, y lo había seguido
    era Andrés, hermano de Simón Pedro.
    001:041 Primero encontró a su propio hermano Simón y le dijo «Hemos
    encontrado al Mesías!» (que se interpreta como Cristo [16]).
    001:042 Lo llevo donde Jesús. Jesús lo miró, y dijo, «Tu eres Simón,
    el hijo de Jonás[17] . Tu serás llamado Cefas» (que se
    interpreta como Pedro [18]).
    001:043 Al día siguiente, estaba determinado a ir a Galilea, y
    encontró a Felipe. Jesús le dijo, «Sígueme.»
    001:044 Ocurría que Felipe era de la ciudad de Betsaida[19], de la
    ciudad de Andrés y Pedro.
    001:045 Felipe encontró a Natanael, y le dijo, «Lo hemos encontrado, a
    aquel sobre quienes escribieron los profetas y Moisés en la
    ley: Jesús de Nazaret, el hijo de José.»

    001:046 Natanael le dijo, «¿Puede algo bueno venir de Nazaret?»
    Felipe le dijo, «Ven y ves.»

    001:047 Jesús vio a Natanael acercándose, y le dijo, «¡Observen, un
    Israelita de verdad, en quien no hay fraude!

    001:048 Natanael le dijo, «¿Cómo me conoces?»
    Jesús le contestó, «Antes de que Felipe te llamara, cuando
    estabas debajo del árbol de higos, te vi.»

    001:049 Natanael le contestó, «Rabí, ¡Tu eres el Hijo de Dios! ¡Tu
    eres el Rey de Israel!»

    001:050 Jesús le contestó, «¿Crees porque te dije, `Te vi debajo del
    árbol de higos´? ¡Verás cosas más grande que estas!»
    001:051 Le dijo, « Con seguridad, te digo, desde ahora verás el cielo
    abierto, y a los ángeles de Dios ascendiendo y descendiendo
    sobre el Hijo del Hombre.»

    2

    002:001 Al tercer día, hubo una boda en Caná de Galilea. La madre de
    Jesús estaba allí.
    002:002 Jesús también fue invitado a la boda junto con sus discípulos.
    002:003 Cuando el vino se acabó, la madre de Jesús le dijo, « No
    tienen más vino.»

    002:004 Jesús le dijo, «Mujer, ¿Qué tiene que ver eso contigo o
    conmigo[20 ]? Mi hora aún no ha llegado.»

    002:005 Su madre le dijo a los criado, «Lo que sea que él les diga,
    háganlo.»
    002:006 Habían seis jarras de piedra ubicadas de acuerdo a la forma
    Judía de purificar[21], contenían dos o tres metretes [22]
    cada una.
    002:007 Jesús les dijo, «Llenen las jarras con agua.» Ellos las
    llenaron hasta el borde.
    002:008 El les dijo, «Ahora saquen algo, y llévenlo al anfitrión de la
    fiesta.» Entonces así lo hicieron.
    002:009 Cuando el anfitrión de la fiesta probó el agua, entonces
    convertida en vino, sin saber de donde venia (aunque los
    criados que habían tomado el agua lo sabían), llamó al recién
    casado,
    002:010 y le dijo, «Todos sirven el vino bueno primero, y cuando los
    invitados han bebido libremente[23], el que es peor. ¡Tu has
    guardado el vino bueno hasta ahora!»
    002:011 Esto da comienzo a las señales que Jesús hizo en Caná de
    Galilea, y reveló su gloria; y sus discípulos creyeron en Él.

    002:012 Después de esto, siguió hacia Capernaum, Él, su madre, sus
    hermanos[24] , y sus discípulos; y permanecieron allí algunos
    días.
    002:013 La Pascua de los Judíos estaba a mano, y Jesús se dirigía a
    Jerusalén.
    002:014 En el templo encontró a algunos que vendían bueyes, ovejas y
    palomas y a cambiadores de dinero sentados.
    002:015 Hizo una correa con cuerdas, y los sacó a todos del templo,
    junto con ovejas y bueyes, regó el dinero de los cambiadores y
    y volteó sus mesas.
    002:016 A los que vendían palomas, les dijo, «¡Saquen de aquí estas
    cosas! ¡No hagan de la casa de mi Padre un mercado!
    002:017 Sus discípulos recordaron que estaba escrito «El fervor por tu
    casa me consume.»

    002:018 Los Judíos entonces le dijeron, «¿Qué señal nos muestras, en
    vista de que haces estas cosas?»

    002:019 Jesús les contestó, «Destruyan este templo, y en tres días lo
    levantaré.»

    002:020 Los Judíos entonces le dijeron, «Este templo estuvo en
    construcción durante cuarenta y seis años, ¿Y tu lo levantarás
    en tres días?»
    002:021 Pero Él hablaba del templo de su cuerpo.
    002:022 Después, cuando se levantó de entre los muertos, sus
    discípulos recordaron que había dicho esto, y creyeron en la
    Escritura, y en la palabra que Jesús había dicho.

    002:023 Cuando estuvo en Jerusalén en la Pascua, durante la fiesta,
    muchos creyeron en su nombre, al ver las señales que hacía.
    002:024 Pero Jesús no se confiaba de ellos, porque los conocía a todos
    002:025 y porque no necesitaba que alguien diera testimonio sobre los
    hombres; porque Él mismo conocía lo que estaba dentro de los
    hombres.

    3

    003:001 Ocurrió que había un hombre de los fariseos llamado Nicodemo,
    un dirigente de los Judíos.
    003:002 El mismo fue donde Jesús en la noche, y le dijo, «Rabí,
    sabemos que eres un maestro venido de Dios, porque nadie puede
    hacer estas señales que haces, a menos que Dios esté con él.»

    003:003 Jesús le contestó, «Con seguridad, te digo, a menos que se
    nazca de nuevo[25], no es posible ver el Reino de Dios.»

    003:004 Nicodemo le dijo, «¿Cómo puede un hombre nacer cuando es
    viejo? ¿ Puede entrar una segunda vez al vientre de su madre y
    nacer?»

    003:005 Jesús le contestó, «Con seguridad te digo, a menos que se
    nazca de agua y espíritu, ¡No se puede entrar al Reino de
    Dios!
    003:006 Porque lo que nace de carne es carne. Lo que nace del Espíritu
    es espíritu.
    003:007 No te maravilles porque te digo, `Debes nacer de nuevo.´
    003:008 El viento[26] sopla donde quiere, y tu escuchas su sonido,
    pero no sabes de donde viene ni a donde va. Así es todo aquel
    que nace del Espíritu.»

    003:009 Nicodemo le contestó, «¿Cómo pueden ser estas cosas?»

    003:010 Jesús le contestó, «¿Eres el profesor de Israel, y no
    entiendes estas cosas?
    003:011 Con seguridad te digo, hablamos de aquello que conocemos, y
    damos testimonio de aquello que hemos visto, y tu no haz
    recibido nuestro testimonio.
    003:012 Si yo les digo cosas terrenales y ustedes no creen, ¿Cómo
    creerán si les digo cosas del cielo?
    003:013 Nadie ha ascendido al cielo, excepto aquel que descendió del
    cielo, el Hijo del Hombre, quien está en el cielo[27].
    003:014 Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe
    ser levantado el Hijo del Hombre,
    003:015 para que cualquiera que crea en Él no perezca, sino que tenga
    vida eterna.
    003:016 Porque Dios amó tanto al mundo, que entregó a su único Hijo,
    para que cualquiera que crean en Él no perezca, sino que tenga
    vida eterna.
    003:017 Porque Dios no envió su Hijo al mundo a juzgarlo[28], sino a
    que el mundo fuera salvado[29] por intermedio de Él.
    003:018 Aquel que cree en Él no es juzgado. Aquel que no crea ya ha
    sido juzgado, porque no ha creído en el nombre del único Hijo
    de Dios.
    003:019 Este es el juicio, que la luz ha venido al mundo, pero los
    hombres amaban la oscuridad en lugar de la luz; pues sus obras
    eran malas.
    003:020 Porque todo aquel que hace el mal odia la luz, y no viene a la
    luz por temor a que sus obras queden expuestas.
    003:021 Pero aquel que practica la verdad viene a la luz, para que sus
    obras puedan ser reveladas, pues han sido hechas en Dios.»

    003:022 Después de estas cosas, Jesús fue con sus discípulos a la
    tierra de Judea. Allí se quedaron, y bautizaron.
    003:023 Juan también estaba bautizando en Enón cerca de Salim, porque
    había mucha agua allí. Ellos fueron para ser bautizados[30].
    003:024 Porque Juan aún no había sido arrojado a la prisión.
    003:025 Allí se llego a una pregunta por parte de los discípulos de
    Juan[31]con algunos judíos [32] sobre la purificación.
    003:026 Llegaron donde Juan y le dijeron, «Rabí, aquel que estaba
    contigo mas allá del Jordán,[33] de quien has dado testimonio,
    bautiza también y todos van a Él.»

    003:027 Juan contestó, «Un hombre no puede recibir nada si no le ha
    sido dado por el cielo.
    003:028 Ustedes dan testimonio por lo que dije, `Yo no soy el Cristo,´
    sino[34] que, `he sido enviado antes de Él.´
    003:029 Aquel que tiene la novia es el novio; pero el amigo del novio,
    que se mantiene a la escucha, se alegra con la voz del novio.
    Esta, mi felicidad, está entonces completa.
    003:030 El debe crecer mientras que yo debo disminuir.
    003:031 Aquel que viene de arriba está arriba de todos. Aquel que es
    de la tierra pertenece a la tierra y habla sobre ella. Aquel
    que viene del cielo está sobre todos.
    003:032 Lo que Él ha escuchado y visto, de eso da testimonio; pero
    nadie recibe su testimonio.
    003:033 Aquel que reciba su testimonio ha puesto su sello en esto, que
    en verdad es Dios. [35]
    003:034 Porque aquel al que Dios ha enviado habla las palabras de
    Dios; pues Dios da Espíritu sin medida.
    003:035 El Padre ama al Hijo, y le ha dado todas las cosas en su mano.
    003:036 Quien cree en el Hijo tiene vida eterna, pero quien
    desobedece[36] al Hijo no verá la vida, sino que la
    indignación de Dios permanecerá en Él.»

    4

    004:001 Así que cuando el Señor[37] supo que los fariseos habían oído
    que Él estaba haciendo y bautizando más discípulos que Juan
    004:002 (aunque Jesús mismo no los bautizaba, sino sus discípulos),
    004:003 dejó Judea, y salió hacia Galilea.
    004:004 Necesitó pasar por Samaria.
    004:005 Así que fue a una ciudad de Samaria, llamada Sicar, cerca a la
    parcela de tierra que Jacob dio a su hijo, José.
    004:006 El pozo de Jacob[38] estaba allí. Jesús entonces, cansado de
    su viaje, se sentó cerca al pozo. Era cerca de la sexta
    hora[39].
    004:007 Una mujer de Samaria vino a sacar agua. Jesús le dijo, «Dame
    de beber.»
    004:008 Porque sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar
    alimentos.

    004:009 Entonces la mujer samaritana le dijo, «¿Cómo es esto que tu,
    siendo Judío, me pides de beber a mí, una mujer samaritana?»
    (Porque los Judíos no tenían trato con los samaritanos.)

    004:010 Jesús le contestó, «Si tu conocieras los regalos de Dios,[40]
    y quien es quien te dice, `Dame de beber,´ le habrías pedido y
    Él te habría dado agua viva.»

    004:011 La mujer le dijo, «Señor, tu no tienes con que sacarla, y el
    pozo es profundo. ¿De donde entonces tienes agua viva?
    004:012 ¿Eres más grande que nuestro padre, Jacob, quien nos dio este
    pozo, y bebió de aquí él mismo, como hicieron sus niños, y sus
    rebaños?»

    004:013 Jesús le contestó, «Todo aquel que beba de esta agua volverá a
    tener sed,
    004:014 pero aquel que beba del agua que yo le de, no volverá a tener
    sed; sino que el agua que yo le de será en él una fuente de
    agua que salta a la vida eterna [41].»

    004:015 La mujer le dijo, «Señor, dame de esa agua, para no tener sed
    de nuevo, y para no tener que recorrer todo el camino hasta
    aquí a sacar.»

    004:016 Jesús le dijo, «Ve, llama a tu marido, y vuelve.»

    004:017 La mujer le contestó, «No tengo marido.»
    Jesús le dijo, «Dijiste bien, `No tengo marido,´
    004:018 porque tuviste 5 maridos; y con el que estás ahora no es tu
    marido. Esto que has dicho es verdad.»

    004:019 La mujer le dijo, «Señor, percibo que eres un profeta.
    004:020 Nuestros padres alabaron en estas montañas, y ustedes los
    Judíos dicen que en Jerusalén es el sitio donde la gente
    debería adorar.»

    004:021 Jesús le dijo «Mujer, creeme, vendrá la hora, cuando ni en
    esta montaña, ni en Jerusalén, alabarán al Padre [42].
    004:022 Ustedes alaban lo que no conocen. Nosotros alabamos lo que
    conocemos; porque la salvación es de los Judíos.
    004:023 Pero la hora llega, y ahora es, cuando el verdadero adorador
    alabará al Padre en espíritu y verdad; porque el Padre busca
    aquellos para que sean quienes lo alaben[43].
    004:024 Dios es Espíritu, y aquellos que lo alaban, deben alabar en
    espíritu y verdad.»

    004:025 La mujer le dijo, «Yo se que el Mesías viene,» (aquel que es
    llamado Cristo[44]). «Cuando venga, nos declarará todas estas
    cosas.»

    004:026 Jesús le dijo, «Yo soy Él. Quien contigo habla.»
    004:027 Entonces llegaron sus discípulos. Se maravillaron porque Él
    hablaba con una mujer; aunque ninguno dijo, «¿Qué estás
    buscando?»[45] o «¿Por qué hablas con ella?»
    004:028 Así que la mujer dejó su jarra de agua, y fue a la ciudad, y
    le dijo a la gente,
    004:029 «Vengan, vean a un hombre que me ha dicho todo lo que he
    hecho. ¿Puede este ser el Cristo?»

    004:030 La gente salió de la ciudad, y fue donde Él.
    004:031 Mientras tanto, los discípulos lo apuraron diciendo, «Rabí,
    come.»

    004:032 Pero Él les dijo, «Tengo alimento para comer[46], del que
    ustedes no saben»

    004:033 Los discípulos entonces se dijeron unos a otros, «¿Alguien le
    ha traído algo de comer?»

    004:034 Jesús les dijo, «Mi alimento es hacer la voluntad del que me
    envió, y completar su trabajo[47].
    004:035 ¿No dicen ustedes, `Aún quedan cuatro meses para la cosecha?´
    Observen, les digo levanten sus ojos y vean los campos que ya
    están blancos[48] para la cosecha.
    004:036 Aquel que recoge recibe jornal, y recoge fruto para la vida
    eterna; para que tanto el que cultiva como el que recoge
    puedan disfrutar juntos.
    004:037 Porque esta frase es cierta, `Uno siembra, y otro recoge. ´
    004:038 Los envié a recoger aquello por lo que no han trabajado. Otros
    lo han trabajado, y ustedes han entrado en su trabajo.»

    004:039 Muchos de la ciudad de los Samaritanos creyeron en Él por las
    palabras de la mujer que había dado testimonio, «Me dijo todo
    lo que había hecho.»
    004:040 Así que cuando los samaritanos fueron donde Él, le rogaron
    quedarse con ellos. Él se quedó allí dos días.
    004:041 Muchos más creyeron por causa de su palabra.
    004:042 Le dijeron a la mujer, « Ahora creemos, no por lo que has
    dicho; sino porque lo hemos oído por nosotros mismos, y
    sabemos que de hecho este es el Cristo[49], el Salvador del
    mundo.»

    004:043 Después de dos días Él salio de allí y fue a Galilea.
    004:044 Porque Jesús mismo dio testimonio que un profeta no tiene
    honor en su propia tierra.
    004:045 Así que cuando fue a Galilea, la gente de Galilea lo recibió,
    habiendo visto todas las cosas que hizo en Jerusalén durante
    la fiesta, porque ellos también habían ido a la fiesta.
    004:046 Entonces Jesús fue de nuevo a Cana en Galilea, donde había
    convertido el agua en vino. Había cierto hombre noble[50] cuyo
    hijo estaba enfermo en Capernaum.
    004:047 Cuando escuchó que Jesús había salido de Judea hacia Galilea,
    fue donde Él, y le rogó que viniera y sanara a su hijo, porque
    estaba a punto de morir.
    004:048 Jesús entonces le dijo, «A menos que ustedes vean señales y
    maravillas, no creerán de forma alguna.»

    004:049 El hombre noble le dijo, «Señor, ven antes de que mi niño
    muera.»
    004:050 Jesús le dijo, «Ve por tu camino. Tu hijo vive.» El hombre
    creyó la palabra que Jesús le había dicho, y fue por su
    camino.
    004:051 Mientras se acercaba, sus siervos lo encontraron y le
    reportaron «¡Tu hijo vive!»
    004:052 Así que Él les preguntó la hora a la que había empezado a
    mejorar. Ellos entonces le dijeron, «Ayer a la séptima
    hora[51] la fiebre lo abandonó.»
    004:053 Así que el padre sabiendo que esa era la hora en la que Jesús
    le había dicho, «Tu hijo vive.» Creyó, así como su casa
    entera[52].
    004:054 Es es nuevamente la segunda señal que Jesús hizo, saliendo de
    Judea hacia Galilea.

    5

    005:001 Después de esto, hubo una fiesta de los Judíos, y Jesús fue a
    Jerusalén.
    005:002 En Jerusalén por la puerta de las ovejas[53], hay una
    piscina[54], llamada en Hebreo, «Betesda[55],» la cual tiene
    cinco pórticos.
    005:003 En estos yacía una gran multitud de enfermos, ciegos,
    inválidos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua;
    005:004 porque un ángel del Señor bajaba en ocasiones a la piscina, y
    agitaba el agua. Quien entrara primero después de la agitación
    quedaba limpio de cualquier enfermedad que tuviera. [56]
    005:005 Cierto hombre estaba allí, había estado enfermo por treinta y
    ocho años.
    005:006 Cuando Jesús lo vio yaciendo allí, y supo que había estado
    enfermo por un largo tiempo, le preguntó, «¿Deseas ser
    sanado?»

    005:007 El hombre enfermo le contestó, «Señor, no tengo nadie que me
    ponga en la piscina cuando el agua se agita, mientras llego
    otro entra antes que yo.»

    005:008 Jesús le dijo, «Levántate, toma tu camilla y camina.»

    005:009 Inmediatamente, el hombre sanó, tomó su camilla y caminó.
    Ocurrió que ese día era sabático[57].
    005:010 Así que los Judíos le dijeron al que había sino sanado, «Es el
    día sabático. No es permitido para ti cargar la camilla.»

    005:011 Él les contestó, «Aquel que me sanó, también me dijo, `Toma tu
    camilla y camina.´»

    005:012 Después ellos le preguntaron, «¿Quién es el hombre que te
    dijo, `Toma tu camilla y camina´?»

    005:013 Pero aquel que fue curado no sabía quien lo había hecho,
    porque Jesús se había ido[58] y había una multitud en el
    lugar.

    005:014 Luego Jesús lo encontró en el templo, y le dijo «Pon atención,
    ya estas sano, no peques más, para que nada peor te suceda.»

    005:015 El hombre se fue, y le dijo a los judíos que había sido Jesús
    quien lo había sanado.
    005:016 Por esto los judíos persiguieron a Jesús, y buscaban matarlo,
    porque hizo estas cosas el día sabático.
    005:017 Pero Jesús les contestó, «Mi Padre aún está trabajando, así
    que yo estoy trabajando, también.»
    005:018 Por esta razón los judíos buscaban aún más matarlo, porque no
    sólo rompía el día sabático, sino también llamaba su Padre a
    Dios, haciéndose Él mismo igual a Dios.
    005:019 Jesús entonces les contestó, «Con seguridad, les digo, el Hijo
    no puede hacer nada por si mismo, sino lo que ve hacer al
    Padre. Porque cualquier cosa que Él haga, así mismo las hace
    el Hijo.
    005:020 Porque el Padre tiene afecto por el Hijo, y le muestra todas
    las cosas que Él mismo hace. Él le mostrará obras más grandes
    que está, para que puedan maravillarse.
    005:021 Porque así como el Padre resucita a los muertos y les da vida,
    también el Hijo le da vida a quien Él desee.
    005:022 Porque el Padre no juzga a nadie, pero le ha dado todo juicio
    al Hijo,
    005:023 para que todos puedan honrar al Hijo, así como alaban al
    Padre. Aquél que no honre al Hijo no honra al Padre que lo
    envió.

    005:024 «Con seguridad les digo, aquel que escuche mi palabra, y
    creerá en quien me envió, tiene vida eterna, y no va a
    juicios, sino que ha pasado de muerto a vivo.
    005:025 Con seguridad les digo, llega la hora, y es ahora, cuando los
    muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y aquellos que escuchen
    vivirán.
    005:026 Porque así como le Padre tiene vida en si mismo, así le dio al
    Hijo también para tener vida en si mismo.
    005:027 También le dio su autoridad para ejercer juicios, porque Él es
    un hijo de hombre[59].
    005:028 No se maravillen de esto, porque la hora llega, en la que
    todos los que están en las tumbas oirán su voz,
    005:029 y saldrán; aquellos que han hecho bien, a la resurrección de
    la vida; y aquellos que han hecho mal, a la resurrección del
    juicio.
    005:030 Por mi mismo no puedo hacer nada. Cuando escucho[60], juzgo, y
    mi juicio es justo; porque no busco mi propia voluntad, sino
    la voluntad de mi Padre quien me envió.

    005:031 «Si doy testimonio sobre mi mismo, mi testimonio no es
    válido.
    005:032 Es otro quien da testimonio sobre mi. Se que el testimonio que
    da sobre mí es cierto.
    005:033 Ustedes han sido[61] enviados a Juan, y él ha dado testimonio
    a la verdad.
    005:034 Pero el testimonio que recibo no es de hombres. Aunque, digo
    estas cosas para que se puedan salvar.
    005:035 Él era la lampara brillante y encendida, y ustedes estaban
    ansiosos por alegrarse un tiempo en su luz.
    005:036 Pero el testimonio que tengo es más grande que el de Juan,
    pues los trabajos que el Padre me dio para cumplir, los
    trabajos precisos que hago, dan testimonio sobre mi: que el
    Padre me ha enviado.
    005:037 El Padre mismo, quien me envió, ha dado testimonio sobre mí.
    Ustedes no han oído su voz en momento alguno, ni han visto su
    forma.
    005:038 Ustedes no tienen su palabra viva en ustedes; porque no creen
    en aquel que Él envío.

    005:039 «Buscan las Escrituras, porque piensan que en ellas tienen
    vida eterna; y estas son las que dan testimonio sobre mí.
    005:040 Pero ustedes no desean venir a mí[62], para poder tener vida.
    005:041 No recibo gloria de los hombres.
    005:042 Pero se, que ustedes no tienen el amor de Dios en ustedes
    mismos.
    005:043 Yo he venido en nombre de mi Padre, y ustedes no me reciben.
    Si otro viene en su propio nombre, ustedes lo recibirán.
    005:044 ¿Cómo pueden ustedes creer, que reciben gloria quienes se
    alaban unos a otros[63], y no buscan la gloria que viene del
    único Dios?

    005:045 «No piensen que los acusaré ante el Padre. Hay uno que los
    acusará, Moisés[64], en quien ustedes han puesto su
    esperanza.
    005:046 Porque si creyeran en Moisés, creerían en mí, pues él escribió
    sobre mi.
    005:047 Pero si no creen sus escritos, ¿Cómo creerán mis palabras?»

    6

    006:001 Después de estas cosas, Jesús fue al otro lado del lago[65]
    Galilea, que también es llamado el Lago de Tiberias[66].
    006:002 Una gran multitud lo seguía, porque habían visto los milagros
    que hizo con quienes estaban enfermos.
    006:003 Jesús subió a una montaña, y se sentó allí con sus discípulos.
    006:004 Ocurría que la Pascua, la fiesta de los Judíos, estaba a mano.
    006:005 Jesús entonces levantando sus ojos, y viendo que una gran
    multitud venía a Él, le dijo a Felipe, «¿Dónde vamos a comprar
    pan, para que estos puedan comer?»
    006:006 Esto lo dijo para probarlo, porque el mismo sabía lo que
    haría.

    006:007 Felipe contestó, «Doscientos denarios en pan no serían
    suficientes para que cada uno de ellos reciba un poco.»

    006:008 Uno de los discípulos, Andrés, el hermano de Pedro, le dijo,
    006:009 «Hay un niño aquí que tiene cinco panes de cebada[67] y dos
    pescados, pero ¿Qué es esto para tantos?»

    006:010 Jesús dijo, «Hagan que la gente se siente.» En ese lugar había
    mucho espacio en el pasto. Así que los hombres se sentaron,
    quienes eran alrededor de cinco mil.
    006:011 Jesús tomó los pedazos, y habiendo dado gracias, comenzó a
    distribuirlos a los discípulos, y los discípulos a los que
    estaban sentados[68]; de la misma forma con los peces tanto
    como ellos deseaban.
    006:012 Cuando estuvieron llenos, le dijo a sus discípulos, «Recojan
    los pedazos que quedaron, para que nada se pierda.»
    006:013 Así que los recolectaron, y llenaron doce canastos con los
    restos de las cinco tajadas, que habían dejado los que habían
    comido[69].
    006:014 Entonces cuando la gente vio las señales que Jesús hizo,
    dijeron, «Este es verdaderamente el profeta que viene al
    mundo.»
    006:015 Entonces Jesús, percibiendo que iban a ir y tomarlo por la
    fuerza, para hacerlo rey, se retiró a la montaña. [ 70]

    006:016 Cuando se hizo noche, sus discípulos fueron al lago
    006:017 entraron al bote y fueron por el lago hacia Capernaum. Estaba
    oscuro y Jesús aún no había ido donde ellos.
    006:018 El lago era agitado por un gran viento que soplaba.
    006:019 Entonces, cuando habían remado cerca de veinticinco o treinta
    estadios[71] vieron a Jesús caminando sobre el lago, y
    acercándose al bote; y tuvieron miedo.
    006:020 Pero Él les dijo, «SOY YO. No tengan miedo.»
    006:021 Entonces deseaban recibirlo en el bote. Y de inmediato el bote
    quedó en tierra en el sitio al que se dirigían.

    006:022 Al día siguiente, la multitud que estaba al otro lado del lago
    vio que no habían más botes allí excepto en el que se habían
    embarcado los discípulos, y que Jesús no había entrado con sus
    discípulos en el bote, sino que ellos se habían ido solos.
    006:023 Sin embargo llegaron botes de Tiberia cerca al sitio donde
    comieron pan después de que el Señor había dado gracias.
    006:024 Entonces cuando la multitud vio que Jesús no estaba allí, ni
    sus discípulos, ellos mismos entraron en los botes, y fueron a
    Capernaum, buscando a Jesús.
    006:025 Cuando lo encontraron al otro lado del lago, le preguntaron,
    «Rabí, ¿Cuándo viniste aquí?»

    006:026 Jesús les contestó, «Con seguridad les digo, me buscan, no
    porque vieron señales, sino porque comieron pan y quedaron
    llenos.
    006:027 No trabajen por la comida que perece, sino por la comida que
    permanece en la vida eterna, de la cual el Hijo del Hombre les
    dará. Porque Dios el Padre se lo ha concedido.»

    006:028 Ellos entonces le dijeron, «¿Qué debemos hacer, para poder
    realizar los trabajos de Dios?»

    006:029 Jesús les contestó, «Este es el trabajo de Dios, que ustedes
    crean en aquel que Él ha enviado.»

    006:030 Entonces ellos le dijeron, «¿Qué señal haces para que podamos
    ver y creerte? ¿Qué obras realizas?
    006:031 Nuestros padres comieron mana en el desierto. Como está
    escrito, `Él les dio pan del cielo[72] para comer.´»

    006:032 Jesús entonces les dijo, «Con seguridad, les digo, no fue
    Moisés quien les dio pan del cielo, sino mi Padre da el
    verdadero pan del cielo.
    006:033 Porque el pan de Dios es quien viene del cielo, y da vida a
    este mundo.»

    006:034 Entonces le dijeron, «Señor, danos siempre de este pan.»

    006:035 Jesús les dijo, «Soy el pan de la vida. Quien venga a mi no
    tendrá hambre, y aquel que crea en mi nunca estará sediento.
    006:036 Pero ya les dije, que ustedes me han visto, y aún no creen en
    mí.
    006:037 Todos aquellos que mi Padre me de, vendrán a mí. A aquel que
    venga a mí de ninguna forma lo rechazaré.
    006:038 Porque he venido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la
    voluntad de quien me envió.
    006:039 Esta es la voluntad de mi Padre que me ha enviado, que de
    todos los que me ha entregado, no debo perder nada[73], sino
    resucitarlos el último día.
    006:040 Esta es la voluntad del que me envió, que todo el que vea al
    Hijo y crea en Él, tendrá vida eterna; y yo lo resucitaré el
    último día.»

    006:041 Entonces los Judíos murmuraron contra Él, porque dijo, «Soy el
    pan que bajó del cielo.»
    006:042 Dijeron, «¿No es este Jesús, el hijo de José, cuyo padre y
    madre conocemos? ¿Cómo entonces es que Él dice, `Yo he venido
    del cielo?´»

    006:043 Entonces Jesús les contestó, «No murmuren entre ustedes.
    006:044 Nadie puede venir a mí a menos que mi Padre que me envió, lo
    traiga, y yo lo resucitaré en el último día.
    006:045 Está escrito en los profetas, `Todos serán enseñados por
    Dios.´ Así que todo el que oiga del Padre, y haya aprendido,
    viene a mí.
    006:046 Nadie ha visto al Padre, excepto aquel que es de Dios[74]. Él
    ha visto al Padre.
    006:047 Con seguridad, les digo, [75] tiene vida eterna.
    006:048 Soy el pan de la vida[76].
    006:049 Sus padres comieron el mana del desierto, y murieron.
    006:050 Este es el pan que viene del cielo[77], para que cualquiera
    pueda comerlo y no morir.
    006:051 Soy el pan viviente que bajó del cielo. Si alguien come de
    este pan, vivirá por siempre. Si, el pan por el cual le daré
    la vida al mundo es mi carne.»

    006:052 Entonces los Judíos discutieron unos con otros, diciendo,
    «¿Cómo puede este hombre darnos su carne para comer?»

    006:053 Así que Jesús les dijo, «Con seguridad les digo, a menos que
    coman de la carne del Hijo del Hombre y beban su sangre,
    ustedes no tendrán vida en ustedes mismos.
    006:054 Aquel que coma mi carne y beba mi sangre tiene vida eterna, y
    lo resucitaré en el último día.
    006:055 Porque en verdad mi carne es comida, y en verdad mi sangre es
    bebida.
    006:056 Aquel que coma mi carne y beba mi sangre vive en mí[78], y yo
    en él.
    006:057 Así como el Padre me envió, y yo vivo gracias al Padre; así
    mismo él que se alimente de mí, también vivirá gracias a mí.
    006:058 Este es el pan que bajó del cielo, no es como con el mana que
    nuestros padres comieron y murieron. Aquel que coma este pan
    vivirá por siempre.»
    006:059 Jesús dijo esto en la sinagoga, mientras enseñaba en
    Capernaum.

    006:060 Entonces muchos de sus discípulos, cuando lo escucharon,
    dijeron, «¡Estas son palabras fuertes! ¿Quién puede
    escucharlas?»[79]

    006:061 Pero Jesús sabiendo en su interior lo que los discípulos
    murmuraban sobre esto, les dijo, «¿Esto los perturba?[80]
    006:062 ¿Cómo sería si vieran al Hijo del Hombre ascendiendo al sitio
    donde estaba antes?
    006:063 Es el Espíritu quien da vida. La carne no da ganancia
    alguna[81]. Las palabras que les digo son espíritu, y son
    vida.
    006:064 Pero hay algunos de ustedes que no creen.» Porque desde el
    comienzo Jesús sabía quienes eran, quienes no creían, y quien
    sería el que lo traicionaría.
    006:065 Él dijo, «Por esto les he dicho que nadie viene a mi, a menos
    que le haya sido dado por el Padre.»

    006:066 En esto, muchos de sus discípulos regresaron, y no caminaron
    más con Él.
    006:067 Entonces Jesús les dijo a los doce, «Ustedes no quieren irse,
    ¿O si quieren?»

    006:068 Simón Pedro le contesto, «Señor, ¿A quien iríamos? Tu tienes
    las palabras de la vida eterna.
    006:069 Hemos llegado a creer y sabemos que tu eres Dios
    bendito[82].»

    006:070 Jesús les contesto, «¿No los escogí a los doce? Y uno de
    ustedes un demonio»
    006:071 Él hablaba de Judas, el hijo de Simón Iscariote, porque este
    era el que lo traicionaría, y era uno de los doce.

    7

    007:001 Después de estas cosas, Jesús anduvo por Galilea, no iba por
    Judea, porque los Judíos buscaban matarlo.
    007:002 Ocurría que la fiesta de los Judíos estaba a mano, la fiesta
    de Enramadas.
    007:003 Entonces sus hermanos[83] le dijeron, «Partan de aquí y vayan
    a Judea, para que tus discípulos también puedan ver las obras
    que haces.
    007:004 Porque nadie hace nada en secreto, y cada cual busca ser
    conocido ampliamente[84]. Si haces esto, te das a conocer al
    mundo.»
    007:005 Porque incluso sus hermanos no creían en Él.

    007:006 Entonces Jesús les dijo, «Mi hora no ha llegado, pero su
    tiempo siempre está listo.
    007:007 El mundo no puede odiarlos, pero me odia, porque doy
    testimonio de este, que sus obras son malas.
    007:008 Vayan ustedes a la fiesta. Pero yo no voy a esta fiesta,
    porque mi tiempo aún no se ha cumplido.»

    007:009 Habiéndoles dicho estas cosas, se quedó en Galilea.
    007:010 Pero cuando sus hermanos se habían ido a la fiesta, Él también
    fue, no públicamente sino en secreto.
    007:011 Los Judíos entonces lo buscaron en la fiesta, y dijeron,
    «¿Donde está Él?»
    007:012 Había muchos comentarios entre la multitud con respecto a Él.
    Algunos decían, «Él es un buen hombre.» Otros decían «No es
    así, sino que pierde a la multitud.»
    007:013 Pero nadie hablaba abiertamente de Él por temor a los Judíos.
    007:014 Y cuando estaban en la mitad de la fiesta, Jesús fue al templo
    y enseñó.
    007:015 Los Judíos entonces se maravillaron diciendo, «¿Cómo puede
    conocer este las letras[85], cuando nunca ha sido educado?»

    007:016 Jesús entonces les contestó, «Mi enseñanza no es mía, sino de
    aquél que me envió.
    007:017 Si alguien desea hacer su voluntad, sabrá reconocer la
    enseñanza, bien si viene de Dios, o si hablo por mi mismo.
    007:018 Aquel que habla de si mismo busca su propia gloria, pero aquel
    que busca la gloria del que lo envío es verdad[86], y no hay
    error en Él.
    007:019 ¿Acaso no les dio Moisés la ley, y sin embargo ninguno de
    ustedes acata la ley? ¿Por qué buscan matarme?

    007:020 La multitud le contestó, «¡Tienes un demonio! ¿Quién busca
    matarte?»

    007:021 Jesús les contestó, «Hice una obra, y todos ustedes se
    maravillaron de esta.
    007:022 Moisés les ha dado circuncisión (eso no es de Moisés, sino de
    los padres), y en el día sabático ustedes circuncidan un niño.
    007:023 Si un niño recibe circuncisión el día sabático, sin que la ley
    de Moisés sea quebrantada, ¿Acaso se enojan conmigo porque
    sané a un hombre por completo[87]en el día sabático?
    007:024 No juzguen por las apariencia, en cambio hagan juicios
    justos.»

    007:025 Entonces algunos de los de Jerusalén dijeron, «¿No es este al
    que buscan matar?
    007:026 Observen, habla abiertamente, y no dicen nada de Él. ¿Puede
    ser que los dirigentes de hecho saben que este verdaderamente
    es el Cristo?
    007:027 Sin embargo sabemos de donde viene este hombre, pero cuando el
    Cristo venga, nadie sabrá de donde viene.»

    007:028 Jesús entonces gritó en el templo, enseñando y diciendo,
    «Ustedes me conocen, y saben de donde vengo. No he venido por
    mi mismo, sino verdaderamente por quien me envió[88], a quien
    ustedes no conocen.
    007:029 Lo conozco porque vengo de Él, y Él me envió.»

    007:030 Entonces ellos querían atraparlo, pero nadie puso una mano
    sobre Él, porque su hora aún no había llegado.
    007:031 Pero de la multitud, muchos creían en Él. Decían, «Cuando el
    Cristo venga, no hará más señales que las que ha hecho este
    hombre, ¿No es así?»
    007:032 Los fariseos escucharon a la multitud murmurando estas cosas
    sobre Él, y los sacerdotes jefes y los fariseos enviaron
    oficiales para arrestarlo.

    007:033 Entonces Jesús dijo,
    007:034 «Estaré con ustedes un poco más de tiempo, entonces iré donde
    quien me envió. Me buscarán y no me encontrarán; y donde yo
    esté, ustedes no podrán ir.»

    007:035 Los Judíos entonces dijeron entre ellos, «¿A donde irá este
    hombre para que no podamos encontrarlo? ¿Irá a la diáspora[89]
    de los griegos, y les enseñará a los griegos?
    007:036 Cual es está palabra[ 90]que el ha dicho, `Me buscarán y no me
    encontrarán; y donde yo esté, ustedes no podrán ir?´

    007:037 Ocurrió que el último y más importante día de la fiesta, Jesús
    se levantó y gritó, «Si alguien está sediento, ¡Que venga a mí
    y beba!
    007:038 De aquel que crea en mí[91], como dicen las Escrituras,
    brotarán ríos de agua viva.»
    007:039 Pero el hablaba sobre el Espíritu, que quienes creían en Él
    estaba por recibir. Porque el Espíritu Santo aún no había sido
    dado, pues Jesús aún no había sido glorificado.

    007:040 Muchos de la multitud entonces, cuando escucharon estas
    palabras dijeron, «Este es verdaderamente un profeta.»
    007:041 Otros dijeron, « Este es el Cristo.» Pero algunos dijeron,
    «¿Acaso el Cristo viene de Galilea?
    007:042 ¿No ha dicho la escritura que el Cristo vendrá de la semilla
    de David, y de Belén, la villa donde David estaba?»
    007:043 Así que se creó un división entre la multitud por causa de
    Él.
    007:044 Algunos de ellos lo hubieran arrestado, pero nadie le puso las
    manos encima.
    007:045 Los oficiales, entonces, fueron donde los sacerdotes jefes y
    los fariseos, y ellos les dijeron, «¿Por qué no lo llevaron?»

    007:046 Los oficiales contestaron, «¡Ningún hombre ha hablado antes
    como este hombre!»

    007:047 Los fariseos entonces les contestaron, «¿Acaso se están
    dejando perder ustedes también?
    007:048 ¿Alguno de los dirigentes o de los fariseos ha creído en Él?
    007:049 Pero esta multitud que no conoce la ley está maldita.»

    007:050 Nicodemo (quien había buscado a Jesús[92], y siendo uno de
    ellos[ 93]) les dijo,
    007:051 «¿Juzga nuestra ley a un hombre, sin escucharlo personalmente
    primero y saber lo que hace?»

    007:052 Le contestaron, «¿También eres de Galilea?» Busca y
    observa[94] que ningún profeta ha salido de Galilea.»

    007:053 Todos se fueron a sus casas,

    8

    008:001 pero Jesús se fue al Monte de los Olivos[95].
    008:002 Bien temprano por la mañana regresó al templo de nuevo, y
    todos fueron a Él. Él se sentó y les enseñó.
    008:003 Los Escribas y los fariseos trajeron una mujer que había
    cometido adulterio. Habiéndola colocado en la mitad
    008:004 le dijeron, «Maestro, encontramos a esta mujer cometiendo
    adulterio, en el acto mismo.
    008:005 En nuestra ley, Moisés nos ordenó apedrear a estas. dices de
    ella?»
    008:006 Lo hicieron para probarlo, y así poder acusarlo de algo.
    Pero Jesús se agacho y escribió con el dedo en el suelo.
    008:007 Cuando continuaron preguntándole, alzó la mirada y les dijo,
    «Aquel de ustedes que este libre de pecado que lance la
    primera piedra.»
    008:008 De nuevo se agachó y escribió con su dedo en el suelo,

    008:009 Cuando escucharon esto, condenados por su conciencia[96],
    salieron uno por uno comenzando por los más ancianos hasta el
    último. Jesús fue dejado solo con la mujer, la cual se
    encontraba aún en la mitad.
    008:010 Jesús levantándose la miró y dijo, «Mujer, ¿Dónde están los
    que te acusan?[97] ¿Nadie te condenó?»

    008:011 Ella dijo, «Nadie Señor.»
    Jesús dijo, «Yo tampoco te condeno. Ve por tu camino. Desde
    ahora no peques más.»

    008:012 En otra ocasión Jesús les habló diciéndoles[98], «Yo soy la
    luz del mundo. El que me siga no caminará en la oscuridad,
    tendrá la luz de la vida.»

    008:013 Los fariseos entonces le dijeron, «Das testimonio de ti mismo.
    Tu testimonio no es válido.»

    008:014 Jesús les contestó, «Aún cuando doy testimonio de mi mismo, mi
    testimonio es cierto, porque se de donde vengo, y a donde voy;
    pero ustedes no saben de donde vengo ni a donde voy.
    008:015 Ustedes juzgan de acuerdo a la carne[99]. Yo no juzgo a nadie.
    008:016 Incluso si juzgo, mi juicio es cierto, porque no estoy sólo,
    sino con mi Padre quien me ha enviado.
    008:017 También está escrito en la ley que el testimonio de dos
    personas es válido.
    008:018 Yo soy uno de los que da testimonio de mi mismo, y el Padre
    que me envió da testimonio sobre mí.»

    008:019 Entonces le dijeron, «¿Donde está tu Padre?»
    Jesús les contestó, «Ustedes no me conocen ni tampoco a mi
    Padre. Si me conocieran, también sabrían quien es mi Padre.»
    008:020 Jesús dijo esto en el salón de la urna, mientras enseñaba en
    el templo. Aunque nadie lo arrestó porque su hora aún no había
    llegado.
    008:021 Jesús les dijo de nuevo, «Me voy, y ustedes me buscarán y
    morirán en sus pecados. A donde yo voy ustedes no podrán ir.»

    008:022 Los Judíos entonces dijeron, «¿Se matará a si mismo? pues
    dice, `A donde yo vaya ustedes no podrán ir.´»

    008:023 Él les dijo, «Ustedes son de abajo. Yo soy de arriba. Ustedes
    son de este mundo. Yo no soy de este mundo.
    008:024 Por eso les digo que ustedes morirán en sus pecados; a no ser
    de que ustedes crean que YO SOY Él[100], ustedes morirán en
    sus pecados.»

    008:025 Entonces ellos le dijeron, «¿Quién eres tu?»
    Jesús les dijo,«Lo que les he estado diciendo desde el
    principio[ 101].
    008:026 Tengo muchas cosas por decir[102] y por juzgar con respecto a
    ustedes. Sin embargo quien me envió es verdad[103]; y las
    cosas que oigo que Él, son las que digo al mundo.»

    008:027 Ellos no entendían que les hablaba acerca del Padre.
    008:028 Entonces Jesús les dijo, «Cuando ustedes hayan levantado al
    Hijo del Hombre, entonces sabrán que YO SOY Él, y que no hago
    nada por mi mismo, sino que digo estas cosas como mi Padre me
    ha enseñado.
    008:029 Aquel que me envió está conmigo. El Padre no me ha dejado
    sólo, porque siempre he hecho lo que le complace.»

    008:030 Mientras hablaba estas cosas, muchos creyeron en Él.
    008:031 Entonces Jesús les decía a los Judíos que habían creído en Él,
    «Si permanecen en mi palabra, entonces ustedes serán
    verdaderamente mis discípulos.
    008:032 Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.»

    008:033 Le contestaron, «Somos la semilla de Abraham, y nunca hemos
    sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices, `Ustedes serán
    liberados?´»

    008:034 Jesús les contestó, «Con seguridad les digo, todo aquel que
    cometa pecado es esclavo del pecado.
    008:035 Un esclavo no vive en una casa[104] por siempre. Un hijo
    permanece por siempre.
    008:036 Entonces si el Hijo los hace libres, ustedes serán de hecho
    liberados.
    008:037 Se que son la semilla de Abraham, pero buscan matarme, porque
    mis palabras no encuentran lugar en ustedes[105].
    008:038 Digo las cosas que he visto con mi Padre; y ustedes también
    hacen las cosas que han visto con[ 106] sus padres.»

    008:039 Le contestaron, «Nuestro padre es Abraham.»
    Jesús les dijo, «Si fueran hijos de Abraham, harían las obras
    de Abraham.
    008:040 Pero ahora ustedes buscan matarme, a un hombre que les ha
    dicho la verdad, verdad que he oído de Dios. Abraham no hizo
    esto.
    008:041 Ustedes hacen las obras de su padre.»
    Le dijeron, «No fuimos nacidos de inmoralidad sexual. Tenemos
    un Padre: Dios.»

    008:042 Entonces Jesús les dijo, «Si Dios fuera su padre, me amarían,
    porque he salido y he venido de Dios[107]. Pues no he venido
    de mi mismo[108], sino del que me envió.
    008:043 ¿Por qué no entienden lo que digo? Porque ustedes no están en
    capacidad[109] de oír mi palabra.
    008:044 Ustedes son de su padre, el diablo, y ustedes quieren hacer
    los deseos de su padre. El diablo fue un asesino desde el
    comienzo, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad
    en él. Cuando dice una mentira, habla por si mismo; porque es
    un mentiroso, y el padre de las mentiras[110].
    008:045 Pero como digo la verdad, ustedes no me creen.
    008:046 ¿Cuál de ustedes me acusa de pecado? ¿Si les digo la verdad,
    por qué no creen en mí?
    008:047 Él que es de Dios escucha las palabras de Dios. Por esto
    ustedes no oyen, porque ustedes no son de Dios.»

    008:048 Entonces los Judíos le contestaron, «¿No decimos bien que tu
    eres un Samaritano, y tienes un demonio?»

    008:049 Jesús contestó, «No tengo un demonio, sino que honró a mi
    Padre, y ustedes me deshonran.
    008:050 Pues yo no busco mi propia gloria. Hay alguien que la busca y
    que juzga[111].
    008:051 Con seguridad les digo, si una persona sigue mi palabra, nunca
    verá la muerte.»

    008:052 Entonces los Judíos le dijeron, «Ahora sabemos que tienes un
    demonio. Abraham y los profetas murieron; y tu dices, `Si un
    hombre sigue mi palabra, nunca probará la muerte.´
    008:053 ¿Eres más grande que nuestro padre, Abraham, quien murió? Los
    profetas murieron. ¿Quien pruebas ser?

    008:054 Jesús les contestó, «Si me doy gloria a mi mismo, mi gloria es
    nada. Es mi Padre quien me glorifica, de quien ustedes dicen:
    Él es nuestro Dios.
    008:055 Ustedes no lo han conocido, pero yo lo conozco. Si yo dijera,
    `No lo conozco,´ sería como ustedes, un mentiroso. Pero lo
    conozco, y sigo su palabra.
    008:056 Su padre Abraham se regocijó al ver mi día. Lo vio, y se
    alegró.»

    008:057 Entonces los Judíos le dijeron, «Aún no tienes cincuenta años,
    ¿ Pero ya has visto a Abraham?»

    008:058 Jesús les dijo, «Con seguridad, les digo, antes de que Abraham
    llegara a existir, YO ESTOY[112].»

    008:059 Entonces ellos cogieron piedras para arrojarle, pero Jesús fue
    escondido y salió del templo, pasando por en medio de ellos, y
    así continuando[113].

    9

    009:001 Mientras continuaba,vio a un hombre ciego de nacimiento.
    009:002 Sus discípulos le preguntaron, «Rabí, para que este hombre
    naciera ciego, ¿Quién pecó, él o sus padres?»

    009:003 Jesús le contestó, «No pecó este hombre, ni sus padres; sino
    es para que las obras de Dios puedan ser reveladas en él.
    009:004 Debo realizar las obras de aquel que me envió, mientras que es
    de día. Se acerca la noche, cuando nadie puede trabajar.
    009:005 Mientras yo esté en el mundo, soy la luz del mundo.»
    009:006 Mientras decía esto, ponía saliva en la tierra, hizo barro con
    su saliva, y ungió los ojos del ciego con el barro,
    009:007 y le dijo, «Ve, lávate en la piscina de Siloé» (que significa
    «Enviado»)[114]. Así que él fue, se lavó, y volvió viendo.
    009:008 Entonces los vecinos, y aquellos que vieron que estaba ciego
    antes[115], dijeron, «¿No es este el que estaba sentado y
    mendigaba?»
    009:009 Otros decían, «Es él.» Aún otros decían, «Se parece a él.»
    Él decía, «Soy ese.»
    009:010 La gente entonces le preguntó, «¿Cómo se abrieron tus ojos?»

    009:011 Él contestó, «Un hombre llamado Jesús hizo barro, ungió mis
    ojos, y me dijo, `Ve a la piscina de Siloé, y lávate.´ Así que
    fui, me lave y recibí la vista.»

    009:012 Entonces le preguntaron, «¿Dónde está Él?»
    Él dijo, «No lo se.»

    009:013 Llevaron al que había estado ciego[116] donde los fariseos.
    009:014 Era día sabático cuando Jesús hizo barro y abrió sus ojos.
    009:015 De nuevo le preguntaron los fariseos como había recibido la
    vista. Él les dijo, «Él puso barro en mis ojos, me lavé, y
    veo.»

    009:016 Entonces algunos de los Fariseos dijeron, «Ese hombre no es de
    Dios, porque no sigue el día sabático.» Otros decían, «¿Cómo
    puede un hombre pecador hacer tales señales?» Había división
    entre ellos.
    009:017 Entonces algunos de los Fariseos dijeron, «¿Qué dices sobre
    Él, pues Él ha abierto tus ojos?»
    Él dijo, «Es un profeta.»

    009:018 Los Judíos entonces no creyeron lo concerniente a él, que
    había estado ciego, ni que había recibido la vista, hasta que
    llamaron a los padres del que había recibido la vista,
    009:019 y les preguntaron, «¿ Es este su hijo, quien ustedes dicen que
    nació ciego? ¿Cómo entonces es que él ve ahora?»

    009:020 Sus padres les contestaron, «Sabemos que este es nuestro hijo,
    y que nació ciego;
    009:021 pero que ahora como ve, no lo sabemos; ni conocemos a quien
    abrió sus ojos. Él es de edad. Pregúntenle. Hablará por si
    mismo.»
    009:022 Sus padres dijeron estas cosas porque temían a los Judíos;
    pues los Judíos ya habían acordado expulsar de la sinagoga a
    quien confesara que Él era Cristo.
    009:023 Por esto sus padres dijeron, «El es de edad. Pregúntenle.»

    009:024 Así que llamaron al que había estado ciego por segunda vez, y
    le dijeron, «Da gloria a Dios[117]. Sabemos que este hombre es
    un pecador.»

    009:025 Él contestó, «No se si es un pecador. Una cosa se: que aunque
    yo estaba ciego, ahora veo.»

    009:026 Le dijeron nuevamente, «¿Qué te hizo? ¿Cómo abrió tus ojos?»

    009:027 Él les contestó, «Ya les dije, y ustedes no escuchan. ¿Por qué
    quieren oír de nuevo? ¿Es que también desean hacerse
    discípulos de Él?»

    009:028 Lo insultaron y dijeron, «Tú eres su discípulo, pero nosotros
    somos discípulos de Moisés.
    009:029 Sabemos que Dios ha hablado a Moisés. Pero con respecto a este
    hombre, no sabemos de donde viene.»

    009:030 El hombre les contestó, «¡Que sorprendente! No saben de donde
    viene, aunque ha abierto mis ojos.
    009:031 Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero si alguien
    adora a Dios[118], y hace su voluntad, Él lo escucha.
    009:032 Desde que el mundo comenzó, no se ha oído de alguien que
    abriera los ojos a un ciego de nacimiento.
    009:033 Si este hombre no fuera de Dios, Él no podría hacer nada.»

    009:034 Le contestaron, «Tu naciste por completo en pecado[119] ¿Pero
    nos enseñas?» Y lo expulsaron.

    009:035 Jesús escuchó que lo habían expulsado, y encontrándolo[120],
    le dijo, «¿Crees en el Hijo de Dios?»

    009:036 Él le contestó, «¿Quién es él, Señor, para que yo pueda
    creer?»

    009:037 Jesús le dijo, «Tu ya los has visto, y es quien habla
    contigo.»

    009:038 Él dijo, «¡Señor, yo creo!» y lo alabó[121].

    009:039 Jesús dijo, «Vine a este mundo a juzgar, para que aquellos que
    no ven puedan ver; y que aquellos que ven queden ciegos.»

    009:040 Algunos de los fariseos que estaban con Él, escucharon estas
    cosas, y le dijeron, «¿Estamos nosotros también ciegos?»

    009:041 Jesús les dijo, «Si estuvieran ciegos, no pecarían; pero ahora
    dicen `Vemos.´ Entonces sus pecados permanecen.»

    10

    010:001 «Con seguridad les digo, aquel que no entre por la puerta al
    rebaño de ovejas, sino que escale de alguna otra manera, es
    tanto un estafador como un ladrón.
    010:002 Pero quien entra por la puerta es el pastor de las ovejas.
    010:003 El portero abre la puerta para él, y las ovejas escuchan su
    voz. Él llama sus ovejas por su nombre y las saca.
    010:004 Siempre que él saca sus ovejas, va delante de ellas, y las
    ovejas lo siguen porque conocen su voz.
    010:005 De ningún modo seguirán a un extraño, sino que huirán de él;
    porque no conocen la voz de extraños.»
    010:006 Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no entendieron lo que
    les decía.

    010:007 Jesús entonces les dijo de nuevo, «Con seguridad, les digo,
    soy la puerta de las ovejas.
    010:008 Todos los que vinieron antes de mi son estafadores y ladrones,
    pero las ovejas no los escucharon[122].
    010:009 Soy la puerta. Si alguien entra por mi, será salvado, y
    entrará y saldrá, y encontrará alimento.
    010:010 El ladrón sólo viene a robar, matar y destruir. Vine para que
    puedan tener vida, y para que la tengan en abundancia.
    010:011 Soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.
    010:012 El que es empleado contratado en lugar de pastor, y a quien no
    le pertenezcan las ovejas, ve venir al lobo, deja las ovejas y
    huye. El lobo roba las ovejas, y las dispersa[123 ].
    010:013 El que es empleado contratado huye porque es contratado, y no
    le importan las ovejas.
    010:014 Soy el buen pastor. Conozco las mías, y soy conocido por las
    mías;
    010:015 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre. Yo entrego
    mi vida por las ovejas.
    010:016 Tengo otras ovejas, que no son de este rebaño. También debo
    traerlas, y escucharán mi voz. Se convertirán en un rebaño con
    un pastor.
    010:017 Por esto el Padre me ama, porque entrego mi vida, para poderla
    tomar de nuevo.
    010:018 Nadie me la quita, sino que la entrego yo mismo. Tengo el
    poder para entregarla, y tengo poder para tomarla de nuevo.
    Recibí este mandamiento de mi Padre.»

    010:019 Entonces se creó una división entre los Judíos a causa de
    estas palabras.
    010:020 Muchos de ellos decían, «¡Tiene un demonio y está loco! ¿Por
    qué lo escuchan?»
    010:021 Otros decían, «Estas no son las palabras de alguien poseído
    por un demonio. ¿Acaso es posible para un demonio abrir los
    ojos de los ciegos?»

    010:022 Era la Fiesta de la Dedicación[124] en Jerusalén.
    010:023 Era invierno, y Jesús estaba caminando en el templo, en el
    pórtico de Salomón.
    010:024 Entonces los Judíos lo rodearon y le dijeron, «¿Cuanto tiempo
    nos mantendrás en suspenso? Si tu eres el Cristo, dínoslo
    directamente. »

    010:025 Jesús les contestó, «Yo ya les dije, y ustedes no me creen.
    Las obras que hago en nombre de mi Padre, dan testimonio sobre
    mí.
    010:026 Pero ustedes no creen, porque ustedes no son de mis ovejas,
    como les dije.
    010:027 Mis ovejas escucha mi voz, yo las conozco, y me siguen.
    010:028 Les doy vida eterna. Nunca perecerán, y nadie podrá
    arrebatarlas de mi mano.
    010:029 Mi Padre, quien me las ha dado, es más grande que todos[125].
    Para nadie es posible arrebatarlas de las mano de mi Padre.
    010:030 Yo y el Padre somos uno.»

    010:031 Entonces los Judíos tomaron piedras nuevamente para
    apedrearlo.
    010:032 Jesús les contestó, «Les he mostrado muchas obras buenas de mi
    Padre. ¿Por cuál de esas obras desean apedrearme?»

    010:033 Los Judíos le contestaron, «No te apedreamos por una buena
    obra, sino por blasfemia: porque tu, siendo un hombre, te
    crees Dios.»

    010:034 Jesús les contestó, «¿No está escrito en su ley, `Les dije,
    ustedes son dioses?´
    010:035 Si llama[126] dioses a aquellos a quienes la palabra de Dios
    llega (y la Escritura no puede quebrantarse),
    010:036 ¿ Cómo dicen `Blasfemas´ a aquel a quien el Padre
    santificó[127] y envió al mundo, porque les dije `Soy el Hijo
    de Dios?´
    010:037 Si yo no hago las obras de mi Padre[128], no me crean.
    010:038 Pero si yo las hago, aunque no me crean a mi, crean en las
    obras; para que puedan saber y creer que el Padre está en mí y
    yo en el Padre.»

    010:039 Nuevamente intentaron atraparlo, pero Él se alejo de su
    alcance.
    010:040 Se fue de nuevo más allá del Jordán[129] al lugar donde Juan
    estuvo bautizando al comienzo, y allí se quedó.
    010:041 Muchos vinieron a Él. Decían, «En realidad Juan no hizo
    señales, pero todo lo que Juan dijo sobre este hombre es
    verdad.»
    010:042 Muchos creyeron en Él allí.

    11

    011:001 Cierto hombre estaba enfermo, Lázaro de Betania, del pueblo de
    Maria y su hermana, Marta.
    011:002 Era aquella María que había ungido al Señor con aceite, y que
    había limpiado sus pies con el cabello, quien estaba enfermo
    era su hermano Lázaro.
    011:003 Las hermanas le mandaron decir, «Señor, observa, aquel por
    quien tienes gran afecto está enfermo.»
    011:004 Cuando Jesús lo escuchó, dijo, «Esta enfermedad no es mortal
    sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios pueda
    ser glorificado con esta.»
    011:005 Ocurría que Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro.
    011:006 Aunque[130] cuando supo que estaba enfermo, se quedó dos días
    más en el lugar donde estaba.
    011:007 Tras lo cual le dijo a los discípulos, «Vayamos de nuevo a
    Judea.»

    011:008 Los discípulos le dijeron, «Rabí, los Judíos están tratando de
    apedrearte, ¿Pero vas de nuevo allá?»

    011:009 Jesús les contestó, «¿No hay doce horas de luz al día? Si un
    hombre camina en el día, no tropieza, porque ve la luz de este
    mundo.
    011:010 Pero si un hombre camina en la noche, tropieza, porque la luz
    no está en él.»
    011:011 Dijo estas cosas, y después, les dijo « Nuestro amigo Lázaro
    yace dormido, pero voy a ir para poder despertarlo de su
    sueño.»

    011:012 Entonces los discípulos dijeron, «Señor, si yace dormido, se
    recobrará.»

    011:013 Jesús hablaba de su muerte, pero ellos pensaban que hablaba de
    descansar durmiendo.
    011:014 Así que Jesús les dijo directamente, «Lázaro está muerto.
    011:015 Por el bien de ustedes, me alegra no haber estado allí, para
    que puedan creer. Por esto, vamos donde él.»

    011:016 Entonces Tomas, que era llamado dídimo[131], dijo a los
    discípulos, «Vayamos también, para poder morir con Él.»

    011:017 Así que cuando Jesús fue, encontró que Lázaro ya llevaba
    cuatro días en la tumba.
    011:018 Betania estaba cerca a Jerusalén, como a quince estadios[132]
    de distancia.
    011:019 Muchos de los Judíos se habían unido a las mujeres que
    rodeaban a Marta y Maria, para consolarlas por lo concerniente
    a su hermano.
    011:020 Entonces cuando Marta escucho que Jesús venía, fue a
    encontrarlo, pero Maria se quedó en la casa.
    011:021 Entonces Marta le dijo a Jesús, «Señor, si hubieras estado
    aquí, mi hermano no hubiera muerto.
    011:022 Aunque yo ahora se, que cualquier cosa que le pidas a Dios,
    Dios te la concederá.»
    011:023 Jesús le dijo, « Tu hermano resucitará.»

    011:024 Marta le dijo, «Se que él resucitará en la resurrección del
    último día.»

    011:025 Jesús le dijo, «Yo soy la resurrección y la vida. Aquel que
    crea en mí vivirá, incluso si muere.
    011:026 Cualquier que viva y crea en mí no morirá nunca. ¿Crees
    esto?»

    011:027 Ella le dijo, «Si, Señor. He llegado a creer que tu eres
    Cristo, el Hijo de Dios, el que viene al mundo.»

    011:028 Cuando había dicho esto, se fue, y llamó en secreto a María,
    su hermana, diciendo, «El Maestro está aquí, y te está
    llamando.»

    011:029 Cuando ella escucho esto, se levantó rápidamente y fue donde
    Él.
    011:030 Jesús aún no había llegado a la villa, sino que estaba en el
    sitio en el que Marta lo había encontrado.
    011:031 Entonces cuando los Judíos que estaba con ella en la casa, y
    que la consolaba, vieron que Maria se levantaba rápidamente y
    salia, la siguieron, diciendo, «Va a la tumba a llorara allí.»
    011:032 Entonces cuando Maria fue donde Jesús estaba, y lo vio, cayó a
    sus pies, diciéndole, «Señor, si hubieras estado aquí, mi
    hermano no hubiera muerto.»

    011:033 Cuando Jesús la vio llorando, junto con los Judíos que venían
    llorando con ella, suspiró en el espíritu, se conmovió,
    011:034 y dijo, « ¿Donde lo han dejado?»
    Le dijeron, «Señor, ven y mira.»

    011:035 Jesús lloró.

    011:036 Entonces los Judíos dijeron, «¡Miren cuanto afecto tenía por
    él!»
    011:037 Algunos de ellos dijeron, «¿No podría este hombre, que abrió
    los ojos del que estaba ciego, también haber evitado que este
    hombre muriera?»

    011:038 Jesús entonces, nuevamente suspirando en su interior, fue a la
    tumba, que estaba tapada con una piedra.
    011:039 Jesús dijo, «Retiren la piedra.»
    Marta, la hermana del que estaba muerto, le dijo, «Señor, en
    este momento debe oler mal, porque lleva cuatro días muerto.»

    011:040 Jesús le dijo, «¿No te dije que si creías, verías la gloria de
    Dios?»

    011:041 Así que corrieron la piedra del sitio donde el muerto yacía.
    Jesús levantó sus ojos, y dijo, «Padre, te agradezco por
    haberme escuchado.
    011:042 Se que siempre me escuchas, pero a causa de la multitud que me
    rodea digo esto, para que puedan creer que Tu me enviaste.»
    011:043 Después de decir esto, grito con fuerte voz, «¡Lázaro, sal!»

    011:044 El que había estado muerto salió, con manos y pies envueltas
    en vendas y su rostro envuelto en tela.
    Jesús les dijo, «Libérenlo, y permítanle andar.»

    011:045 Así que muchos de los Judíos que fueron donde María y vieron
    lo que Jesús hizo, creyeron en Él.
    011:046 Pero algunos de ellos fueron donde los fariseos, y les
    contaron lo que habían hecho Jesús.
    011:047 Entonces los jefes de los sacerdotes y los fariseos se
    reunieron en un consejo y dijeron, «¿Que vamos a hacer? Pues
    este hombre hace muchas señales.
    011:048 Si lo dejamos sólo así, todos creerán en Él, y los romanos
    vendrán y nos arrebatarán tanto nuestro sitio[133] como
    nuestra nación.»

    011:049 Pero uno de ellos, Caifás, siendo el sumo sacerdote ese año,
    les dijo, «No saben nada,
    011:050 ni consideran que es ventajoso para nosotros[134] que un
    hombre muera por la gente, para que la nación entera no
    perezca.»
    011:051 Él no hablaba por si mismo, sino que siendo sumo sacerdote ese
    año, profetizaba[135] que Jesús moriría por la nación,
    011:052 y no solamente por la nación, sino que agruparía en uno a los
    hijos de Dios que están dispersos.
    011:053 Así que desde ese día decidieron que lo matarían.
    011:054 Entonces Jesús no volvió a caminar abiertamente entre los
    Judíos, sino que salió de allí a una tierra cercana en el
    desierto, a una ciudad llamada Efraín. Allí se quedó con sus
    discípulos.

    011:055 Ocurrió que la pascua de los judíos estaba cerca. Muchos
    fueron de los campos a Jerusalén antes de la pascua, para
    purificarse.
    011:056 Buscaban a Jesús y se decían unos a otros, mientras estaban en
    el templo, «Qué piensas, ¿Será que viene a la fiesta?»
    011:057 Los jefes de los sacerdotes y los fariseos habían ordenado que
    si alguno sabía donde estaba Él, debía reportarlo, para poder
    capturarlo.

    12

    012:001 Seis días antes de la Pascua, Jesús fue a Betania, donde
    estaba Lázaro, el que había estado muerto, y fue resucitado de
    la muerte.
    012:002 Así que le hicieron una cena allí. Marta sirvió, mientras
    Lázaro era uno de los que se sentaron a la mesa con Él.
    012:003 María, entonces tomó una libra[136] de ungüento de nardo puro,
    muy costoso, y ungió los pies de Jesús, y seco los pies con su
    cabello. La casa se llenó de la fragancia del ungüento.
    012:004 Entonces Judas Iscariote, el hijo de Simón, uno de sus
    discípulos, quien lo traicionaría, dijo,
    012:005 «¿Por qué no fue vendido este ungüento por trescientos
    denarios[137], para darlo a los pobres?»
    012:006 Dijo esto, no porque le importaran los pobres, sino porque era
    un ladrón, y teniendo la caja del dinero, solía robar lo que
    allí se ponía.
    012:007 Pero Jesús le dijo, «Déjala en paz. Ella ha guardado esto para
    el día de mi entierro.
    012:008 Porque siempre tendrán a los pobres con ustedes, pero no
    siempre me tendrán a mí.»

    012:009 Entonces una gran multitud de los judíos se enteró de que Él
    estaba allí y fueron, no solo por Jesús sino porque de pronto
    podrían ver a Lázaro a quien Jesús había resucitado de la
    muerte.
    012:010 Pero los jefes de los sacerdotes conspiraban para asesinar
    también a Lázaro,
    012:011 porque por él muchos de los judíos se separaron y creyeron en
    Jesús.

    012:012 Al día siguiente una gran multitud fue a la fiesta. Cuando
    escucharon que Jesús iba hacia Jerusalén,
    012:013 tomaron ramas de las palmeras, y salieron a encontrarlo,
    gritando, «!Hosanna! !Bendito es el que viene en el nombre del
    Señor, el Rey de Israel!»

    012:014 Jesús, habiendo encontrado un burro joven, se sentó en este.
    Como está escrito,
    012:015 «No te asustes, hija de Sión[138]. Observa, tu Rey viene,
    sentado sobre un burro joven.»
    012:016 Sus discípulos no entendieron estas cosas al comienzo, pero
    cuando Jesús fue glorificado, recordaron que estas cosas
    estaban escritas sobre Él, y que ellos habían hecho esto[139].
    012:017 La multitud que había estado con Él cuando llamó a Lázaro para
    que saliera de la tumba y lo resucitó de la muerte, estaba
    dando testimonio de esto.
    012:018 También por esta razón mucha gente fue a encontrarlo, porque
    habían escuchado que Él había realizado tal señal.
    012:019 Los Fariseos entonces se dijeron entre ellos, «Miren como no
    han logrado nada. Observen, el mundo vas tras Él.»

    012:020 Ocurrió que había algunos griegos[140] entre la gente que
    habían ido a alabar durante la fiesta.
    012:021 Estos, entonces, fueron donde Felipe, quien era de Betsaida de
    Galilea, y le pidieron «Señor, queremos ver a Jesús.»
    012:022 Felipe fue y le contó a Andrés y él fue con Felipe a
    contárselo a Jesús.
    012:023 Jesús les contestó, «El tiempo para que el hijo del hombre sea
    glorificado ha llegado.
    012:024 Yo les aseguro, a no ser que un grano de trigo caiga en la
    tierra y muera, permanecerá solo. Pero si muere da muchos
    frutos.
    012:025 Aquel que ama su vida la perderá. Quien odia su vida en este
    mundo la mantendrá hasta la vida eterna.
    012:026 Si alguno me sirve, que me siga. Donde yo este, estará el que
    me sirva. Si alguno me sirve el Padre lo honrará.

    012:027 «Ahora mi alma está perturbada. ¿Qué debo decir `Padre,
    sálvame de este momento?´ Pero por esta causa llegue a este
    momento.
    012:028 ¡ Padre, glorifica tu nombre!»
    Entonces vino una voz del cielo diciendo, «Yo lo he
    glorificado y lo glorificaré de nuevo.»

    012:029 La multitud que estaba allí y la escuchó dijo que había
    tronado. Otros dijeron, «Un ángel le ha hablado.»

    012:030 Jesús contestó,«Esta voz no ha venido por mi causa sino por la
    de ustedes.
    012:031 Ahora es el juicio de este mundo. Ahora el príncipe de este
    mundo será expulsado.
    012:032 Y yo, si soy levantado de la tierra, atraeré a todos a mi.»
    012:033 Pero él dijo esto, refiriéndose a la forma de su muerte.
    012:034 La multitud le contestó, «Hemos escuchado de la ley que el
    Cristo[141] permanece para siempre. ¿Cómo dices que `El Hijo
    del Hombre debe ser levantado?´ ¿Quién es este Hijo del
    Hombre?»

    012:035 Entonces Jesús les dijo,«La luz aún estará con ustedes un poco
    más. Caminen mientras tengan la luz, para que la oscuridad no
    los sorprenda. Aquel que camina en la oscuridad no sabe a
    donde va.
    012:036 Mientras tengan la luz crean en ella, para que puedan
    convertirse en niños de la luz[142].» Jesús dijo estas cosas,
    se alejó y se escondió de ellos.
    012:037 Pero aunque Él había hecho tantas señales ante ellos, ellos
    aún no creían en Él,
    012:038 pues la palabra del profeta Isaías se tenía que cumplir, él
    dijo
    «Señor, ¿quién ha creído nuestro reporte?¿A quién ha sido
    revelado el brazo del Señor?»
    012:039 Por esta razón no podían creer, pues Isaías también dijo,

    012:040 Han[143] enceguecido sus ojos y han endurecido sus corazones[
    144], Para que no puedan ver con sus ojos, ni percibir con sus
    corazones, para que no regresen a mí, y que Yo no los sane.»
    012:041 Isaías dijo estas cosas cuando vio su gloria[145] y habló de
    Él.
    012:042 A pesar de esto muchos de los dirigentes creyeron en Él, pero
    por los fariseos no lo confesaban para no ser expulsados de
    las sinagogas,
    012:043 pues amaban mas la honra dada por los hombres que la dada por
    Dios.

    012:044 Jesús grito y dijo,«Quien crea en mí, no cree en mí[146] sino
    en el que me envió.
    012:045 El que me ve, ve al que me envió.
    012:046 He venido como una luz al mundo, para que el que crea en mi no
    permanezca en la oscuridad.
    012:047 Si alguien escucha mis palabras y no cree, no lo juzgo. Pues
    yo no vine a juzgar al mundo sino a salvarlo.
    012:048 Aquel que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo
    juzgue. La misma palabra que yo hablé lo juzgarán en el último
    día.
    012:049 Pues yo no hablé por mi cuenta, sino que el Padre que me
    mandó, me ordenó lo que debería decir y hablar[147].
    012:050 Yo se que su mandamiento es vida eterna. Por esto las cosas
    que yo hablo las digo tal como el Padre me lo ha indicado.»

    13

    013:001 Era antes de la fiesta de la pascua, Jesús sabía que su hora
    había llegado, que partiría de este mundo hacia el Padre,
    habiendo amado a los suyos de este mundo, y amándolos hasta el
    final.
    013:002 Después de la cena, el diablo ya había puesto en el corazón de
    Judas Iscariote, el hijo de Simón, que lo traicionaría,
    013:003 Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todas las cosas en
    sus manos[148], y que venía de Dios e iba hacia Dios,
    013:004 se levantó de la mesa, puso a un lado su vestido. Tomó una
    toalla, y la envolvió alrededor de su cintura.
    013:005 Entonces vertió agua en una vasija, y comenzó a lavar los pies
    de los discípulos[149], y a secarlos con la toalla que
    llevaba.
    013:006 Entonces llego a Simón Pedro. Él le dijo, «¿Señor, lavas mis
    pies?»

    013:007 Jesús le contestó, «No sabes lo que hago ahora, pero lo
    entenderás después.»

    013:008 Pedro le dijo, «¡Nunca lavarás mis pies!»
    Jesús le contestó, «Si no lavo tus pies, no tomarás parte
    conmigo.»

    013:009 Simón Pedro le dijo, «¡Señor, en ese caso[150] no sólo mis
    pies, sino que también mis manos y mi cabeza!»

    013:010 Jesús le dijo, «Quien se ha bañado sólo necesita que se laven
    sus pies, para quedar completamente limpio. Tu estás limpio,
    pero no todos ustedes.»
    013:011 Porque Él conocía al que lo traicionaría, entonces dijo, «No
    todos ustedes están limpios.»
    013:012 Después de haber lavado su pies, se puso su abrigo, se sentó
    de nuevo y les dijo«¿ Saben lo que les he hecho?
    013:013 Me llaman, `Maestro´ y `Señor.´ Lo dicen correctamente pues
    eso soy.
    013:014 Entonces si yo, el Señor y el Maestro, he lavado sus pies,
    ustedes también deberían lavárselos unos a otros.
    013:015 Pues les he dado un ejemplo, para que ustedes hagan tal como
    les he hecho.
    013:016 Con seguridad les digo, un sirviente no es más grande que su
    señor, ni el que es enviado es más grande que quien lo envió.
    013:017 Si saben estas cosas, benditos son si las hacen.
    013:018 No hablo con respecto a todos ustedes. Conozco a quienes he
    escogido. Pero para que la escritura se cumpla, `Aquel que
    come pan conmigo ha levantado el talón contra mí[151].´
    013:019 Desde ahora, antes de que ocurra se los digo, para que cuando
    ocurra ustedes puedan creer que YO SOY.
    013:020 Con seguridad les digo, aquel que recibe a cualquiera que yo
    haya enviado; me recibe a mí; y aquel que me recibe a mí,
    recibe al que me envió.»

    013:021 Mientras Jesús decía esto, su espíritu se perturbó, y dio
    testimonio, «Con seguridad les digo que uno de ustedes me
    traicionará.»

    013:022 Los discípulos se miraron unos a otros, preguntándose sobre
    quién hablaba.
    013:023 Uno de sus discípulos, a quien Jesús amaba, estaba en la mesa,
    inclinado contra el pecho de Jesús[152].
    013:024 Entonces por señas [153], Simón Pedro le dijo, «Dinos quien es
    aquel de quien Él habla.»

    013:025 Inclinándose de nuevo como estaba, sobre el pecho de
    Jesús[154] le preguntó, «Señor, ¿Quién es?»

    013:026 Entonces Jesús le contestó, «Es aquel a quien yo de este
    pedazo de pan después de remojarlo.» Así que cuando había
    remojado el pedazo de pan, se lo entregó a Judas, el hijo de
    Simón Iscariote.
    013:027 Entonces, después de recibir[155] el pedazo de pan, satán
    entró en él.
    Entonces Jesús le dijo, «Lo que vas a hacer, hazlo pronto.»

    013:028 Ninguno de la mesa sabía porque le decía esto.
    013:029 Cómo Judas tenía la caja del dinero, algunos pensaron que
    Jesús le decía «Compra las cosas que necesitamos para la
    fiesta,» o que debería dar algo a los pobres.
    013:030 Entonces, habiendo recibido el pedazo de pan, salió de
    inmediato. Era de noche.

    013:031 Cuando se había ido, Jesús dijo, «Ahora el Hijo del Hombre ha
    sido glorificado[156], y Dios ha sido glorificado en Él.
    013:032 Si Dios ha sido glorificado en Él, Dios también lo glorificará
    en si mismo, y lo glorificará de inmediato.
    013:033 Niñitos, estaré con usted un poco más. Me buscarán, y como le
    dije a los Judíos, `A donde voy ustedes no pueden ir,´ así que
    ahora les digo.
    013:034 Les doy un nuevo mandamiento, que se amen los unos a los
    otros, como yo los he amado; que así se amen unos a otros.
    013:035 Por esto todos sabrán que ustedes son mis discípulos, si
    tienen amor unos por otros.»

    013:036 Simón Pedro le dijo, «Señor, ¿A donde vas?»
    Jesús le contestó «A donde voy, no me puedes seguir ahora,
    pero me seguirás después[157].»

    013:037 Pedro le dijo, «Señor, ¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo
    daré mi vida por ti.»

    013:038 Jesús le contestó, «¿Darás tu vida por mi? Con seguridad te
    digo, el gallo no habrá cantado tres veces sino hasta que me
    hayas negado tres veces.

    14

    014:001 «Que tu[158] su corazón no se angustie. Cree en Dios. Cree
    también en mí.
    014:002 En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera
    así, yo te lo diría. Voy a preparar un lugar para ti.
    014:003 Si yo voy y preparo un lugar para ti, volveré y te recibiré yo
    mismo; para que donde yo este, ustedes también puedan estar.
    014:004 Ustedes saben a donde voy y conocen el camino.»

    014:005 Tomás le dijo, «Señor no sabemos a donde vas. ¿Cómo podríamos
    saber el camino?»

    014:006 Jesús le dijo, «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie
    llega al Padre, excepto a través de mi.
    014:007 Si ustedes me hubieran conocido, habrían conocido a mi Padre
    también. Desde ahora, ustedes lo conocen, y lo han visto.»

    014:008 Felipe le dijo, «Señor, muestranos al Padre, y eso será
    suficiente para nosotros.»

    014:009 Jesús le dijo, «He estado con ustedes tanto tiempo, ¿Y no me
    conoces, Felipe? Aquél que me ha visto a mí, ha visto al
    Padre. ¿ Cómo es que dices, `Muestranos al Padre?´
    014:010 ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Las
    palabras que les digo, no las digo por mi mismo; sino mi Padre
    quien vive en mí que hace sus obras.
    014:011 Creánme que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí; o en otro
    caso creánme por causa de las obras.
    014:012 Con seguridad les digo, aquel que crea en mí, en las obras que
    hago, también hará; y hará obras más grandes que estas, porque
    yo voy a mi Padre.
    014:013 Cualquier cosa que pidan en mi nombre, eso haré, para que el
    Padre pueda ser glorificado en el Hijo.
    014:014 Si piden algo en mi nombre, eso haré.
    014:015 Si me aman, sigan mis mandamientos.
    014:016 Yo oraré al Padre, y Él les dará otro Consejero[159] que podrá
    estar con ustedes por siempre,
    014:017 el Espíritu de la Verdad, que el mundo no puede recibir;
    porque no lo ha visto[160], ni lo conoce. Ustedes lo conocen,
    porque vive con ustedes, y estará en ustedes.
    014:018 No los dejaré huérfanos. Vendré a ustedes[161].
    014:019 Un corto tiempo más, y el mundo no me verá más; pero ustedes
    me verán. Porque yo vivo, ustedes vivirán también.
    014:020 Ese día ustedes sabrán que yo estoy en mi Padre, y ustedes en
    mí, y yo en ustedes.
    014:021 Aquel que tenga mis mandamientos y los siga, esa persona es
    quien me ama. Quien me ama será amado por mi Padre, y yo lo
    amaré, y me revelaré ante él.»

    014:022 Judas (no Iscariote) le dijo, «Señor, ¿Qué ha pasado, para que
    te reveles a nosotros, pero no al mundo?»

    014:023 Jesús le contestó, «Si alguien me ama, Mi Padre lo amará, y
    nosotros iremos a él, y haremos nuestra casa con él[162].
    014:024 Quien no me ama, no sigue mis palabras. La voz que ustedes
    oyen no es la mía, sino del Padre que me envió.
    014:025 Les he dicho estas cosas mientras aún estoy viviendo con
    ustedes.
    014:026 Pero el Consejero[163], el Espíritu Santo, a quien el Padre
    enviará en mi nombré, Él les enseñará todas las cosas, y les
    recordará todo lo que les he dicho.
    014:027 Dejo Paz en ustedes. Les doy mi Paz; se las doy no como el
    mundo la da. No dejen que sus corazones se angustien, ni
    tengan miedo[164 ].
    014:028 Ustedes escucharon que les dije, `Me voy, y vendré a ustedes.´
    Si ustedes me amaran, ustedes se regocijarían, porque dije
    `Voy al Padre;´ pues el Padre es más grande que Yo.
    014:029 Les he dicho esto antes de que ocurra, para que cuando ocurra,
    ustedes puedan creer.
    014:030 No hablaré mucho más con ustedes, porque el príncipe del mundo
    viene, pero él no tiene nada en mí[165].
    014:031 Pero que el mundo sepa que amo al Padre, y el Padre me ha
    ordenado, y así obró. Levantémonos, vámonos de aquí.

    15

    015:001 «Soy la verdadera vid[166], y mi Padre es el sembrador.
    015:002 Toda rama de mi que no da fruto, Él la retira. Toda rama que
    da fruto, Él la poda[167] para que pueda dar más frutos.
    015:003 Ustedes ya están podados por la palabra que les he dicho.
    015:004 Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como la rama no puede
    dar fruto por si misma, a menos que permanezca en la vid, así
    ustedes tampoco pueden, a menos que permanezcan en mí.
    015:005 Soy la vid. Ustedes son las ramas. Quien permanezca en mí, y
    yo en él, dará muchos frutos, porque apartados de mí ustedes
    no pueden hacer nada.
    015:006 Si alguien no permanece en mí, será arrojado como una rama
    seca[168]; y los recogerán, los arrojarán al fuego y
    arderán[169].
    015:007 Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en
    ustedes[170], pidan cualquier cosa que deseen, y se les
    realizará.

    015:008 «En esto se da gloria a mi Padre, que ustedes den muchos
    frutos; y que así sean mis discípulos.
    015:009 Así como mi Padre me ha amado, así también los he amado.
    Mantenganse en mi amor.
    015:010 Si siguen mis mandamientos, permanecerán en mi amor; tal como
    yo he seguido los mandamientos de mi Padre, y me mantengo en
    su amor.
    015:011 Les he dicho estas cosas, para que la felicidad perdure en
    ustedes, y para que su felicidad pueda ser completa.

    015:012 «Este es mi mandamiento, que se amen unos a otros, como yo los
    he amado.
    015:013 Nadie puede tener más amor, que quien entrega su vida por sus
    amigos.
    015:014 Ustedes son mis amigos, si hacen cualquier cosa que les
    ordene.
    015:015 No los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que su señor
    hace. Sino que los he llamado amigos, porque todo lo que he
    oído de mi padre, se los he dado a conocer.
    015:016 Ustedes no me escogieron, sino que yo los escogí, para que
    fueran y dieran fruto, y para que su fruto se mantuviera; para
    que el Padre pueda darles cualquier cosa que pidan en mi
    nombre.

    015:017 «Les ordeno esto, que se amen unos a otros.
    015:018 Si el mundo los odia, sepan que a mí me ha odiado antes que a
    ustedes.
    015:019 Si fueran del mundo, el mundo amaría a los suyos. Pero como no
    son del mundo, porque yo los he elegido fuera del mundo[171],
    entonces el mundo los odia.
    015:020 Recuerden la palabra que les dije: `Un siervo no es más grande
    que su señor.´ Si me persiguieron, también los perseguirán.
    Los que sigan mi palabra, también seguirán la de ustedes.
    015:021 Pero todas estas cosas se las harán por causa de mi nombre,
    porque no conocen a quien me envió.
    015:022 Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, ellos no
    habrían pecado; pero ahora no tienen excusa para su pecado.
    015:023 Aquel que me odia a mí, odia a mi Padre también.
    015:024 Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que nadie más
    hizo, no habrían pecado. Pero ahora que han visto, también nos
    han odiado al Padre y a mí.
    015:025 Pero esto ha ocurrido para que la palabra que estaba escrita
    en su ley se cumpliera, `Me odiaron sin causa alguna.´

    015:026 «Cuando venga el Consejero , el espíritu de la Verdad que
    procede del Padre, a quien les enviaré desde el Padre, Él dará
    testimonio sobre mí.
    015:027 Ustedes también darán testimonio, porque han estado conmigo
    desde el comienzo.

    16

    016:001 «Les he dicho estas cosas, para que no tropiecen[172].
    016:002 Los sacarán de las sinagogas. Sí, vendrá el tiempo en el que
    cualquiera que los mate, pensará que ofrece un servicio a
    Dios.
    016:003 Harán estas cosas[173] porque no han conocido ni al Padre, ni
    a mí.
    016:004 Pero les he dicho estas cosas, para que cuando llegue el
    tiempo, puedan recordar que se las había dicho. No les dije
    estas cosas desde el comienzo, porque estaba con ustedes.
    016:005 Pero ahora me voy donde aquel que me envió, ¿Ninguno de
    ustedes me pregunta, `A donde vas?´
    016:006 Como les he dicho estas cosas, la preocupación ha embargado
    sus corazones.
    016:007 Sin embargo les digo la verdad: Es ventaja para ustedes que yo
    me vaya, porque si yo no me fuera, el Consejero no vendría a
    ustedes. Pero si me voy, se los enviaré.
    016:008 Cuando venga, condenará[ 174] al mundo por el pecado, por la
    rectitud y por el juicio;
    016:009 por el pecado, porque no creen en mí;
    016:010 por la rectitud, porque voy al Padre y no me verán más;
    016:011 por el juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido
    juzgado[175].

    016:012 «Tengo aún muchas cosas por decirles, pero ustedes no pueden
    soportarlas ahora.
    016:013 Pero cuando Él, el Espíritu de la Verdad, haya venido, Él los
    guiará a la verdad completa, porque no hablará por si mismo;
    sino que el hablará todo lo que escuche. Él les declarará
    cosas que vendrán.
    016:014 Él me glorificará, porque tomará de lo que es mio, y se los
    declara.
    016:015 Todas las cosas que el Padre tiene son mías; por esto les dije
    que Él toma[176] de lo que es mio, y se los declarará.
    016:016 Un poco más, y ya no me verán. Otro poco más y me
    verán[177].»

    016:017 Entonces algunos de sus discípulos se dijeron unos a otros,
    «¿Qué es esto que Él nos dice, `Un poco más y ya no me verán.
    Otro poco más y me verán;´ y `Porque voy al Padre?´»
    016:018 Entonces dijeron, «¿ Que es esto que dice, `Un poco más?´ No
    sabemos de lo que habla.»

    016:019 Entonces Jesús percibió que ellos querían preguntarle, y les
    dijo, «¿Se preguntan entre ustedes sobre esto, que les he
    dicho, `Un poco más, y ya no me verán. Otro poco más y me
    verán?´
    016:020 Yo les aseguro, que llorarán y se lamentarán pero el mundo se
    alegrará. Estarán tristes pero su tristeza se convertirá en
    alegría.
    016:021 Una mujer cuando da a luz siente preocupación porque ha
    llegado su hora. Pero cuando ha traído al niño, no recuerda su
    angustia, por la alegría del nacimiento de un ser humano en el
    mundo.
    016:022 Entonces ustedes ahora sienten preocupación, pero los veré de
    nuevo, y sus corazones se alegrarán, y nadie les podrá quitar
    la felicidad.

    016:023 «Ese día no me harán preguntas. Con seguridad les digo,
    cualquier cosa que pidan al Padre en mi nombre, Él se la dará.
    016:024 Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan, y
    recibirán, para que su felicidad pueda ser completa.
    016:025 Les he dicho estas cosas en parábolas[178]. Pero se acerca el
    tiempo en el que no les hablaré más con parábolas, sino que
    les hablaré directamente sobre el Padre.
    016:026 En ese día, pedirán en mi nombre; y no les diré que oraré al
    Padre por ustedes,
    016:027 pues el Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado, y
    han creído que vine de Dios.
    016:028 He venido del Padre[ 179], y he venido al mundo. De nuevo dejo
    el mundo y voy al Padre.»

    016:029 Sus discípulos le dijeron, «Observa, ahora hablas
    directamente, y no hablas con parábolas.
    016:030 Ahora sabemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que
    nadie te pregunte. Por esto creemos que tu has venido del
    Padre.»

    016:031 Jesús les contestó, «¿Ahora creen?
    016:032 Observen, la hora se acerca, sí, ha llego, cuando ustedes se
    dispersarán, cada uno a su propio sitio, y me dejarán sólo.
    Pero no estoy sólo porque el Padre está conmigo.
    016:033 Les he dicho estas cosas, para que puedan tener paz en
    mí[180]. En el mundo tienen opresión, ¡Pero anímense! He
    conquistado el mundo.»

    17

    017:001 Jesús dijo estas cosas, y levantando los ojos al cielo dijo, «
    Padre el momento ha llegado. Glorifica a tu Hijo, que tu Hijo
    también te pueda glorificar;
    017:002 así como le diste autoridad sobre toda carne, Él dará vida
    eterna a todos los que le has dado.
    017:003 Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti el único y
    verdadero Dios, y a aquel a quien enviaste, Jesús Cristo.
    017:004 Yo te glorifique en la tierra. He logrado la labor que me has
    puesto.
    017:005 Ahora Padre, glorifícame contigo mismo, con la gloria que yo
    tenía antes de que el mundo existiera.
    017:006 Yo le revelé tu nombre a las personas que me has dado del
    mundo. Eran tuyos y me los has dado a mí. Ellos le han hecho
    caso a tu palabra.
    017:007 Ahora ellos saben que todas las cosas que me has dado vienen
    de ti[181],
    017:008 pues las palabras que me has dado se las he dado a ellos, y
    ellos las recibieron, y se aseguraron de que yo venía de ti, y
    han creído que tu me has enviado.
    017:009 Rezo por ellos. No rezo por el mundo sino por aquellos que me
    has dado, pues ellos son tuyos.
    017:010 Todas las cosas que son mías son tuyas, y las tuyas son mías,
    y yo estoy glorificado en ellas.
    017:011 Yo no seguiré en el mundo pero ellos si, yo voy a ti. Padre
    Santo, cuídalos en tu nombre el cual me has dado a mí, que
    sean uno así como nosotros lo somos.
    017:012 Mientras que estaba en el mundo con ellos los mantuve en tu
    nombre. Los que me has dado los he mantenido. Ninguno está
    perdido, excepto el hijo de la destrucción, para que la
    escritura se cumpliera.
    017:013 Pero ahora voy a Ti, y digo estas cosas en el mundo, para que
    puedan completar en ellos mi felicidad[182].
    017:014 Les he dado tu palabra. El mundo los ha odiado, porque no son
    del mundo, así como yo no soy del mundo.
    017:015 No oro para que los saques del mundo, sino para que los cuides
    del maligno.
    017:016 No son del mundo así como yo tampoco soy del mundo.
    017:017 Santifícalos[183] en tu verdad. Tu palabra es verdad.
    017:018 Tal como me enviaste al mundo, así los he enviado a ellos al
    mundo.
    017:019 Por su causa me santifico a mi mismo, para que ellos mismos
    puedan ser santificados en la verdad.
    017:020 No sólo por ellos oro, sino también por aquellos que creen en
    mí por medio de su palabra,
    017:021 que todos puedan ser uno; así como tu, Padre, estás en mí y yo
    en ti, que ellos también puedan ser uno en nosotros; para que
    el mundo pueda creer que tu me enviaste.
    017:022 La gloria que me has dado, se las he dado a ellos; para que
    puedan ser uno, así como nosotros somos uno;
    017:023 Yo en ellos, y tu en mí, para que puedan ser perfeccionados en
    uno; que el mundo pueda saber que tu me enviaste, y que los
    amaste, así como me amaste.
    017:024 Padre, también deseo que aquellos que me has dado, estén
    conmigo donde yo este, que puedan ver mi gloria, la cual tu me
    has dado, porque me amabas desde antes de la fundación del
    mundo.
    017:025 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conocía; y
    ellos supieron que tu me enviaste.
    017:026 Les he dado a conocer tu nombre, y lo haré conocido; para que
    el amor con el que me has amado pueda estar en ellos, y yo en
    ellos.»

    18

    018:001 Cuando Jesús había dicho estas palabras, paso con sus
    discípulos sobre el puente Cedrón, donde había un jardín, al
    cual Él y sus discípulos entraron.
    018:002 Ocurrió que Judas, quien lo traicionó, también conocía el
    lugar, porque Jesús lo frecuentaba con sus discípulos.
    018:003 Entonces Judas, habiendo tomado una tropa de soldados y
    oficiales de los sacerdotes jefes y de los fariseos, fue allí
    con linternas, antorchas y armas.
    018:004 Jesús, sabiendo todas las cosas que le ocurrirían, avanzó y
    les dijo, «¿A quién buscan?»

    018:005 Le contestaron, «A Jesús de Nazaret.»
    Jesús les dijo, «YO SOY.»
    También Judas, quien lo traicionó, estaba con ellos.
    018:006 Y cuando Él les dijo «YO SOY», retrocedieron y cayeron al
    piso.

    018:007 De nuevo les pregunto Jesús, «¿A quién buscan?»
    Ellos dijeron, «Jesús de Nazaret.»

    018:008 Jesús les dijo, «Ya les dije que YO SOY. Entonces si me buscan
    a mí, dejen que estos sigan su camino,»
    018:009 para que se cumpliera la palabra[184] que dice, «De aquellos
    que me has dado, no he perdido ninguno.»

    018:010 Entonces Simón Pedro, quien tenía una espada, la sacó, y le
    dio al siervo del sumo sacerdote, cortando su oreja derecha.
    El nombre del siervo era Malco.
    018:011 Entonces Jesús le dijo a Pedro, «Pon la espada en su funda.
    ¿Acaso no debo beber la copa que el Padre me ha dado?»

    018:012 Entonces los soldados, el oficial a cargo y los oficiales de
    los judíos, apresaron a Jesús, lo ataron,
    018:013 y lo condujeron primero donde Anás, pues él era el suegro de
    Caifás, quien era el sumo sacerdote aquel año.
    018:014 Fue Caifás quien aconsejó a los Judíos que era apropiado que
    muriera un hombre por la gente.
    018:015 Simón Pedro siguió a Jesús, así como otro discípulo. Ocurría
    que ese discípulo era conocido del sumo sacerdote, y entró
    junto con Jesús a la corte del sumo sacerdote;
    018:016 pero Pedro permaneció afuera junto a la puerta. El otro
    discípulo, que era conocido del sumo sacerdote, salió y habló
    a la que cuidaba la puerta, e hizo entrar a Pedro.
    018:017 Entonces la empleada que cuidaba la puerta le dijo a Pedro, «¿
    Eres también uno de los discípulos de ese hombre?»
    Él dijo, «No lo soy.»

    018:018 Los siervos y los oficiales estaba allí, pues habían hecho un
    fuego de carbón porque hacia frío, y permanecían allí
    calentándose. Pedro estaba con ellos y se calentaba.
    018:019 Entonces, el sumo sacerdote le preguntó a Jesús sobre sus
    discípulos y sobre su enseñanza.
    018:020 Jesús le contestó, «Hablé abiertamente al mundo. Siempre
    enseñe en las sinagogas, y en el templo, donde los judíos
    siempre se reúnen. No dije nada en secreto.
    018:021 ¿Por qué me preguntas? Pregúntale a quienes han oído lo que
    les he dicho. Ellos saben las cosas que he dicho.»

    018:022 Cuando dijo esto, uno de los oficiales se levantó y le dio una
    bofetada a Jesús con su mano, diciendo, «¿Le respondes al sumo
    sacerdote así?»

    018:023 Jesús le contestó, «Si he hablado mal, doy testimonio del
    mal[185 ]; pero si lo hice bien ¿Por qué me golpeas?

    018:024 Anás lo envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.
    018:025 Simón Pedro se quedo allí y se calentaba. Entonces le dijeron,
    «Tu no eres uno de sus discípulos, ¿Lo eres?»
    Él lo negó, y dijo, «No lo soy.»

    018:026 Uno de los siervos del sumo sacerdote, siendo pariente de
    aquel a quien Pero había cortado la oreja, dijo, «¿No te vi en
    el jardín con Él?»

    018:027 Entonces Pedro lo negó de nuevo, y de inmediato el gallo
    cantó.

    018:028 Llevaron a Jesús de donde Caifás a la tienda del Pretor. Era
    temprano, y ellos mismos no entraron a la tienda, para no
    quedar impuros, y poder comer la pascua.
    018:029 Pilato entonces fue donde ellos, y les dijo, «¿Qué acusación
    traen contra este hombre?

    018:030 Le contestaron, «Si este hombre no fuera un malhechor, no te
    lo habríamos entregado.»

    018:031 Pilato entonces les dijo, «Tómenlo ustedes, y júzguenlo de
    acuerdo a su ley.»
    Entonces los judíos le dijeron, «No es legal para nosotros
    condenar a muerte a alguien, »
    018:032 para que la palabra de Jesús se pudiera cumplir, la que dijo,
    señalando la clase de muerte que tendría.

    018:033 Pilato entonces entró de nuevo a la tienda, llamó a Jesús, y
    le dijo, «¿Eres el Rey de los Judíos?»

    018:034 Jesús le contestó, «¿Dices esto por ti mismo, o otros te
    hablaron de mí?»

    018:035 Pilato respondió, «No soy Judío, ¿Acaso lo soy? Tu propia
    nación y los jefes de los sacerdotes te han enviado a mí. ¿Qué
    has hecho?»

    018:036 Jesús le contestó, «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino
    fuero de este mundo, mis siervos pelearían, para que yo no
    fuera entregado a los Judíos. Pero ocurre que mi Reino no es
    de aquí.»

    018:037 Pilato entonces le dijo, «¿Entonces eres un rey?»
    Jesús le contestó, «Dices que soy un rey. Por esta razón he
    nacido, y por esta razón he venido al mundo, para dar
    testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad
    escucha mi voz.»

    018:038 Pilato le dijo, «¿Qué es la verdad?»
    Después de haber dicho esto, fue de nuevo donde los judíos, y
    les dijo, «No encuentro bases para condenarlo.
    018:039 Pero ustedes tienen una costumbre, que yo les libere a alguien
    en la Pascua. Entonces ¿ Quieren que les libere al Rey de los
    Judíos?»

    018:040 Entonces todos gritaron, diciendo, «¡No a este hombre, sino a
    Barrabás!» Ocurría que Barrabás era un ladrón.

    19

    019:001 Así que Pilato tomó a Jesús[186], y lo flageló.
    019:002 Los soldados trenzaron espinas en una corona, la pusieron
    sobre su cabeza y lo vistieron con un manto púrpura.
    019:003 Se mantenían diciendo, «!Salve, Rey de los Judíos¡» y
    golpeándolo.

    019:004 Entonces Pilato salió de nuevo, y les dijo, «Observen, se los
    traigo, para que sepan que no encuentro bases para
    condenarlo.»

    019:005 Entonces Jesús salió, llevando el manto púrpura y la corona de
    espinas. Pilato les dijo, «¡Observen, al hombre!»

    019:006 Entonces cuando los jefes de los sacerdotes y los oficiales lo
    vieron, gritaron diciendo, «¡Crucifícalo¡ ¡Crucifícalo!»
    Pilato les dijo, «Tómenlo ustedes mismos, y crucifíquenlo,
    porque no encuentro bases para condenarlo.»

    019:007 Los judíos le contestaron, «Tenemos una ley, y de acuerdo a
    nuestra ley, Él debe morir, porque se ha creído el Hijo de
    Dios.»

    019:008 Entonces cuando Pilato escuchó esto, se asustó más.
    019:009 Entró a la tienda de nuevo, y le dijo a Jesús, «¿De donde
    eres?» Pero Jesús no le respondió.
    019:010 Pilato entonces le dijo, «¿No me estás hablando? ¿ No sabes
    que tengo el poder para liberarte, y tengo el poder para
    crucificarte?»

    019:011 Jesús le contestó, «No tendrías poder alguno contra mí, si no
    te hubiera sido dado desde arriba[187]. Así que quien me ha
    entregado a ti tiene mayor pecado.»

    019:012 Tras esto, Pilato buscaba liberarlo, pero los Judíos gritaron
    diciendo, «¡Si liberas a este hombre, no eres amigo del Cesar!
    ¡ Cualquiera que se crea rey habla contra el Cesar!»

    019:013 Entonces cuando Pilato escuchó estas palabras, sacó a Jesús,
    se sentó en la silla del juez en un lugar llamado «El
    Pavimento[188],» en Hebreo «Gabbatha.»
    019:014 Era el día de la preparación de la Pascua, era cerca de la
    sexta hora.[189]Le dijo a los Judíos, «¡Observen a su Rey!»

    019:015 Gritaron, «¡Lejos con Él!, ¡Lejos con Él! ¡Crucifícalo¡»
    Pilato les dijo, «¿Debo crucificar a su Rey?»
    Los jefes de los sacerdotes contestaron, «¡No tenemos más rey
    que al Cesar!»

    019:016 Así que se los entregó para que fuera crucificado. Tomaron a
    Jesús y lo sacaron.
    019:017 Salió, cargando su cruz, a un lugar llamado « El sitio de la
    calavera,» que en Hebreo es llamado, «Gólgota,»
    019:018 donde lo crucificaron, y con Él a otros dos, uno a cada lado,
    y Jesús en el medio.
    019:019 Pilato también escribió un título y lo puso sobre la cruz.
    Decía, «JESÚS DE NAZARET, EL REY DE LOS JUDÍOS.»
    019:020 Entonces muchos de los Judíos leyeron este título, pues el
    lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca a la ciudad; y
    estaba escrito en hebreo, latín y griego.
    019:021 Los jefes de los sacerdotes de los judíos le dijeron a Pilato,
    «No escribas, `El rey de los judíos,´ sino `dijo, soy el rey
    de los Judíos.´»

    019:022 Pilato contestó, «Lo que he escrito, escrito está.»

    019:023 Entonces los soldados, cuando habían crucificado a Jesús,
    tomaron su ropa, hicieron cuatro partes, una para cada
    soldado, y también la túnica. La túnica no tenía junturas, era
    tejida desde la parte de arriba.
    019:024 Entonces se dijeron unos a otros, «No lo dividamos, hagamos un
    sorteo para decidir de quien será,» para que se cumplieran las
    Escrituras, que dicen,
    «Repartieron mi ropa entre ellos. Por mi túnica echaron
    suertes.» Y esto fue lo que hicieron los soldados.
    019:025 Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su
    madre, María la mujer de Clofás y María Magdalena.
    019:026 Entonces cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo que amaba
    allí, le dijo a su madre, «¡Mujer, mira a tu hijo¡»
    019:027 Entonces le dijo al discípulo, «¡Observa a tu madre!» Desde
    esa hora, el discípulo la acogió en su casa.

    019:028 Después de esto, Jesús vio[190] que todo estaba hecho. Para
    que las escrituras pudieran completarse, dijo, «Estoy
    sediento.»
    019:029 Había allí un recipiente lleno de vinagre[191], así que
    pusieron una esponja llena de vinagre sobre un hisopo, y se la
    pusieron en la boca.
    019:030 Cuando Jesús recibió el vinagre, dijo, «Está terminado[ 192].»
    Inclinó su cabeza, y entregó su espíritu.

    019:031 Entonces los Judíos, como era el día de la preparación, para
    que los cuerpos no permanecieran en la cruz el día sabático
    (pues el día sabático era especial), le pidieron a Pilato que
    rompiera sus piernas, y que pudieran ser retirados.
    019:032 Entonces los solados fueron y rompieron las piernas del
    primero, y del que estaba crucificado con él;
    019:033 pero cuando fueron donde Jesús, y vieron que ya estaba muerto,
    no rompieron sus piernas.
    019:034 Sin embargo uno de los soldados clavó su costado con una
    lanza, y de inmediato brotaron sangre y agua.
    019:035 Quien ha visto ha dado testimonio y su testimonio es cierto.
    Sabe que dice la verdad, para que ustedes pueda creer.
    019:036 Pues estas cosas ocurrieron para que las Escrituras pudieran
    cumplirse, «Ni uno de sus huesos será roto.»
    019:037 También otra Escritura dice, «Ellos mirarán a aquel que
    cortaron.»

    019:038 Después de esto, José de Arimatea, siendo discípulo de Jesús,
    en secreto por miedo a los judíos, le pidió a Pilato que le
    permitiera llevarse el cuerpo de Jesús. Pilato le dio permiso.
    Entonces fue y se llevó el cuerpo.
    019:039 Nicodemo, quien había ido donde Jesús en la noche, también fue
    con una mezcla de mirra y aloe, como cien libras [193].
    019:040 Así que se llevaron el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en
    ropas de lino con la mezcla de hierbas de acuerdo a la
    costumbre judía para enterrar.
    019:041 En el lugar donde fue crucificado había un jardín. En el
    jardín había una tumba nueva donde ningún hombre había yacido
    antes.
    019:042 Entonces a causa del día de preparación de los judíos (pues la
    tumba estaba a mano) dejaron a Jesús allí.

    20

    020:001 Ocurrió que el primer día de la semana, María Magdalena fue
    temprano a la tumba, mientras aún estaba oscuro y vio que la
    piedra había sido retirada de la tumba.
    020:002 Entonces corrió y fue donde Simón Pedro, y el otro discípulo a
    quién Jesús amaba, y les dijo, «¡Se han llevado al Señor de la
    tumba, y no sabemos[194] donde lo han dejado!»

    020:003 Entonces Pedro y el otro discípulo salieron, y fueron hacia la
    tumba.
    020:004 Ambos corrieron. El otro discípulo sobrepasó a Pedro, y llegó
    primero a la tumba.
    020:005 Deteniéndose y mirando,vio las ropas de lino allí, pero no
    entró.
    020:006 Entonces Simón Pedro llegó siguiéndolo, y entró a la tumba.
    Vio la ropa de lino
    020:007 y la que había tenido sobre su cabeza, enrollada en otro
    lugar, separada del resto de ropa.
    020:008 Entonces el otro discípulo que había llegado primero también
    entró a la tumba,vio y creyó.
    020:009 Pues hasta entonces no conocían la Escritura, de acuerdo a la
    cual, Él debía resucitar de entre los muertos.
    020:010 Entonces los discípulos fueron de nuevo a sus casas.

    020:011 Pero Maria se mantuvo fuera de la tumba llorando. Mientras
    lloraba, se arrodilló[195], miró en la tumba,
    020:012 y vio dos ángeles vestidos de blanco, uno a la cabeza y otro a
    los pies de donde había estado el cuerpo de Jesús.
    020:013 Le dijeron, «¿Mujer, por qué estás llorando?»
    Ella les dijo, «Porque se han llevado a mi Señor, y no se
    donde lo han dejado.»
    020:014 Cuando había dicho esto, dio vuelta y vio a Jesús de pie, pero
    no supo que era Jesús.

    020:015 Jesús le dijo, «¿Mujer, por qué estás llorando? ¿A quién
    buscas?»
    Ella, suponiendo que se trataba del jardinero, le dijo,
    «Señor, si te lo has llevado, dime donde lo has puesto, e iré
    a llevármelo.»

    020:016 Jesús le dijo, «María.»
    Ella se volteó y le dijo[196], «¡Rabuni!» que significa
    «¡Maestro!»

    020:017 Jesús le dijo, «No me toques[197], porque aún no he ascendido
    a mi Padre; pero ve donde mis hermanos a decirles, `Estoy
    ascendiendo a mi Padre y Padre de ustedes a mi Dios y Dios de
    ustedes.´»

    020:018 María Magdalena fue y le dijo a los discípulos que había visto
    al Señor, y que Él le había dicho estas cosas.
    020:019 Entonces cuando llegó la tarde, ese día, el primer día de la
    semana, y cuando las puertas del lugar donde estaban reunidos
    los discípulos estaban cerradas por temor a los judíos, Jesús
    llegó, apareció en medio de ellos, y les dijo, «La paz esté
    con ustedes.»

    020:020 Cuando les había dicho esto, les mostró sus manos y su
    costado. Entonces los discípulos se alegraron cuando vieron al
    Señor.
    020:021 Entonces Jesús les dijo de nuevo, «La paz esté con ustedes.
    Así como el Padre me ha enviado, así los envió yo.»
    020:022 Cuando había dicho esto, respiró sobre ellos, y les dijo,
    «¡Reciban al Espíritu Santo!
    020:023 Cualesquiera pecados que perdonen, esos son perdonados[198 ].
    Cualesquiera pecados retengan, esos son retenidos.

    020:024 Pero Tomás, uno de los doce, llamado dídimo, no estaba con
    ellos cuando Jesús llegó.
    020:025 Entonces los otros discípulos le dijeron, «¡ Hemos visto al
    Señor!»
    Pero él les dijo, «A menos que yo vea en sus manos la huella
    de los clavos, y ponga mi mano[199] en su costado, no
    creeré.»

    020:026 Después de ocho días sus discípulos estaban reunidos, y Tomás
    estaba con ellos. Jesús llegó, estando las puertas cerradas,
    apareció en el medio, y dijo, «La paz esté con ustedes.»
    020:027 Entonces le dijo a Tomás, «Acerca tu dedo, mira mis manos.
    Acerca tu mano, ponla en mi costado. No seas incrédulo,
    cree.»

    020:028 Tomás le contestó, «¡Mi Señor y mi Dios!»

    020:029 Jesús le dijo, «Porque me has visto [200], has creído.
    Benditos aquellos que no han visto, y han creído.»

    020:030 Entonces Jesús hizo muchas otras señales en la presencia de
    sus discípulos, que no se escriben en este libro;
    020:031 las que se escriben son para que tu puedas creer que Jesús es
    el Cristo, el Hijo de Dios, y que creyendo, puedas tener vida
    en su nombre.

    21

    021:001 Después de esto, Jesús se reveló nuevamente a sus discípulos
    en el lago de Tiberias. Él se reveló de esta forma.
    021:002 Simón Pedro, Tomás el llamado dídimo, Natanael de Cana en
    Galilea, los hijos de Cebedeo y otros dos discípulos estaban
    reunidos.
    021:003 Simón Pedro les dijo, «Voy a pescar.»
    Ellos le dijeron, «También vamos contigo.» Salieron de
    inmediato y entraron al bote. Esa noche, no pescaron nada.
    021:004 Cuando llegó el día, Jesús estaba en la playa, aunque sus
    discípulos no reconocieron que era Él.
    021:005 Entonces Jesús les dijo, Niños, ¿Tienen algo para comer?
    Ellos le contestaron, «No.»

    021:006 Él les dijo, «Arrojen la red a la derecha del bote, y
    encontrarán algunos.»
    Entonces la arrojaron, y no fueron capaces de sacarla por la
    cantidad de peces.
    021:007 El discípulo al que Jesús amaba le dijo a Pedro, «¡Es el
    Señor!»
    Así que cuando Simón Pedro escuchó que era el Señor, envolvió
    su saco a su alrededor (pues estaba desnudo), y se lanzó al
    mar[201].
    021:008 Los demás discípulos fueron en el botecito (pues no estaban
    lejos de la tierra, sino como a doscientos codos[202] de
    distancia), jalando la red llena de peces.
    021:009 Así que cuando llegaron a tierra, encontraron fuego de
    carbones allí, y pescado puesto en estos, y pan.
    021:010 Jesús les dijo, «Traigan algo del pescado que han cogido.»

    021:011 Simón Pedro fue y sacó la red a tierra, llena de grandes
    pescados, ciento cincuenta y tres; y aún habiendo tantos, la
    red no se rompió.

    021:012 Jesús le dijo, «Vengan y desayunen.»
    Ninguno de los discípulos se atrevió a preguntarle «¿Quién
    eres?» sabiendo que era el Señor.

    021:013 Entonces Jesús tomó el pan, se los dio, y así mismo el
    pescado.
    021:014 Esta fue la tercera ocasión en la que Jesús se reveló a sus
    discípulos después de haberse levanto de la muerte.
    021:015 Cuando habían comido su desayuno, Jesús le dijo a Simón Pedro,
    «Simón, hijo de Jonás, ¿Me amas más que estos?»
    Él le dijo, «Si, Señor; sabes el afecto que siento por ti.»
    Jesús le dijo, «Alimenta mis corderos[203].»
    021:016 Le dijo por segunda vez, «Simón, hijo de Jonás, ¿Me amas?»
    Él le dijo, «Si, Señor; sabes el afecto que siento por ti.»
    Él le dijo, «Cuida mis ovejas.»
    021:017 Le dijo por tercera vez, «Simón, hijo de Jonás, ¿Sientes
    afecto por mí?»
    Pedro se afligió porque le preguntaba por tercera vez, «¿Me
    tienes afecto?» Él le dijo, «Señor, tu lo sabes todo. Sabes
    que te tengo afecto.»
    Jesús le dijo, «Alimenta mis ovejas[204].
    021:018 Con seguridad les digo, cuando eran jóvenes, se vestían por si
    mismos, y caminaban por donde querían. Pero que son viejos,
    estirarán sus manos y otro los vestirá, y los llevará a donde
    ustedes no quieren ir.»

    021:019 Dijo esto, queriendo decir con que clase de muerte le daría
    gloria a Dios. Después de decir esto, dijo «Sígueme.»

    021:020 Entonces Pedro, dándose vuelta,vio a un discípulo siguiéndolo.
    Este era el discípulo al que Jesús amaba sinceramente, el
    mismo que se había reclinado en el pecho de Jesús en la cena y
    le había preguntado, «¿Señor quien te va a traicionar?»
    021:021 Pedro al verlo, le dijo a Jesús, «Señor, ¿Qué respecto a este
    hombre?»

    021:022 Jesús le dijo, «Si yo deseo que se quede hasta que yo regrese,
    ¿ Qué significa para ti? Tu sígueme. »
    021:023 Entonces entre los hermanos[ 205] empezó a decirse, que ese
    discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo que no moriría,
    sino que «Si yo deseo que se quede hasta que yo regrese, ¿Qué
    significa para ti?»
    021:024 Este es el discípulo que da testimonio sobre estas cosas, y
    que escribió estas cosas. Sabemos que su testimonio es cierto.
    021:025 Hay también muchas otras cosas que Jesús hizo, si todas fueran
    escritas, supongo que no habría espacio suficiente en el mundo
    para los libros que se escribirían.

    ————–

    [1] Versión: 0.9. Damos gracias a Dios. Traducción basada
    especialmente en [WEB]. Los nombres en español han sido
    tomados de
    [DiosHablaHoy]. Algunos cambios en la traducción (anotados en
    pies
    de página) se basan en [DieBibel], [DiosHablaHoy], [Peshitta]
    y [
    Elberfelder]. Las comparaciones con [TR], [NU] y [MT] son
    tomadas
    de [WEB] y fueron realizadas por Michael Jhonson. Hasta el
    momento
    han colaborado traduciendo a español, comparando y
    corrigiendo:
    Melissa Giraldo y Vladimir Támara. Puede buscar una versión
    más
    actualizada en http://de.geocities.com/nuestroamigojesus/bdp o
    ayudar a mejorar esta traducción en la lista evangelios-dp a
    la que
    puede suscribirse en:
    http://groups.yahoo.com/group/evangelios-dp

    [2] [Peshitta] dice `Miltha´ con nota al pie de página:
    `"Miltha"
    … puede significar Palabra, Manifestación, Instancia o
    Substancia, entre muchas otras cosas.

    [3] [Peshitta] dice `estaba con Dios.´

    [4] [DieBibel], [DiosHablaHoy], [Peshitta] y [Elberfelder]
    dicen
    `Al comienzo estaba con Dios.´

    [5] La palabra traducida como «subyugó» (katelaben) también
    puede
    ser traducida «comprendido.» Se refiere a atrapar a un enemigo
    para
    acabar con él. [WEB], [Elberfelder] dicen `no la han
    subyugado,´ [
    Peshitta] dice `no la subyugó.´

    [6] [Peshitta] dice `Era la luz de la verdad que ilumina a
    todos
    los que vienen al mundo.´

    [7] [Peshitta] dice `la autoridad.´

    [8] En [DiosHablaHoy] dice bendición tras bendición,
    [DieBibel]
    dice `clemencia tras clemencia,´ [Peshitta] dice `gracia a
    cuenta
    de gracia.´

    [9] En [DiosHablaHoy] dice `El amor y la verdad.´

    [10] [NU] dice "Dios."

    [11] [WEB] dice `que es preferido antes de mí,´ [Peshitta]
    dice
    `pero que está antes de mi,´ esta parte no aparece en
    [Elberfelder]

    [12] En [DiosHablaHoy] dice `al oriente del Jordán,´
    [Peshitta]
    dice `en el cruce del Jordán.´

    [13] [Peshitta] dice `otro día.´

    [14] Esta parte no aparece en [Peshitta].

    [15] 4:00 PM.

    [16] «Mesías» (Hebreo) y «Cristo» (Griego) ambos significan
    «El
    Ungido.» La aclaración `que se interpreta como Cristo´ no
    aparece
    en [Peshitta].

    [17] En [WEB], [Peshitta] dice Jonás, [DiosHablaHoy] y en
    [DieBibel
    ] dice Juan. En [DieBibel] hay un pie de página que dice que
    el
    padre de Pedro en todo el evangelio de Juan es llamado Juan,
    aunque
    es llamado Jonás en Mateo 16,17.

    [18] [DieBibel] y [Elberfelder] dicen `piedra´ en lugar de
    `Pedro.´
    La aclaración no aparece en [Peshitta], aunque está como pie
    de
    página.

    [19] [Peshitta] dice en nota al pie `Beth-Saida literalmente
    significa "Casa/Lugar de pesca", está situada sobre el lago de
    Galilea.´

    [20] [Elberfelder] dice sólo `conmigo.´

    [21] La traducción `de acuerdo a la forma Judía de purificar´
    concuerda con la de [DieBibel], aunque en [DiosHablaHoy] dice
    `para
    el agua que usan los judíos en sus ceremonias de
    purificación.´

    [22] 2 a 3 metretes son entre 20 y 30 galones de EUA, 16 a 25
    galones imperiales, o entre 75 y 115 litros.

    [23] [Peshitta] y [Elberfelder] dicen `están ebrios.´

    [24] De acuerdo al comentario en Mateo 12,35 de [DieBibel],
    "la
    palabras "hermano" y "hermana" por su uso en arameo, hebreo y
    griego, puede ser abreviación de familiar (e.g primo)".

    [25] La palabra traducida como "de nuevo" aquí y en Juan 3,7
    (anothen) también significa «otra vez» o «desde arriba.»

    [26] La misma palabra griega (pneuma) significa viento,
    aliento y
    espíritu.

    [27] La parte `quien está en el cielo´ no aparece en
    [DieBibel]

    [28] [Peshitta] dice `condenarlo.´

    [29] [Peshitta] dice `dar vida al mundo.´

    [30] [DieBibel] en lugar de `Ellos fueron para ser bautizados´
    dice
    `La gente iba, para ser bautizada.´

    [31] [Peshitta] dice `de un discípulo de Juan con un judío.´

    [32] [DiosHablaHoy] dice `con un hijo.´

    [33] [DiosHablaHoy] dice `al este del Jordán.´

    [34] [Peshitta] agrega `un mensajero que ha sido enviado antes
    de
    Él.´

    [35] `que en verdad es Dios´ es tomada de [DieBibel] que
    concuerda
    con [Elberfelder], [WEB] y [Peshitta] dicen `que Dios es la
    verdad´
    y [DiosHablaHoy] dice `que Dios dice la verdad.´

    [36] En este contexto, la misma palabra puede traducirse como
    «
    desobedece» o «no cree.»

    [37] En [DiosHablaHoy] dice `Los fariseos se enteraron de que
    Jesús
    tenía más seguidores y bautizaba más que Juan.´ El sentido es
    el
    mismo en [DieBibel], [WEB] y [Elberfelder].

    [38] [Elberfelder] dice `un pozo de Jacob.´

    [39] Medio día.

    [40] En [DieBibel] dice de donde provienen los dones de Dios.

    [41] En [DieBibel] dice `que regala vida eterna,´ en
    [DiosHablaHoy]
    dice `brotará en él como un manantial de vida eterna.´

    [42] En [DiosHablaHoy] dice `llega la hora en la que ustedes
    adorarán al Padre sin tener que venir a este monte ni ir a
    Jerusalén.´

    [43] [DieBibel] dice `porque así el Padre desea ser alabado,´
    [
    DiosHablaHoy] dice lo mismo. Con la traducción escogida
    concuerdan
    [DieBibel], [Peshitta] y [Elberfelder].

    [44] [Peshitta] no incluye la aclaración `aquel que es llamado
    Cristo.´

    [45] [Elberfelder] no dice `¿Qué estás buscando?.´

    [46] [DieBibel] dice `Vivo de un alimento que ustedes no
    conocen.´

    [47] [WEB] dice `cumplir su trabajo,´ [DieBibel], [Peshitta],
    [
    Elberfelder] y [DiosHablaHoy] dicen `completar su trabajo.´

    [48] [Peshitta] dice `maduros.´

    [49] [Peshitta] y [WEB] dicen `el Cristo,´ ni [DieBibel], ni [
    DiosHablaHoy], ni [Elberfelder] lo dicen.

    [50] En [DieBibel] y [Peshitta] dicen `servidor real.´ [
    DiosHablaHoy] dice `oficial del rey.´

    [51] 1:00 P.M.

    [52] [DiosHablaHoy] dice `toda su familia.´

    [53] [Peshitta] no dice `por la puerta de las ovejas.´

    [54] [Peshitta] dice `un lugar de bautismo.´

    [55] [DiosHablaHoy] en lugar de `Betesda´ dice `Betzata.´

    [56] Ni [DieBibel] ni [DiosHablaHoy] agregan al final de 5,3
    `que
    esperaban el movimiento del agua;´ ni la explicación en 5,4,
    aunque
    están en notas al pie de página. [DieBibel] dice que es una
    adición
    a los textos antiguos.

    [57] El día sabático o de descanso era el sábado.

    [58] [Peshitta] dice `había sido presionado por la multitud.´

    [59] En [DieBibel] y [Elberfelder] dicen `el Hijo del hombre,´
    [
    Peshitta] dice `de hombre.´

    [60] En [DieBibel] dice `juzgo, como escucho del Padre.´

    [61] [WEB] y [Peshitta] dicen `Ustedes han enviado a Juan,´ [
    Elberfelder] dice `Ustedes han sido enviados a Juan.´

    [62] [WEB] dice `no vendrán a mí,´ [Peshitta] dice `no desean
    venir
    a mí.´

    [63] [WEB] dice `en el que recibe gloria de otro,´ [DieBibel]
    dice
    `cuando ustedes reciben la gloria de otro?,´ [Peshitta] dice
    `que
    reciben gloria quienes se alaban unos a otros.´

    [64] [WEB] dice `incluso Moisés.´

    [65] El original dice `mar.´

    [66] [Peshitta] dice `de Tiberius.´

    [67] [WEB] dice tajadas de cebada.

    [68] En [DieBibel] dice `y los distribuyó a la gente,´
    [Peshitta] y
    [Elberfelder] tienen el mismo sentido.

    [69] [Peshitta] agrega `de las cinco tajadas de pan de
    cebada.´

    [70] En [WEB] y [Peshitta] dice al final `por si mismo,´ en [
    DieBibel] dice `solo,´ en [DiosHablaHoy] dice `a lo alto de la
    montaña para estar solo.´

    [71] 25 a 30 estadios corresponden aproximadamente de 5 a 6
    kilómetros o de 3 a 4 millas.

    [72] En Griego y Hebreo se usa la misma palabra para «cielo»,
    «los
    cielos», «el firmamento» y «el aire.»

    [73] En [DieBibel] dice `que no los deje yacer en tierra,´ en
    [
    DiosHablaHoy] dice `que yo no pierda a ninguno de los que me
    ha
    dado.´

    [74] En [DiosHablaHoy] dice `que ha venido de Dios.´

    [75] [Peshitta][WEB][Elberfelder][DieBibel][DiosHablaHoy]

    [76] En [DiosHablaHoy] dice `que da vida.´

    [77] [DieBibel] dice `Pero no es así con el pan que viene del
    cielo: Cuando alguien de este coma, no morirá.´

    [78] [DiosHablaHoy] dice `vive unido a mí.´

    [79] En [DiosHablaHoy] dice `Esto que dice es muy difícil de
    aceptar; ¿Quién puede hacerle caso?´

    [80] [DiosHablaHoy] y [Peshitta] dicen `¿Esto los ofende?´

    [81] [DiosHablaHoy] dice `el cuerpo no aprovecha

    [82] [Elberfelder] y [DieBibel] dicen `tu eres Dios bendito,´
    [
    Peshitta] , [WEB] y [DiosHablaHoy] dicen `el Cristo, el Hijo
    del
    Dios viviente.´

    [83] Ver nota de pie de página de Juan 2,12.

    [84] Tanto [DieBibel] como [DiosHablaHoy] dicen: aquel que
    quiere
    ser conocido no hace nada en secreto

    [85] [DieBibel] dice `la escritura,´ [DiosHablaHoy] dice `Cómo
    sabe
    este tantas cosas.´

    [86] [DieBibel] dice es `digno de confianza,´ [DiosHablaHoy]
    dice
    `dice la verdad.´

    [87] [WEB] dice `hice cada parte de un hombre completa.´

    [88] [DieBibel] dice `por quien me envió, garanticen la
    verdad,´ [
    DiosHablaHoy] dice `vengo enviado por uno que es digno de
    confianza.´

    [89] En [WEB] dice `dispersión.´ [DiosHablaHoy] dice `a los
    judíos
    que viven dispersos en el extranjero y a enseñar a los
    paganos.´ la
    traducción `diáspora´ es tomada de [DieBibel].

    [90] [DieBibel] dice `qué significa esto que Él ha dicho.´

    [91] [DiosHablaHoy] dice `del corazón del que cree en mí.´

    [92] Traducción tomada de [DieBibel], [WEB] dice `quien había
    ido
    donde Jesús en la noche

    [93] [DieBibel] aclara `uno de sus propias filas´

    [94] [DieBibel] dice `lee,´ [DiosHablaHoy] dice `estudia.´

    [95] [Peshitta] no incluye los versículos del 1 al 12 de este
    capítulo.

    [96] [Elberfelder] no dice `condenados por su conciencia.´

    [97] [DieBibel] y [DiosHablaHoy] dice `¿Donde están?´

    [98] [Peshitta] comienza el capítulo 8 en este versículo.

    [99] [DiosHablaHoy] dice `Ustedes juzgan según los criterios
    humanos.´

    [100] [DieBibel], [Elberfelder] y [Peshitta] dicen `Yo soy,´ [
    DiosHablaHoy] dice `Yo soy el que soy´

    [101] [DieBibel] dice `¿Por qué aún hablo con ustedes?´ con
    nota al
    pie de página `No es seguro que se encuentre el sentido del
    texto
    griego aquí,´ [DiosHablaHoy] dice `¿Por qué he de hablar con
    ustedes?´ con nota al pie de página `Otra posible traducción:
    Lo
    que desde el principio les digo,´ [Elberfelder] dice `Con
    seguridad, lo que también les he dicho,´ [Peshitta] dice `Aún
    si
    comenzara a hablar con ustedes.´

    [102] [Peshitta] dice `en contra de ustedes.´

    [103] [DieBibel] dice `garantiza la verdad,´ [DiosHablaHoy]
    dice
    `dice la verdad.´

    [104] [DiosHablaHoy] no dice `casa´ sino `familia.´

    [105] [Peshitta] dice `no están abiertos a mi palabra´ con
    nota al
    pie de página que aclara `No se vacían a ustedes mismos (para
    hacer
    espacio) para mi palabra.´

    [106] [DieBibel], [Elberfelder] y [DiosHablaHoy] dicen `oído
    de,´ [
    WEB] y [Peshitta] dice `visto.´

    [107] [DiosHablaHoy] dice `porque yo vengo de Dios y aquí
    estoy´

    [108] [Peshitta] dice `por mi propia voluntad.´

    [109] [WEB] dice `no pueden,´ la traducción escogida fue
    tomada de
    [DieBibel].

    [110] [WEB] dice `de estas,´ la traducción fue tomada de
    [DieBibel
    ].

    [111] [WEB] y [Peshitta] dicen `Hay uno que busca y juzga,´ [
    DiosHablaHoy] dice `Yo no quiero que me honren, aunque hay
    alguien
    que quiere que se me honre, y Él juzga,´ el mismo sentido
    tiene [
    Elberfelder].

    [112] [DiosHablaHoy] dice `yo existo desde antes que existiera
    Abraham.´

    [113] [WEB] y [Peshitta] coinciden en la traducción escogida,
    [
    DiosHablaHoy] y [Elberfelder] dicen `se escondió y salió del
    templo.´

    [114] [Peshitta] no incluye la aclaración (que significa
    «Enviado
    »).

    [115] [Peshitta] dice `que mendigaba desde el comienzo.´

    [116] [Peshitta] agrega `desde el comienzo.´

    [117] [DiosHablaHoy] dice `Dinos la verdad delante de Dios´

    [118] [DieBibel], [Peshitta] y [Elberfelder] dicen `teme a
    Dios.´

    [119] Redacción de [DieBibel]

    [120] [DiosHablaHoy] dice `cuando se encontró con él.´

    [121] [DiosHablaHoy] dice `se puso de rodillas´

    [122] [Peshitta] dice `Y todos los que han venido son
    estafadores y
    ladrones si las ovejas no los escucharon.´

    [123] [Peshitta] dice `las destruye.´

    [124] La «Fiesta de la Dedicación» es el nombre griego
    «Chanukkah,»
    una celebración de la rededicación del templo.

    [125] [DiosHablaHoy] dice `Lo que el Padre me ha dado es más
    grande
    que todo´ con nota al pie que señala la traducción aquí usada.

    [126] [DiosHablaHoy] dice `Si Dios llama´

    [127] [DiosHablaHoy] dice `apartó.´

    [128] [DiosHablaHoy] dice `que hace mi padre.´

    [129] [DieBibel] y [Elberfelder] dicen `al otro lado del
    Jordán,´ [
    DiosHablaHoy] dice `al oriente del Jordán,´ [Peshitta] dice
    `cruzando el Jordán.´

    [130] [WEB] dice `entonces,´ la traducción `aunque´ es tomada
    de [
    DiosHablaHoy].

    [131] «Dídimo» significa «Gemelo.»

    [132] 15 estadios es cerca de 2.8 kilómetros o 1.7 millas.

    [133] [DieBibel] dice `lugar sagrado´ con nota al pie de
    página `El
    lugar sagrado es el templo,´ [DiosHablaHoy] dice `nuestro
    templo.´

    [134] [Elberfelder], [DiosHablaHoy] y [DieBibel] dicen
    `ustedes,´ [
    WEB] y [Peshitta] dice `nosotros.´

    [135] [DiosHablaHoy] dice `como era sumo sacerdote aquel año,
    dijo
    por inspiración de Dios.´ [DieBibel] dice `con inspiración
    profética´ con nota al pie de página `Para los evangelistas es
    el
    sumo sacerdote de cada año la herramienta de Dios, es quien
    debe
    anunciar una verdad más profunda.´

    [136] Una libra romana de 12 onzas, o cerca de 340 gramos.

    [137] 300 denarios son casi los jornales de un año de un
    trabajador
    del campo.

    [138] [DiosHablaHoy] dice `ciudad de Sión.´

    [139] En [DiosHablaHoy] no aparece esta parte

    [140] [Peshitta] dice `gentiles.´

    [141] En [DieBibel] y en [DiosHablaHoy] dice `Mesías.´

    [142] En [DiosHablaHoy] dice `para que pertenezcan a la luz.´
    En [
    DieBibel] dice `para que sean hijos de la luz.´

    [143] [WEB], [Elberfelder], [DieBibel] dicen `él ha,´
    [DiosHablaHoy
    ] dice `Dios ha,´ [Peshitta] dice `ellos han´

    [144] En [DiosHablaHoy] dice entorpecido su mente en vez de
    endurecido corazones.

    [145] [DiosHablaHoy] dice `la gloria de Jesús´

    [146] [DiosHablaHoy] dice `no cree solamente en mi.´

    [147] [DiosHablaHoy] dice `enseñar.´

    [148] [DiosHablaHoy] dice `que Dios le había dado toda la
    autoridad.´

    [149] De acuerdo a nota al pie de [DieBibel], lavar los pies
    de
    alguien era una tarea de los esclavos.

    [150] [WEB] no dice `en ese caso,´ estas palabras son tomadas
    de [
    Peshitta].

    [151] [DieBibel] dice `me ha traicionado´ con nota al pie de
    página
    con la misma traducción, [DiosHablaHoy] dice `se ha vuelto
    contra
    mi,´ la misma traducción está en [Peshitta] y [Elberfelder].

    [152] [DieBibel] y [DiosHablaHoy] dicen `al lado de Jesús.,´ [
    DiosHablaHoy] agrega `de forma que podían conversar mientras
    cenaban.´

    [153] [DieBibel] dice `inclinando su cabeza, debía preguntar
    sobre
    quien hablaba Jesús,´ [DiosHablaHoy] dice `Simón Pedro le dijo
    por
    señas que le preguntara de quién estaba hablando.´

    [154] [DiosHablaHoy] dice `acercándose más a Jesús´

    [155] [WEB] dice 'después del pedazo de pan,´ agregamos
    `recibir´
    de [DieBibel]

    [156] [DiosHablaHoy] emplea `se muestra la gloria´ en lugar de
    `glorifica.´

    [157] [Peshitta] dice `al final.´

    [158] [DieBibel] en lugar de `tu´ usa `ustedes.´

    [159] Del griego Parakleton: Consejero, Ayudante, Intercesor,
    el
    que reconforta. [DiosHablaHoy] dice `el Defensor,´ [Peshitta]
    dice
    `redentor.´

    [160] [WEB] dice `lo ve,´ [Peshitta] dice `lo ha visto.´

    [161] [Peshitta] agrega `en corto tiempo´ al final de este
    versículo. Las demás traducciones agregan esto al comienzo del
    siguiente versículo, comenzando una nueva oración.

    [162] [DiosHablaHoy] dice `vendremos a vivir en él.´

    [163] [DiosHablaHoy] dice `el Defensor.´

    [164] [WEB] dice `ni dejen que se asusten,´ [Peshitta] dice
    `ni
    tengan miedo.´

    [165] [DieBibel] dice `pero él no tienen poder sobre mí.´

    [166] [Peshitta] dice `Vid de la Verdad.´

    [167] [Elberfelder] dice `limpia.´

    [168] [WEB] y [Elberfelder] dicen `como una rama y se seca,´ [
    Peshitta] dice `como una rama que está seca.´

    [169] [DiosHablaHoy] dice `como las ramas que se recogen y se
    queman en el fuego.´

    [170] [DiosHablaHoy] dice `permanecen fieles a mis enseñanzas´

    [171] [DiosHablaHoy] dice `Pero yo los escogí a ustedes entre
    los
    que son del mundo.´

    [172] [WEB] dice para que no los hagan tropezar,
    [DiosHablaHoy]
    dice `para que no pierdan su fe en mí,´ la traducción escogida
    coincide con la de [DieBibel].

    [173] [TR] dice `Les harán estas cosas.´

    [174] [DiosHablaHoy] dice `mostrará claramente a la gente del
    mundo,´ [DieBibel] dice "demostrará culpable al mundo,´
    [Peshitta]
    y [WEB] coinciden.

    [175] [DiosHablaHoy] dice `condenado.´

    [176] [TR] dice `tomará.´

    [177] [Peshitta] y [Elberfelder] agregan `porque voy al
    Padre.´

    [178] [WEB] dice `lenguaje figurado,´ [Peshitta] dice
    `parábolas.´

    [179] [DiosHablaHoy] y [Elberfelder] dicen `salí de la
    presencia
    del Padre.´

    [180] [DiosHablaHoy] dice `en su unión conmigo.´

    [181] [Peshitta] dice `de tu presencia.´

    [182] [DieBibel] dice `para que tengan mi felicidad completa
    en
    ellos.´

    [183] [DiosHablaHoy] dice `conságralos´

    [184] [DiosHablaHoy] dice `lo que Jesús mismo había dicho.´

    [185] [DieBibel] dice `así dirijo,´ en [DiosHablaHoy] dice
    `dime en
    que ha consistido,´ [Peshitta] dice `doy testimonio contra el
    mal,´
    [Elberfelder] dice `miseria´ en lugar de `mal.´

    [186] [Peshitta] no dice `tomó a Jesús.´

    [187] [DiosHablaHoy] dice `si Dios no te la hubiera dado.´

    [188] [DiosHablaHoy] dice `empedrado.´

    [189] Mediodía.

    [190] [NU] y [TR] dicen «supo» en lugar de «vio.»

    [191] [DiosHablaHoy] dice `vino agrio.´

    [192] [DiosHablaHoy] dice `Todo está cumplido.´

    [193] 100 libras romanas de 12 onzas cada una, o cerca de 72
    libras
    o 33 kilos.

    [194] [Peshitta] dice `se.´

    [195] [DiosHablaHoy] dice `se agacho para mirar dentro.´

    [196] [DiosHablaHoy] y [Peshitta] agregan `en hebreo´

    [197] [DiosHablaHoy] dice `suéltame´

    [198] [Peshitta] dice `Si le perdonan pecados a un hombre,
    estos le
    serán perdonados.´

    [199] [Elberfelder] agrega `y ponga mi mano en la huella de
    los
    clavos y en su costado.´

    [200] [TR] añade «Tomás.»

    [201] [Peshitta] agrega `para ir donde Jesús.´

    [202] 200 codos son cerca de 100 yardas o cerca de 91 metros.

    [203] [Peshitta] dice `cuida mis ovejas por mi.´

    [204] [Peshitta] dice `cuida mis ovejas hembras.´

    [205] La palabra «hermanos» aquí podría traducirse
    correctamente
    como «hermanos y hermanas.»

    Bibliografía

    [DieBibel] Einheitsübersetzung der Heiligen Schrift. Die
    Bibel.
    Gesamtausgabe. Otto Knoch, Heinrich Arenhe, Gerhard Barth, et
    al.
    Verlag Katholissches Bibelwerk GmbH. 1980. Todos los derechos
    reservados.

    [DiosHablaHoy] Dios Habla Hoy. La Biblia. Sociedades bíblicas
    unidas. 1995. Todos los derechos reservados.

    [Peshitta] Peshitta Aramaic/English Interlinear New Testament.
    Paul
    D. Younan. http://www.peshitta.org/ Permite uso o reproducción
    de
    cualquier parte en cualquier forma sin permiso previo.

    [WEB] World English Bible Michael Johnson con base en American
    Standard Bible de 1911. http://www.ebible.org 2002. Dominio
    público.

    [Elberfelder] Johannes Evangelium: mit Erklärungen von Werner
    Heukelbach. Elberfelder. Missionswerk Werner Heukelbach. Todos
    los
    derechos reservados.

    [esv] Las sagradas Escrituras Versión Antigua. Russell Martin
    Stendal. Copyright (c) 1999. Puede ser usada libremente
    siempre y
    cuando su contenido no sea alterado.

    [TR] Textus Receptus. Greek New Testament underlying the King
    James
    Version.

    [NU] Nestle-Aland ed. 27/UBS ed. 4.

    [MT] Majority Text Greek New Testament.

    ——————————————————————-

  • Biografia del libertador Simon Bolívar, ó La independencia de la América del sud

    Biografia del libertador Simon Bolívar, ó La independencia de la América del sud

    Aproximadamente 25.472 palavras.

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    nationale de France (BnF/Gallica) at http://gallica.bnf.fr.

    [Ilustracion: SIMON BOLÍVAR]

    BIBLIOTECA DE LA JUVENTUD

    * * * * *

    BIOGRAFIA

    DEL LIBERTADOR

    SIMON BOLÍVAR

    ó

    LA INDEPENDENCIA DE LA AMÉRICA DEL SUD

    RESEÑA HISTÓRICO-BIOGRÁFICA

    POR L. C.

    PARIS

    LIBRERIA DE ROSA Y BOURET

    23, CALLE VISCOSTI, 23

    * * * * *

    1868

    El general Bolívar es delgado, y algo menos de una regular estatura.
    Viste bien, y tiene un modo de andar y presentarse franco y militar. Es
    ginete muy fuerte y atrevido, y capaz de resistir grandes fatigas. Sus
    maneras son buenas y su aire sin afectacion, pero que no predispone
    mucho á su favor. Se dice que en su juventud fué de buena figura; pero
    actualmente es de rostro pálido, pelo negro con canas, ojos negros y
    penetrantes; pero generalmente inclinados á tierra ó de lado cuando
    habla; nariz bien formada, frente alta y ancha y barba afilada; la
    expresion de su semblante es cautelosa, triste….

    * * * * *

    Su carácter, viciado por la adulacion, es arrogante y caprichoso…. Su
    imaginacion y su persona son de una actividad maravillosa…. Su voz es
    gruesa y áspera; pero habla elocuentemente en casi todas materias….

    * * * * *

    (Retrato hecho por el general SUCRE.)

    PROLOGO

    Ardua empresa es la de escribir la biografia de los hombres célebres
    contemporáneos. En todo tiempo, aquel que por sus méritos ha llegado á
    colocarse sobre el nivel de las gentes, siempre se ha visto atacado por
    la mordacidad de sus émulos y por muchos á quienes sus actos no podian
    menos de herir, ora en sus intereses, ora en sus familias. ¿Que
    resolucion se ha llevado á cabo sin lastimar intereses creados, sin
    sembrar la devastacion y la muerte por todas partes?

    Por mas que el hombre de que vamos á ocuparnos haya derramado en su
    camino la sangre de sus hermanos, no por eso dejará de ser el
    _Libertador_ de un pueblo que gemia bajo el yugo de la opresion.

    En la obra de la independencia de su pais que desde los primeros años
    del presente siglo fué iniciada, por el espíritu mismo de la época, en
    aquellas espléndidas regiones, el nombre de Bolívar fué conocido ya
    entre sus compatriotas; y desde el momento en que se le vé aparecer
    afiliado á la santa causa de la libertad, por su mérito personal es
    honrado con el alto cargo de los intereses de Venezuela cerca de los
    poderosos gobiernos de las naciones europeas.

    Aun cuando no se hallase adornado de otro alguno, bastarian su
    constancia, su amor sin limites ni resfriamiento por la libertad de su
    pais; bastarian su génio infatigable para administrar y allegar medios
    de sostener la lucha con gloria, su noble desinterés, su probidad y su
    grandeza de ánimo durante los reveses de que fué víctima; bastaria, en
    fin, su sana intencion, su respeto hácia el descubridor del Nuevo Mundo
    y 16 años de no interrumpidos servicios prestados por su patria, que al
    cabo habia de ultrajarle menospreciando sus servicios y la rectitud de
    sus sentimientos, para que nuestra pluma no vacilase un solo punto en
    distinguirle con el glorioso título de _héroe_, añadido á los que el
    mismo pueblo venezolano, y á nombre de él sus representantes, le dieron,
    sin duda con justicia, de _Libertador_ y _Padre de la Patria_.

    ¿El espíritu público podia llegar á estraviarse hasta el extremo de
    honrarle de una manera indebida, precisamente en los momentos en que las
    exigencias de la guerra, que siempre va acompañada del desórden y el
    dolor, venian á destrozar los intereses, el bienestar y aun el corazon
    de los mismos que asi le aclamaban? Esta y otras consideraciones no
    menos poderosos nos han dado valor para acometer la empresa de ofrecer
    el retrato del célebre guerrero americano; pero como el mejor medio
    indudablemente es el de pedir prestados los colores á los
    acontecimientos mismos en que figuró desde su juventud, ofrecemos un
    bosquejo de los mas principales en la larga lucha que los Sud-americanos
    sostuvieron para conquistar su independencia.

    Si nuestro pincel no ha sido empleado con acierto, no se culpe jamás á
    nuestro buen deseo.

    EL AUTOR.

    CAPITULO PRIMERO

    Introduccion.–Causas que influyeron en la sublevacion de la América del
    Sud.–Llegada de unos confinados á presidio.–Primeros movimientos
    revolucionarios de Venezuela.–Picton.–Publicidad de los futuros
    acontecimientos.–Carbonell y Rico.–Medidas represivas.–Expatriaciones
    y encarcelamientos.–Vasconcelos.–Actos con que se inauguraba en el
    mando.–Sus efectos.–Gestiones patrióticas.–Miranda.–Bolívar, su
    juventud, su regreso á Europa.

    Entre las nobles y dignas figuras que en el glorioso cuadro de la
    independencia se destacan majestuosamente durante la revolucion que
    dió la libertad á las antiguas colonias españolas de la América Central
    y de la América del Sud, la del esforzado caraqueño Simon Bolívar se
    encuentra en primera línea al lado de las de Miranda, San Martin y Sucre,
    orlada de inmortal auréola.

    El ejemplo de los Estados-Unidos del Norte influyó de una manera
    extraordinaria en el porvenir de los pueblos Sud-americanos, que desde
    muy atrás venian experimentando la tiránica opresion de los vireyes
    españoles, y el eco del santo grito de emancipacion dado por Washington
    en las márgenes del Potomac, poderoso á despertar el entusiasmo patrio,
    resonó en las del Magdalena, el Orinoco y el Plata, conmoviendo tambien
    el corazon de los Andes.

    Corria el año 1796, cuando en el puerto de la Guaira, remitidos desde
    España, desembarcaron Manuel Cortés Campomanes, José Laz, Sebastian
    Andrés y Juan Bautista Picornell con destino á los presidios de América,
    como cabezas de cierta conspiracion, cuyo fin era dar á la monarquia
    española una forma democrática despues de derribar el trono de Cárlos
    IV, rey incapaz de alcanzarse por sus actos el buen nombre con que su
    antecesor habla bajado al sepulcro.

    Iniciados estos hombres, como la mayor parte de los españoles ilustrados
    de su tiempo, en las doctrinas propaladas por la revolucion francesa, se
    anunciaron desde luego con el carácter de mártires de la causa
    republicana, dando pábulo por medio de sus sencillos y fáciles
    principios políticos al entusiasmo liberal que habia principiado á
    germinarse en el ánimo fogoso de la juventud.

    Conspirábase ya en favor de las nuevas ideas, cuando Sir Tomás Picton,
    gobernador inglés de la isla de la Trinidad, recibió un despacho en el
    cual su gobierno le encargaba favoreciese la causa de la independencia
    americana; pues por aquel entonces, rotas las buenas relaciones entre
    España é Inglaterra, ésta buscaba todos los medios hábiles de hacer la
    guerra á aquella, y el mencionado despacho, impreso de órden de Picton,
    circuló con gran rapidez entre todos los venezolanos.

    Esta determinacion del gobernador inglés tenia lugar el 26 de Junio, y
    cerca un año mas tarde, el 4 de igual mes de 1797, los conspiradores
    resolvian dar libertad á los encarcelados para que fuesen á buscar
    auxilios extranjeros, y facilitaban la evasion de todos ellos menos Laz,
    que habia sido ya remitido á su presidio hacia algun tiempo, sin que
    este hecho diese lugar por parte del gobierno á otra cosa que á algunas
    pobres é infructuosas averiguaciones.

    La gestion de aquellos hombres decididos en contra del gobierno que los
    habia expatriado, poniendo entre ellos y su suelo natural la inmensidad
    de los mares, fué bastante activa y produjo algunos buenos resultados,
    disponiendo favorablemente los ánimos de los americanos residentes en
    Europa á la causa de las libertades patrias.

    Casi todos los habitantes de la Guaira sabian que por el mes de Enero de
    1798 un grande acontecimiento tendria lugar en el pais, y hablaban de
    sus planes con poca reserva y sobrado calor.

    Era por entonces capitan general Don Pedro Carbonell, en cuyas manos
    vino la casualidad á poner el hilo de la trama, ó mas bien que la
    casualidad la poca discrecion de un comerciante de Carácas, llamado Don
    Manuel Montesinos y Rico, quien deseoso de hacer prosélitos se franqueó
    á su barbero, mancebo timorato y de pocas luces. Este, despues de haber
    descubierto el secreto á otros jóvenes de su clase, y previo acuerdo de
    todos, fué á consultar el caso con un sacerdote amigo suyo llamado Don
    Domingo Lander. Por boca de este y de otro clérigo llegó á oidos del
    provisor, quien lo notició al capitan general.

    Preso Rico y ocupados sus papeles, ofreció Carbonell á los conjurados el
    perdon y olvido de su delito, siempre que se presentasen en cierto
    término ante su autoridad. Semejante medida produjo grande alarma entre
    todos los iniciados, despertando en sus ánimos el temor de verse
    denunciados unos á otros, y corrieron de tropel á ponerse en manos de
    las autoridades, con la inocente credulidad de hombres novicios en el
    arte de conspirar.

    Pronto las cárceles se vieron atestadas de venezolanos honrados y
    laboriosos. Aun no habia corrido un mes desde la denuncia, cuando ya se
    oficiaba á la Córte de España diciéndole: "que á excepcion de dos, que
    habian buscado amparo en las colonias extranjeras, los demás cómplices
    se hallaban presos." Don Manuel Grial, capitan retirado y Don José Maria
    España eran los referidos prófugos.

    Pero en vez de perdonar y olvidar, conforme á la promesa, en Agosto del
    mismo año ordenaba la Audiencia que los detenidos fuesen desterrados á
    perpetuidad y trasladados unos á la metrópoli y otros á Puerto-Rico.

    Algunos meses despues, el capitan general era reemplazado por Don Manuel
    de Guevara Vasconcelos, quien haciendo un uso inhumano de las ámplias
    facultades de que iba investido, condenó á ser ahorcados y
    descuartizados á seis de los principales conspiradores. Este inicuo é
    injusto proceder exacerbó al pueblo venezolano, tanto mas cuanto que los
    promovedores de la conspiracion, Sebastian Andrés y José Laz, á pesar de
    su mayor delito por esta circunstancia y la de ser reincidentes no
    merecieron otra pena que la de reclusion en las provincias de Panamá y
    Puerto-Cabello.

    Asi inauguraba Guevara su entrada en el mando y la del año 1799, en cuyo
    mes de Abril fué apresado Don José Maria España, á quien su mala
    estrella trajo desde la Trinidad á la Guaira en busca de su esposa; la
    tierna solicitud de esta no bastó á tenerle bien oculto ni defendido
    contra las pesquisas de los agentes del gobierno. El 8 de Marzo, esto
    es, á los nueve dias de su captura, sufrió el desgraciado la pena de
    horca y su cabeza, dentro de una jaula de hierro, estuvo expuesta al
    público en la Guaira, mientras sus mutilados miembros fueron
    distribuidos entre varios pueblos y fijados en escarpias al borde de
    los caminos.

    Pero semejantes medidas de terror solo servian para enconar mas y mas
    los ánimos y excitar el ódio y general descontento de un pueblo digno de
    mejor suerte, tratado con tan cruel manera, como el mas abyecto de
    los esclavos.

    Asi cerraban los desaciertos de España el siglo XVIII, contribuyendo no
    poco de este modo á acelerar la emancipacion de Venezuela y la de todas
    las otras colonias, cuyos clamores, llevados á Europa por algunos de sus
    mas decididos patriotas, solicitaban de Francia é Inglaterra los
    necesarios socorros para emprender la obra santa de su independencia y
    tratar de sacudir para siempre el pesado, el ominoso yugo ejercido alli
    desde hacia tres siglos por los españoles con menoscabo, injusticia y
    fragrante impunidad de los sagrados derechos naturales de aquellos que
    llevaban su sangre, de aquellos cuyo sudor y afanes no eran aun
    bastantes á alimentar su insaciable codicia.

    Entre los celosos gestores de la mas noble de las causas figuraban el
    peruano Don José Caro, el granadino Don Antonio Nariño y, con sus vastas
    relaciones y gran nombre europeo, el caraqueño Don Francisco Miranda.
    Llenos todos tres de ardiente patriotismo, todos tres animados del
    mejor deseo, ponian en juego cuantos medios estaban á su mano para
    concertar en el antiguo continente la manera de cambiar la faz política
    de su pais, dándole un gobierno independiente y republicano que guiase
    los pueblos á la prosperidad y adelantos que el movimiento general de la
    época y la riqueza de la América reclamaban.

    Tal era la situacion de Venezuela al perderse en la inmensidad de los
    tiempos el siglo último, siglo que, al engendrar un Napoleon y un
    Washington, hizo participe de una chispa de su génio revolucionario al
    hombre que mas tarde habia de merecer el glorioso nombre de _Libertador
    de su pais_, y cuyos altos hechos vendrian á inmortalizar el cincel, el
    bronce y la pluma. Simon Bolívar pisaba los umbrales de la vida en la
    ciudad de Carácas el dia 24 de Julio de 1783. Nacia adornado de los
    talentos y dotes necesarias para consumar la obra de la independencia
    del Sud de América, y á ser el reparador de la injusticia que los
    hombres de otro tiempo habian inferido al intrépido y sábio descubridor
    del Nuevo Mundo, intentando, con la mas noble elevacion del espiritu al
    mismo tiempo que exponia su vida en los campos de batalla, perpetuar el
    recuerdo de Colon en la Confederacion que se esforzó en constituir bajo
    el título de _Colombia_.

    Este probo, inteligente, noble, infatigable y decidido patriota, tuvo la
    desgracia de perder sus padres en la mas tierna edad. Estos fueron Juan
    Vicente y Maria de la Concepcion Palacios. Su afecto filial, falto de
    objetos tan queridos, rebosaba en su pecho y le consagró lodo entero á
    su patria, única madre que el cielo le habia conservado y por la cual
    mas tarde sacrificaba gustoso su sangre y su fortuna.

    Diez años contaba apenas cuando pasó á Europa con la mira de completar
    su educacion y perfeccionarse en la carrera de las armas, hácia la cual
    le llamaba su natural inclinacion, sobreescitada por el mas ardiente
    amor de gloria. ¿Qué otra aspiracion mas digna y santa podia acariciar
    un corazon huérfano y un corazon sensible como el suyo?

    Despues de haber viajado por Francia é Italia, donde las ideas liberales
    y de progreso prestaron á las suyas el calor y solidez que mas tarde
    habian de producir la independencia de su pais natal, y á poco de haber
    buscado entro los brazos de una esposa en la córte de España el amor de
    la familia, se trasladó á Venezuela. Aqui, trascurridos pocos meses, la
    compañera que habia elegido pasó á mejor vida, dejándole de nuevo en la
    antigua soledad y lleno de tristeza.

    Entonces, por segunda vez, se encaminó hácia el Continente Europeo y
    presenció la coronacion de Napoleon I, de cuyo génio militar y político
    era apasionado admirador, y cuatro años despues vibraba en sus oidos el
    grito de _independencia ó muerte_ dado por los españoles al lanzarse al
    campo para estorbar por medio de las armas el poderoso vuelo de las
    águilas invasoras.

    CAPITULO II

    Aparente restablecimiento del órden.–Tentativas de Miranda.–Don Juan
    Casas.–Su situacion comprometida.–Los emisarios de Mural.–Actitud
    tomada por el pueblo venezolano.–La junta auxiliar.–Gestiones del
    Ayuntamiento.–Creacion de una junta suprema.–Bolívar y Emparan.–
    Aborto de conspiracion.–Confirmacion de los rumores acerca de los
    sucesos de España.–Primer paso hácia la revolucion.–Destitucion de
    Emparan.–Declaraciones del Ayuntamiento de Carácas.–Destierro de las
    antiguas autoridades españolas.–Pronunciamientos.–Los emisarios en la
    provincia de Coro.–Primera salida á campaña.–Mision de Bolívar en
    Europa.–Don Antonio Cortabarria.–Actos de la junta de Carácas.–Conato
    de levantamiento.–Prisiones y asesinatos.–Rómpense las
    hostilidades.–Vuelta de Miranda.–Conflicto de la Junta.–Demostracion
    popular.–Nombramiento de Miranda.

    Volvamos á anudar el hilo de los acontecimientos de Venezuela.

    Ahogada en la apariencia la revolucion, fermentó sordamente durante los
    primeros años del siglo actual entre la juventud venezolana. Las
    familias que tuvieron la desgracia de perder alguno de sus miembros, y
    aquellas que habian sufrido y sufrian aun las consecuencias del primer
    paso dado hácia el templo de la libertad, aleccionadas por la
    experiencia, se agitaban con cautela en favor de la santa causa y
    esperaban el momento oportuno de poder obrar con mayor acierto, con
    nueva decision y energia.

    Despues de mil y mil contrariedades, el 25 de Marzo de 1806 se
    presentaba Miranda en la Costa Firme, á vista de Ocumare, con una
    corbeta y dos goletas, únicos auxilios que pudo conseguir de la América
    del Norte. Sus fuerzas de desembarco se componian de unos 200 jóvenes
    que se le unieron un Haiti. Atacado de improviso por dos bergantines,
    despues de una vigorosa pero inútil pelea, con pérdida de las goletas,
    se retiró á Trinidad, donde impetró el auxilio de los ingleses y muy
    particularmente el de Cochrane, almirante de la escuadra que estacionaba
    entonces en las islas de Barlovento.

    De alli á cuatro meses guiaba quince diferentes buques con 500 hombres,
    y habiendo puesto en fuga á los enemigos que defendian la costa, penetró
    vencedor en la Vela de Coro el segundo dia de Agosto; pero no
    encontrando alli la acogida y proteccion que esperaba, renunció á su
    expedicion y regresó á Trinidad, pasando luego á Europa desde esta isla.
    Diez de los suyos, hechos prisioneros en el combate, fueron pasados por
    las armas en Puerto-Cabello y varios otros confinados á los presidios.

    Este fué el último de los actos del mando de Vasconcelos.

    Los acontecimientos de España en 1808 pusieron al capitan general
    sucesor, Don Juan Casas, en la mas crítica situacion. Los comisionados
    mandados alli por Murat que le exigian obediencia al nuevo monarca, y la
    presencia de un buque de guerra inglés en las costas, le envolvieron en
    una inmensa perplejidad. Por otra parte, la imprudente lectura que un
    oficial francés hizo en público de la _Gaceta de Bayona_ produjo un
    motin entre los oficiales criollos y españoles, que dieron el grito de
    "¡Viva Fernando VII y mueran los franceses!" Además, la actitud del
    pueblo le impidió decidir por si solo en tan árduas circunstancias, y
    acordó reunir una junta auxiliar compuesta de un miembro por cada
    tribunal, corporacion y clases de la sociedad.

    La junta, presidida por Casas, se hizo cargo de los despachos de Murat y
    de los que el gobierno británico habia enviado por medio de Colincour y
    de Cochrane, y optó decididamente por la conservacion del estado de
    cosas sin alteracion de ninguna especie. Esta medida, como era natural,
    mantuvo y sobreescitó la general inquietud, ocasionando motines y
    alborotos que el capitan general tuvo que castigar con mano fuerte.

    El ayuntamiento le instaba á que constituyese una junta como las de la
    metrópoli, algunos dias antes de la llegada de un comisionado mandado
    por la junta de Sevilla. El 28 de Julio Casas accedió á las instancias
    del ayuntamiento, y el 5 de Agosto se presentaba en Carácas el
    mencionado agente.

    Constituida la junta, no sin que antes hubiesen mediado contestaciones
    entre el cabildo y el capitan general que exigió de este obediencia
    ciega, subsistió hasta el 13 de Enero de 1809, en que fué reconocida la
    soberania de la central, instalada en Aranjuez por Setiembre del
    año anterior.

    Declarados como parte esencial é integrante de la monarquia española sus
    dominios ultramarinos, el valiente, antiguo y distinguido capitan de la
    marina real Don Vicente de Emparan fué nombrado, en reemplazo de Casas,
    como capitan general de Venezuela.

    Bolívar acompañó en su viaje al nuevo representante militar de España,
    pues como buen patriota no podia vivir lejos del suelo que le habia
    visto nacer y cuya precaria suerte tantas veces aceleraba los latidos de
    su noble y esforzado corazon. La idea de poder dar á su pais dias de
    dicha y prosperidad, abriéndole la senda de su futura independencia, en
    mas de una ocasion habia venido á interrumpir su sueño y á mecer sus
    halagüeñas esperanzas de gloria. El 17 de Mayo Emparan y Bolívar pisaban
    la Costa Firme. Las primeras disposiciones del nuevo capitan general
    fueron tan violentas y desacertadas, que todos, sin excepcion alguna,
    asi españoles como criollos, con ánimo de no separar la colonia de la
    madre patria, formaron el plan de derrocar su poder y de constituir en
    seguida un gobierno análogo al de aquella.

    Espiraba el mes de Marzo de 1810, y segun estaba convenido, el marqués
    del Toro, coronel del batallon miliciano de los valles de Aragua, debia
    señalar la entrada del de Abril apoderándose por sorpresa del capitan
    general, quien noticioso del proyecto, merced á un vil denunciador, dió
    un golpe de mano á los conspiradores.

    Contra lo que podia esperarse, y en desacuerdo con sus primeros actos
    de gobierno, se limitó Emparan á confinar en Maracaibo, Margarita y
    otros puntos de la provincia á los principales autores del
    abortado plan.

    Vagos rumores se esparcieron por este tiempo acerca de la disolucion de
    la Junta central y de la dispersion de sus miembros, rumores que fueron
    confirmados el 18 de Abril, dia de Miércoles Santo, de una manera muy
    ámplia, pues además se supo que toda la Península, menos Cádiz y la Isla
    de Leon, estaba ya ocupada por los franceses; lo cual hizo cundir la
    inquietud con la rapidez del rayo entre todas las clases del pueblo, y
    hasta los mismos españoles manifestaban temores, sobresaltos y
    desconfianza del gobierno.

    La ocasion se presentaba muy propicia para hacer renacer en los criollos
    las pasadas pretensiones, y conjurándose nuevamente, atrajeron á su
    partido á los principales jefes y oficiales de las tropas que guarnecian
    la ciudad; y hasta el cabildo, que estaba compuesto de españoles y
    americanos casi por partes iguales, se prestó á provocar una discusion
    con el capitan general.

    El dia siguiente, con motivo de la asistencia á la celebracion de los
    oficios de Jueves Santo, el ayuntamiento, fiel á su promesa, pasó una
    invitacion á Emparan, quien se presentó en la casa capitular y encontró
    al cuerpo municipal constituido en sesion extraordinaria, arrogándose
    agenas facultades y tratando del peligro que corria la América, de la
    política que debia adoptarse en aquellas circunstancias y de la
    perentoria necesidad de organizar un gobierno propio que la pusiera á
    cubierto de la anarquia.

    Emparan, despues de haber eludido hábilmente las consideraciones y
    dificultades que el ayuntamiento le presentaba, concluyó declarando:
    _"que seria inconvenientísima toda innovacion,"_ y salió de alli
    dirigiéndose luego hácia la iglesia metropolitana. Pero los
    conspiradores le siguen, le interceptan el paso, y uno de ellos, llamado
    Francisco Sálias, auxiliado del populacho, le obliga á volver á la casa
    capitular sin que los cuerpos de guardia que encuentran al paso opongan
    la menor resistencia, sino que, antes por el contrario, manifiestan su
    actitud amenazadora negando á su jefe los honores de ordenanza.

    Emparan tuvo que asentir á la idea de formar una Junta suprema; pero
    habiendo tenido los capitulares la debilidad de acceder por su parte á
    que este siguiera ocupando al frente de ella el cargo de Presidente, un
    doctor y canónigo de la catedral de Carácas, el Señor Don José Cortés
    Madariaga, que se anunció en el ayuntamiento como diputado del clero y
    del pueblo, en un interesante y elocuente discurso pidió la deposicion
    del capitan general.

    En tan críticas circunstancias, Emparan, presentándose en el balcon á la
    muchedumbre que cercaba la casa capitular, apeló á su voto; pero esta,
    siguiendo á los conjurados, gritó: _¡Afuera! ¡Afuera! No le
    queremos.–Ni yo tampoco quiero el mando_, dijo él despechado, si bien
    tratando de disimular su enojo y bochorno. Tomóse acta de estas palabras
    y se consideraron alli mismo como una renuncia voluntaria.

    El ayuntamiento, auxiliado por varios particulares llamados á su seno en
    calidad de diputados de las diferentes corporaciones y clases de la
    sociedad, declaró: _"Que las provincias de Venezuela procederian á
    constituir un gobierno encargado de ejercer la soberania á nombre y en
    representacion de Fernando VII_," neto por medio del cual desconoció la
    autoridad de la regencia, y luego expulsó de su territorio las
    autoridades principales que hasta alli habian representado á la nacion
    española, aboliendo al propio tiempo el odioso tributo de los indios y
    la Inútil de esclavos.

    Una vez desterrado el capitan general, el mando superior de las armas
    fué conferido á un sugeto de gran instruccion y valor personal; este era
    el coronel Fernando Toro, hermano del marqués de este nombre, que habia
    sido educado en España.

    Pronto las provincias de Barcelona, Cumaná, Margarita, Varinas y asi
    sucesivamente las demás, menos las de Coro y Maracaibo que se declararon
    fieles á la regencia, enviaron sus diputados á la junta, reconociendo
    asi el nuevo gobierno de Venezuela. Y si bien es cierto que á poco la
    Guayana se retractó de su primer acuerdo mandando presos á la metrópoli,
    á la Habana y Puerto-Rico á los adictos al nuevo órden de cosas, por
    otra parte, el reconocimiento hecho por Mérida del gobierno establecido
    en la capital, separándose de Maracaibo con noble entusiasmo, compensó
    en parte semejante defeccion.

    La Junta envió á Coro y Maracaibo algunos comisionados para tratar con
    las autoridades españolas, y estas los recibieron como traidores, y como
    á tales los remitieron sin vacilar un momento á las prisiones de
    Puerto-Rico. En vista de semejante atropello, ordenó la Junta que el
    marqués del Toro partiese al frente de alguna tropa contra la provincia
    de Coro; y dicho señor, cumpliendo con lo dispuesto por aquella, situó
    por lo pronto su cuartel general en Carora.

    Mientras estos sucesos tenian lugar, el coronel Simon Bolívar, investido
    de los poderes necesarios por la Junta y acompañado de Luis Lopez
    Mendez, se dirigia á Inglaterra para solicitar la proteccion de su
    gobierno contra el enemigo comun, en el caso de que este intentara
    apoderarse de Venezuela, y al propio tiempo impetrar su mediacion con el
    de España para que no se turbase la paz y buena armonia que hasta alli
    habian existido entre los habitantes de ambos hemisferios.

    Aunque Bolívar fué bien recibido por el marqués Wellesley, ministro de
    Negocios Extranjeros de la Gran-Bretaña, solo obtuvo contestaciones
    evasivas á causa de la alianza que por aquel tiempo tenian hecha las dos
    naciones. Cumplida esta mision, nuestro héroe se hizo á la vela de
    regreso para su pais nativo en compañia del general Miranda.

    Las Córtes generales y extraordinarias de la nacion española, instaladas
    el 24 de Setiembre en la Isla de Leon, dieron omnimoda facultades al
    ministro del Supremo Consejo de España é Indias Don Antonio Cortabarria
    para que, auxiliado por algunos buques de guerra, las tropas de
    Puerto-Rico, Cuba y Cartagena, interviniese en los asuntos de las
    colonias; pero con la prevencion de no apelar á la fuerza de las armas
    sino en el caso extremo de que los medios de persuasion fuesen de todo
    punto estériles. Para esto debia obrar de acuerdo con el gobernador de
    Maracaibo, Don Fernando Miyares, á quien el mismo Cortabarria llevaba el
    nombramiento de capitan general de Venezuela.

    La junta de Carácas se negó en un principio á reconocer y prestar
    obediencia á las Córtes generales; pero luego, accediendo á la opinion
    de sus miembros mas respetables, quiso dar una prueba de desinterés
    convocando á un Congreso nacional. Hubo por entonces un conato de
    sublevacion en sentido de reconocimiento del Consejo de regencia, y
    sorprendidos por la Junta, los revoltosos fueron condenados unos á
    encierro en las bóvedas de Puerto-Cabello y la Guaira, y otros
    desterrados á perpetuidad. Entre estos últimos figuraban los ricos
    hermanos peninsulares Don Francisco y Don Manuel Gonzalez y Linares, del
    comercio de Carácas.

    La noticia de horribles asesinatos perpetrados en Quito en las personas
    de varios decididos patriotas, produjo grande indignacion en el pueblo
    caraqueño, quien, cercando el palacio de la Junta, pedia la expulsion de
    los españoles y canarios; pero la Junta, decretando se hiciesen honores
    fúnebres á los desgraciados americanos, logró apaciguar el tumulto; y
    para evitar la reproduccion de semejantes escándalos y trastornos, la
    noche de aquel mismo dia, que era el 24 de Octubre, apresó y expulsó á
    los que suponia promovedores de disturbios. Estos fueron José Maria
    Gallegos, José Félix Ribas y tres hermanos suyos.

    Treinta y cinco dias despues de este acontecimiento, es decir, el 28 de
    Noviembre, el ejército de occidente, al mando de Toro, atacaba á las
    tropas de guarnicion en Coro, desalojándolas de un reducto y tomándoles
    un cañon; y dos dias despues ponia en fuga á las de Miyares, que le
    salió al paso en Sabaneta con 800 hombres entre infantes y caballos,
    haciéndole algunos prisioneros y ganando una pieza de campaña. En Carora
    dejó de picarles la retaguardia, y despues de guarnecer esta poblacion,
    asi como tambien la de Barquisimeto, se retiró á Carácas, donde corria
    la noticia de la llegada de Miranda al territorio venezolano.

    La Junta que gobernaba en nombre de Fernando VII, creyó que el dar asilo
    á tan ardiente republicano seria altamente contradictorio con la
    situacion en que se habia colocado, y trató de estorbar el desembarco de
    este general, y hasta llegó á brindarle con una dependencia diplomática
    á fin de alejarle. Pero el pueblo le tendió su mano protectora,
    recibiéndole con las mas singulares muestras de respeto y deferencia.
    Entonces el gobierno hizo alarde de entusiasmo y le confirió el título
    de teniente general, mandando que se buscasen y destruyesen todos los
    documentos que la anterior administracion formuló contra el buen nombre
    de tan distinguido militar y patriota.

    De este modo terminaba el año 1810, preparándose, merced á
    acontecimientos que casi nos atreveremos á calificar de providenciales,
    la realizacion de los deseos en que ardia el corazon de los venezolanos.

    CAPITULO III

    Entrada del año 1811.–Reunion y organizacion de un Congreso.
    –Disposiciones adoptadas por esto Cuerpo.–Conspiraciones.–Salida del
    general Toro para Valencia.–Nombramiento de Miranda como jefe del
    ejército.–Sus actos.–Constitucion de Venezuela.–La capital del
    Estado.–Monteverde.–Sucesos de la época y posteriores á la llegada de
    este personaje.–Molestar de la causa de Venezuela.–Terremoto.
    –Influencia de sus desastres unidos á los de la guerra.–Defeccion de
    algunas ciudades.–Suspension de la ley del Estado.–Donativos.–Proyectos
    de Miranda.–Elevacion de Bolívar al gobierno de Puerto-Cabello.–Esfuerzos
    inútiles.–Escenas sangrientos.–Descrédito de Miranda.–Ofrecimientos
    estériles.–Derrota del Dictador.–Bandolerismo.–Inminente peligro de
    Bolívar y su viaje á la Guaira.–Proposiciones de armisticio.–
    Capitulaciones.–Monteverde se hace dueño del pais.

    Inaugurábase el año 1811 con el bloqueo de las provincias venezolanas,
    bloqueo que Cortabarria mandaba ejecutar en cumplimiento de un decreto
    de la regencia, mientras que la junta, fiel á su convocatoria, llevaba á
    cabo la reunion del aplazado Congreso. Conforme á lo dispuesto por ella
    debia constar de cuarenta y cuatro diputados.

    El 2 de Marzo era el dia señalado para la reunion, la cual debia
    verificarse en la capital, donde aquel alto cuerpo quedó instalado,
    formando una Cámara, comun é indivisa, compuesta de respetables
    patricios enviados por las provincias de Barcelona, Varinas, Carácas,
    Cumaná, Margarita, Mérida y Trujillo. Entre sus dignos miembros
    figuraban el general Miranda, el marqués del Toro, Francisco Javier
    Ustáriz, Lino Clemente, Martin Tovar, Juan German Roscio, Antonio
    Nicolás Briceño, Francisco Javier Yánes y otros varios.

    Despues de haber organizado su servicio; el Congreso nombró tres
    individuos encargados de ejercer el poder ejecutivo, y otros tres como
    suplentes para los casos necesarios de ausencia ó enfermedad de los
    primeros, que fueron los señores Baltasar Padron, jurisconsulto
    acreditado; Juan Escalona, oficial de milicias elevado á la clase de
    coronel por la Junta Suprema, y Cristóbal Mendoza, que ejercia de
    abogado. Además estableció un Consejo Consultor.

    Uno de los acuerdos mas importantes del Cuerpo Legislativo fué el de la
    sancion de la famosa acta, por la cual se declaraba que las provincias
    de Venezuela en él representadas, formarian en lo sucesivo una
    Confederacion de Estados libres é independientes, con absoluta
    separacion de España. Cada uno de estos podria darse la forma de
    gobierno que mas le conviniera, conforme á la voluntad de sus pueblos.

    Pronto se hicieron sentir algunos movimientos revolucionarios,
    promovidos por los agentes de Cortabarria, que fueron sofocados por las
    fuerzas del gobierno, y condenadas á la última pena por sus tribunales
    las personas que aparecian como autoras de la rebelion. Pero una
    peligrosa sublevacion estalló en Valencia, donde los revoltosos,
    desconociendo la autoridad del Congreso, proclamaron la legitimidad de
    Fernando VII.

    El general Toro voló á reprimirla, logrando en un principio desalojar al
    enemigo de sus puestos avanzados, y concluyendo por ser rechazado á su
    vez hasta Maracay, desde cuyo punto envió emisarios á Carácas para que
    le auxiliaran con tropas de refuerzo. El gobierno entonces nombró á
    Miranda general en jefe del ejército; marchó este contra los españoles y
    les obligó á capitular, entrando en la ciudad sublevada el 13 de Julio.
    Pero por falta de la precaucion necesaria los vencidos, que habian
    conservado armas y municiones, saliendo de sus cuarteles cayeron sobre
    las tropas de Miranda, llevándolas en precipitada fuga hasta Guaraca.

    Despues de un hecho tan poco noble, Miranda, en ánimo de tomar venganza,
    allegó nuevas fuerzas y en los dias 12 y 15 de Agosto, reducidos los
    españoles al último extremo, se rindieron á discrecion por haberles sido
    rechazadas cuantas proposiciones de capitulacion habian presentado. Los
    prisioneros fueron condenados á muerte por los tribunales, pena que el
    Congreso determinó se conmutara por otras.

    Formulada, discutida y sancionada la Constitucion federal de las siete
    provincias venezolanas, se publicó el decreto en 21 de Diciembre.
    Reconocíase como base el sistema representativo, residiendo la soberania
    en el pueblo; dividíase el poder en legislativo, ejecutivo y judicial,
    formando cuerpos independientes entre sí; garantizábase el derecho
    popular y la inviolabilidad de domicilio; proscribíase para siempre el
    uso de la tortura y el fuero personal, y ninguna sentencia pronunciada
    por traicion contra el Estado tendria carácter difamatorio para los
    hijos del reo; abolíase la trata de negros y los indios eran igualados
    á los demás venezolanos en derechos y deberes: desarrollábase la
    instruccion pública; extinguíanse los títulos de nobleza hereditarios,
    asi como toda calificacion degradante de raza y, por último, quedaba
    adoptado el pabellon amarillo, azul y rojo, enarbolado por Miranda
    cuando su expedicion de 1806, considerándolo como distintivo de la
    federacion.

    La ciudad de Valencia fué declarada despues como capital del Estado; y
    el Congreso suspendió sus tareas el 15 de Febrero de 1812, aplazando su
    próxima reunion para el 1° de Marzo, no sin haber antes de disolverse
    ordenado guarnecer la márgen izquierda del Orinoco para colocarse á la
    defensiva.

    Desde esta fecha hasta la llegada del capitan de fragata Domingo
    Monteverde, natural de Canarias y al servicio de España, hubo algunos
    encuentros, prósperos unos y adversos otros, entre las tropas federales
    mandadas por los coroneles Francisco Gonzalez y Moreno, Manuel Villapol
    y Francisco Solá y las españolas; estos combates tuvieron lugar en Santa
    Cruz de la Soledad, en las aguas entre el caño de Macareo y el de
    Pedernales, en Barrancas, en Lorondo y en Angostura, donde, despues de
    un grave descalabro en que Villapol tuvo que fortificarse en Maturin
    para salvar su gente, Moreno y Solá desaparecieron, dejando sus soldados
    en el mas criminal abandono y á merced del enemigo.

    Monteverde llegó á Coro en compañia del brigadier Don Juan Manuel
    Cagigal y otros jefes militares, llevando consigo dinero, armas y demás
    necesario para hacer la guerra á las provincias sublevadas; y desde este
    momento los patriotas, no por falta de valor y decision sino á causa del
    menor número, fueron estrechados y acosados con mayor actividad
    cada dia.

    El 15 de Marzo protegia Monteverde la revolucion que en Liquisique
    acaudillaba deslealmente el indio Reyes Vargas, que sin grandes
    merecimientos habia recibido el nombramiento de capitan del gobierno de
    Venezuela; y á los seis dias de esta defeccion los patriotas, á quien
    una grave dolencia privaba de su jefe el comandante Gil, eran derrotados
    completamente en Carora.

    La causa de la independencia principiaba á perder terreno en Venezuela,
    viniendo un sacudimiento momentáneo de la naturaleza á juntarse con los
    de la guerra. El 28 de Marzo, dia de Jueves Santo, á las cuatro de la
    tarde, un espantoso terremoto destruyó la mayor parte de Carácas,
    sepultando millares de habitantes bajo sus minas. Igual desgracia
    afligió á la Guaira, Barquisimeto, San Felipe, Mérida y otras
    poblaciones, en las que, asi como en la primera, perecieron gran número
    de voluntarios al servicio de la Confederacion. No faltaron adeptos al
    antiguo régimen que hicieran correr la voz de que semejante natural
    suceso era un castigo del cielo, puesto que venia á cumplirse
    precisamente en el dia mismo en que dos años antes la revolucion habia
    depuesto y desterrado á las autoridades españolas.

    Este acontecimiento, unido á los desastres que la guerra hacia sentir á
    los pueblos, no dejó de influir en favor de la regencia, cuyas armas,
    guiadas por el general Monteverde, se presentaban favorecidas por la
    fortuna en todas partes y ocupaban la arruinada ciudad de Barquisimeto
    el 7 de Abril. Alli se detuvo su jefe algunos dias desenterrando
    pertrechos y armamentos, reclutando gente y dando acogida á algunas
    partidas que con sus oficiales desertaron de las filas republicanas. El
    dia 25 batia cerca de San Cárlos al coronel Miguel Ustáriz, bajo cuyas
    órdenes puso Jalon cerca de 1.400 hombres. En lo mas encarnizado de la
    pelea, y cuando el triunfo estaba aun indeciso, el escuadron de Pao se
    pasó á los realistas dándoles la victoria. Casi todos los soldados de
    Venezuela que habian tomado parte en la accion cayeron en el campo de
    batalla; y, con los pocos que se quedaban, Ustáriz se refugió
    en Valencia.

    Mérida, Trujillo y otras poblaciones de la parte occidental fueron
    declarándose por el invasor, que se disponia á proseguir su marcha; y en
    tan tristes circunstancias la idea de la dictadura vino á apoderarse del
    ánimo de los leales. El poder trató de realizarla delegando todas sus
    facultades en el marqués del Toro, quien rehusó esta distincion;
    entonces fué puesta la suerte de la santa causa en manos de Miranda;
    este no tuvo dificultad en admitir el alto cargo y peligrosa confianza
    con el título de Generalísimo, por juzgarlo menos pretencioso y mas
    modesto que el de dictador.

    La Constitucion, promulgada aun no hacia tres meses, quedó en suspenso
    de este modo; y mientras que el jefe absoluto fijaba su cuartel general
    en Maracay, y en Varinas se juntaba una fuerza considerable de
    caballeria, y salian emisarios en busca de hombres, buques y
    subsistencias, Ustáriz, elevado al cargo de gobernador de Valencia, se
    veia abandonado de sus tropas y, dejando la plaza en poder de
    Monteverde, se retiraba á la Cabrera.

    En medio de tantos desastres como sufria la causa de la independencia,
    los generosos donativos de muchos extranjeros, amantes del nuevo órden
    de cosas y de la libertad de América, vinieron á fortificar un tanto los
    abatidos ánimos, que recobraron su antigua esperanza viendo como al
    mismo tiempo se organizaba un cuerpo de franceses á las órdenes del
    coronel Ducaylá, y cómo algunos alemanes é ingleses de distincion, entre
    los cuales figuraban Sir Gregor MacGregor empuñaban las armas en defensa
    de Venezuela.

    Miranda formó entonces el plan de estrechar á Monteverde: al intento,
    despues de haberse asegurado de la custodia de Puerto-Cabello, poniendo
    en esta plaza un oficial de _toda confianza_ asi por su _aptitud_ como
    por su _valor y decision hácia la santa causa de la independencia_,
    cubrió el punto de los Guayos con un fuerte destacamento que á los pocos
    dias, mientras él avanzaba en la línea de las operaciones proyectadas,
    fué batido y desbaratado el 8 de Mayo por la deslealtad de algunas
    compañias que se pasaron al enemigo. En vista de esto volvió atrás y se
    dispuso á fortificar bien la Cabrera, Guayca y Magdalena para poder
    hacer frente á los ataques de Monteverde, quien se disponia á atacarle.

    El _hombre de confianza_, el militar experto, el valiente soldado, el
    inteligente y decidido patriota que Miranda colocó en el mando de
    Puerto-Cabello, aquel que habia merecido este cargo delicado y de cuya
    aptitud para el desempeño no podia dudarse un solo instante, no era otro
    que el coronel Simon Bolívar, á quien el Generalísimo consideraba como
    el oficial mas activo y de mas vasta instruccion de todo su ejército.

    A pesar de los esfuerzos de Miranda, de los auxilios que encontraba, de
    alguna que otra accion en que el enemigo era rechazado, no por eso
    dejaba de agravarse la causa de la independencia, siendo derrotados sus
    patriotas hasta en las llanuras de Carácas, en Calabozo y San Juan de
    los Morros, donde el jefe español Don Eusebio Antoñanzas pasó á
    cuchillo, sin piedad alguna, no solo á los prisioneros sino tambien á
    las mujeres y los niños.

    La autoridad y prestigio del dictador menguaban de dia en dia,
    haciéndose mas frecuentes las decepciones de sus subordinados; por lo
    que, para vigorizar su poder, se rodeó en Maracay de algunas personas
    notables pertenecientes á los altos cargos del poder ejecutivo, del
    Congreso y del gobierno peculiar de Carácas, y de todas formó una
    especie de Consejo Consultor que le auxiliaba en los casos graves y
    circunstancias apremiantes ó difíciles.

    Sin embargo, de nada sirvió que la promulgacion de una _ley marcial_
    llamando á las armas á todos los venezolanos, excepto los ordenados _in
    sacris_ y unos pocos empleados de la administracion civil, y la de un
    decreto ofreciendo la libertad á los esclavos que se alistasen por diez
    años, prometiendo indemnizar á sus amos en mejores circunstancias, le
    diesen una superioridad numérica sobre el enemigo; pues habiendo
    perdido el punto de Magdalena y las alturas que dominan á Maracay, el
    jefe venezolano se encontraba cortado en sus posiciones, viéndose
    forzado á retirarse y pegar fuego á los ricos depósitos de víveres y
    municiones que venia formando en aquella poblacion.

    Con sus fuerzas, las de Guayca y la Cabrera, se encaminó hácia la
    Victoria: pero Monteverde, sabedor de este movimiento, se adelantó hasta
    San Mateo y le sorprendió, poniendo en desordenada fuga á sus soldados.
    Mientras tanto la capital de la república se encontraba en un estado de
    continua alarma, pues los esclavos de Curiepe y otros puntos de la costa
    y de los valles orientales, á pretexto de defender los derechos de
    Fernando VII, desde el 24 de Junio, en que habian tomado las armas,
    andaban cometiendo todo género de desmanes, tropelias y vejaciones con
    el mas feroz vandalismo, y Monteverde avanzaba hácia alli, despues de
    haber dejado algunas tropas frente á la Victoria.

    En el punto que este movimiento del enemigo tenia lugar, una nueva
    decepcion ponia á Bolívar en inminente peligro y con él á la república.
    El último dia de Junio, el oficial de milicias Francisco Fernandez
    Vinoni, con alguna tropa, el presidio y varios reos de Estado,
    proclamaba á Fernando VII, enarbolando en el castillo de San Felipe de
    Puerto-Cabello una bandera roja, y despues de algunas intimaciones
    infructuosas rompia el fuego de su artilleria contra la plaza. En tan
    crítica situacion, y fuera de sí con un suceso que tal vez iba á decidir
    de la suerte del pais, trató Bolívar sin embargo de sostenerse, y lo
    hizo asi durante tres dias; pero al saber que los españoles de Valencia
    se dirigian ya hácia alli y que sus puestos avanzados se pasaban al
    enemigo, antes de abandonar Puerto-Cabello quiso tentar fortuna y mandó
    á su encuentro unos 200 hombres con los coroneles Mirés y Jalon. Estos
    fueron derrotados en San Estéban y habiendo quedado prisionero el último
    con solo siete soldados regresó el primero al lado de Bolívar.

    Con 40 hombres que le quedaban, despues de haber capitulado los
    habitantes de Puerto-Cabello temiendo la ruina de la poblacion, el digno
    jefe trató de defenderse todavia en las afueras desde el Trincheron:
    pero el dia 6 no contando sino 8 oficiales á su servicio, se embarcó con
    ellos en Borburata, arribó á la Guaira y comunicó á Miranda desde
    Carácas, algunos dias despues, los incidentes de tan lamentable
    acontecimiento.

    Asi que lo supo el Generalísimo, propuso á Monteverde, que se hallaba en
    Valencia, una suspension de hostilidades; pero el general español por
    toda respuesta se ofreció á concederle una capitulacion; la cual,
    admitida en principio por Miranda, pronto recibió este las condiciones
    que, despues de ajustadas, dieron lugar á algunas diferencias. Pero
    apremiado por Monteverde las ratificó Miranda el 25 de Julio de aquel
    año, el de 1812, _quedando la Confederacion,_ conforme á las
    capitulaciones, asi como el _armamento_ y _demás objetos militares_ en
    poder del general español _bajo garantia de respeto á las personas,
    cualesquiera que hubieren sido su conducta y opiniones durante la
    revolucion._

    Al dia siguiente las tropas españolas penetraban en la Victoria, y tres
    mas tarde en Carácas, de donde huyeron algunos patriotas con intencion
    de embarcarse en la Guaira, y entre los que asi se precipitaban, poco
    seguros del cumplimiento de lo estipulado, figuraba tambien el
    desgraciado Generalísimo de la efímera Confederacion venezolana.

    CAPITULO IV

    Bolívar se embarca para Curazao.–Tirios y Troyanos.–Constitucion de
    1812.–Complot de varios jóvenes patriotas.–Marino y Bermudez.–
    Atrocidades de Zuazola.–Sus consecuencias.–Sitio de Maturin.–La
    revolucion revive.–Bolívar en Cartagena.–Principia á ejecutar sus
    planes.–Paso del Zulia.–Asciende á brigadier.–Penetra en Venezuela.–
    La guerra á muerte.–Conquistas.–Proclama.–Nuevos triunfos.–Entrada
    de Bolívar en Carácas.

    Bolívar, cuyo ánimo acostumbrado desde la niñez á los grandes reveses y
    cuyo amor por la patria no se abatian en ninguna circunstancia, dominado
    en la que tan cruelmente pesaba sobre el pueblo venezolano por la idea
    de salvarle y de sacudir un dia el pesado yugo que venia á esclavizarle
    de nuevo, trató de conservarse, y merced á la buena amistad del español
    Don Francisco Iturbe, que gozaba de gran favor cerca de Monteverde,
    obtuvo un salvoconducto y se embarcó en seguida para Curazao.

    La terminacion de la campaña trajo la desavenencia entre el capitan
    general Miyares y Monteverde, que se negaba á reconocer su autoridad en
    los paises por él recuperados para la España, dando por resultado la
    destitucion del primero y la elevacion del pacificador á la dignidad
    superior de Venezuela. Entonces, alegando que se conspiraba nuevamente,
    apresó á muchos distinguidos americanos. Miranda siguió muchos meses en
    los calabozos de Puerto-Cabello, de donde fué trasladado á Cádiz y con
    destino al arsenal de la Carraca, que andando el tiempo le vió morir el
    dia 14 de Mayo de 1816. Juan Pablo Ayala, Madariaga, Mirés y Roscio,
    patriotas venerables, fueron tambien remitidos á España y encerrados en
    seguida en los presidios de África.

    La Constitucion española, jurada en Cádiz por Fernando VII, fué
    publicada por Monteverde el 3 de Diciembre y adoptada, cinco dias mas
    tarde, por el pueblo y el clero. Pero algunos jóvenes patriotas, llenos
    de intrepidez y desesperacion, concibieron el proyecto de sorprender,
    desembarcando en la Guaira, el destacamento realista que alli estaba y
    cuya fuerza consistia en 300 hombres, la mayor parte güireños. Eligieron
    como jefe al rico margariteño Santiago Mariño, quien para el golpe de
    mano intentado no contaba sino con el insignificante número de seis
    fusiles. Sin embargo, llegada la ocasion de obrar, la guarnicion del
    puerto, abandonando á sus jefes, se unió con los venezolanos.

    Pronto las fuerzas de Mariño, convenientemente distribuidas entre él,
    Bernardo Bermudez y José Francisco, derrotaron las tropas de Cervéris y
    ocuparon á Maturin, cuya guarnicion huyó tan luego como Bermudez se
    presentó en sus cercanias. Con no menos rapidez, las fuerzas destacadas
    por órden del capitan general al mando de Don Antonio Zuazola batieron á
    los patriotas, primero en los Magueyes, y el 16 de Marzo de 1813 en
    Aragua. Este jefe no solo fusiló á los prisioneros que hizo, sino que
    mostró la mayor inhumanidad mandando matar á inofensivas mujeres, á
    venerables ancianos y á inocentes niños.

    Una parte de los derrotados y otros muchos patriota, irritados en vista
    del proceder de Zuazola, se refugiaron en Maturin, donde Piar y Azcúa
    mandaban durante la ausencia de Bermudez, y cuyos jefes lograron
    desbaratar con solo 500 hombres, en una salida que hicieron de la plaza,
    á 1.500 mandados por Don Lorenzo de la Hoz, rechazando despues á fuerzas
    mayores todavia, y poniendo al capitan general en el caso de presentarse
    en el teatro de la guerra á dirigir por sí mismo las operaciones.

    Monteverde, á la vista ya de Maturin con mas de 2.000 hombres, intimó la
    rendicion de la plaza en el término de dos horas, so pena, en caso
    contrario, de entregarla al furor de sus soldados. La contestacion fué:
    "_Que el pueblo de Maturin estaba resuelto á perecer en defensa de las
    libertades patrias_." Entonces tuvo lugar un sostenido y encarnizado
    combate por ambas partes, retirándose al fin los españoles con pérdida
    de 500 hombres muertos en el campo de batalla, entre los que habia 27
    oficiales, y abandonando Monteverde al enemigo cinco cañones, muchas
    armas y pertrechos, su propio equipaje y mas de 6.000 pesos de plata.

    Este memorable hecho de armas tenia lugar el 25 de Mayo; y desde esta
    fecha la revolucion cobraba nueva vida. Entre tanto el general San
    Martin adelantaba tambien en la causa de la independencia en
    Buenos-Aires, y todo parecia anunciar dias de bonanza para la América.
    El abatido espíritu público volvia á levantarse, saliendo como del
    estupor de un terrible sueño á la realidad amable de la vida, cuando el
    leal Bolívar, á quien el gobierno de España habia confiscado los bienes,
    que eran cuantiosos, con anterioridad á los últimos sucesos referidos,
    se presentaba en Cartagena en los primeros dias de Octubre de 1812,
    decidido á inmolar su existencia en aras de la patria por su libertad y
    engrandecimiento. Venia acompañado de los hermanos Miguel, de Manuel
    Cortés Campomanes, de Fernando Carabaño, de José Félix Ribas y de varios
    distinguidos oficiales.

    El plan que guiaba sus pasos, mirado aun por los menos desconfiados como
    irrealizable, era el de dar la libertad á Venezuela con el concurso de
    la Nueva-Granada, que hasta cierto punto habia seguido la misma marcha
    en su revolucion contra los españoles realistas. En Cartagena obtuvo el
    mando de una pequeña fuerza, con la cual subió por las márgenes del
    Magdalena, y despues de haber batido varias partidas de las tropas
    enemigas en diferentes puntos de aquel rio, desde Ocaña solicitó el
    permiso del gobierno de Cartagena para pasar á Cúcuta.

    Obtenido el consentimiento, con grande esperanza y entusiasmo emprendia
    su obra el valeroso caudillo. Solicitó auxilios del gobierno de
    Cundinamarca, que le facilitó 500 hombres, y se puso en marcha con ánimo
    de llegar hasta Carácas conforme á su ofrecimiento. El coronel español
    Don Ramon Correa podia disponer hasta de unos 4.000 hombres que por
    aquella parte guardaban la frontera venezolana. Pero Bolívar, valiéndose
    de ingeniosas extratagemas, apoyado por el pueblo y con relaciones de
    falsos espias, hizo que el enemigo abandonase algunas fuertes
    posiciones, llegando asi á la vista de San José de Cúcuta, donde Correa
    habia concentrado mas de 800 hombres.

    Al amanecer del 28 de Febrero de 1813 ocupó Simon Bolívar las alturas
    sitas al Oeste de San José, para cuya operacion tuvo que atravesar el
    caudaloso Zulia con una miserable canoa, y cayendo sobre las tropas
    españolas, despues de arrojarlas de sus posiciones, cargándolas á la
    bayoneta las derrotó completamente, ocupó su artilleria, fusiles y
    cuantos pertrechos tenia Correa dentro de la villa, y retirándose á la
    Grita, los valles quedaron libres del todo. El empleo de brigadier, el
    título de ciudadano de la Union, y además el mando en jefe de la
    division, de Cúcuta, fueron las recompensas otorgadas á Bolívar por tan
    señalado triunfo.

    Unida su fuerza á la que trajo el coronel Manuel Castillo, jefe militar
    de Pamplona, ascendia ya á unos 1.200 hombres bien municionados y
    armados. Con 800 destacó al citado coronel para que atacase á Correa,
    quien el 13 de Abril se veia forzado á abandonar la angostura de la
    Grita, en donde estaba bien atrincherado. Entonces Bolívar se dirigió á
    Venezuela con sus exiguas fuerzas, pero con buenos oficiales. Entre
    estos iba en clase de mayor general de la expedicion el venezolano
    Rafaél Urdaneta, el valiente jóven José Félix Ribas y el comandante
    Atanasio Giraldot, asi como tambien el capitan Luciano D'Eluyar. Estos
    últimos eran dos bizarros granadinos. En Cúcuta quedaron Joaquin
    Ricaurte, segundo jefe del ejército, Francisco de Paula Santander y
    algunos otros.

    El jefe venezolano fué recibido en Mérida con grandes muestras de
    aprecio y entusiasmo el dia primero de Junio. Alli concibió el mas
    grande, el mas importante y trascendental de sus pensamientos
    revolucionarios. Desde el principio de la guerra eran condenados á
    muerte por los españoles cuantos individuos caian en su poder, con las
    armas en la mano, mientras que los suramericanos daban cuartel á sus
    enemigos. Esta ventajosa circunstancia hacia que los naturales, puestos
    en el duro trance de servir, se afiliasen con preferencia en las filas
    realistas. Asi, pues, la _guerra á muerte_ fué el grandioso pensamiento
    que habia de dar á Venezuela su deseada independencia. Antes de imprimir
    á su resolucion un carácter solemne, se limitó por el momento á publicar
    una proclama, fecha el 8 de Junio, en la cual lanzaba á los enemigos la
    amenaza de una guerra de exterminio si ellos seguian usando con los
    prisioneros el mismo rigor que hasta entonces. Y luego marchó sobre
    Trujillo, donde entró Giraldot sin encontrar la menor resistencia.

    Menos de un mes bastó á Bolívar para conquistar dos provincias
    venezolanas, libertando por una serie no interrumpida de triunfos el
    extenso pais que media entre Tenerife y Trujillo, desde cuyo último
    punto, el 15 de Julio, anunció á la república la solemne resolucion que
    desde aquel dia adoptaba, declarando la _guerra á muerte á los enemigos
    armados contra la patria_. "Españoles y canarios, decia en su
    manifiesto; contad con la muerte aun siendo indiferentes, si no obrais
    activamente en favor de la libertad de la América. Americanos, contad
    con la vida aun cuando seais culpables."

    Al siguiente dia, al pié de la cordillera que separa la comarca de
    Niquitao de las llanuras de Varinas, en el punto llamado las Mesitas,
    los oficiales Urdaneta y Ribas atacaban con 550 hombres á un cuerpo de
    realistas compuesto de 800 soldados, venciéndolos tras un reñido combate
    que duró desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde. Unos
    450 prisioneros y todas las armas de los realistas quedaron en poder de
    los vencedores.

    A esta victoria siguió la de los Horcones, nombre del territorio en que
    Ribas volvió á derrotar á los españoles y está situado entre el Tocuyo y
    la ciudad de Barquisimeto. Por fin, desbaratando aqui y alli cuantos
    obstáculos se oponian á su paso, el 7 de Agosto Simon Bolívar hacia su
    entrada triunfal en Carácas, victoreado por un pueblo entusiasta y
    numeroso que le saludaba con el glorioso nombre de _Libertador de
    su pais._

    CAPITULO V

    Situacion del partido independiente,–Consecuencias de la toma de Cumaná
    y del fusilamiento de Bernardo Bermudez.–Sitio de Puerto-Cabello.–
    Represalias.–Refuerzo de tropas españolas.–Muerte de un valiente
    granadino.–Es vengado por sus compatriotas.–Combate de
    Mosquitero.–Bolívar es nombrado general en jefe del ejército y titulado
    Libertador.–Nuevos triunfos de las armas republicanas.–Sus efectos
    sobre Monteverde.–El Libertador da cuenta de sus operaciones al pueblo
    de Carácas.–Continuan las victorias.–Fin de varios patriotas
    notables.–Rasgo heróico de Ricaurte.–Asedio de Valencia.–La situacion
    de los independientes se agrava.–Inútil tentativa.–Batalla de
    Carabobo.–Descalabros.–Triste espectáculo de la emigracion.–Bóves se
    declara como primer jefe del ejército español.–Sus primeros
    actos.–Desgraciado combate de Aragua.–Deliberacion.–Bolívar y Mariño
    se embarcan para Margarita.–El depósito sagrado.

    Antes de continuar la relacion de los sucesos que siguieron á la
    entrada del jefe venezolano en Carácas, preciso es echar una mirada al
    estado en que se encontraban los republicanos. Dos facciones distintas
    figuraban dentro del partido que se batia por la causa de la
    independencia. Una, partidaria de las divisiones provinciales, se
    esforzaba por el triunfo del federalismo, en tanto que la otra, aferrada
    al principio de la unidad como único medio de fuerza y consistencia,
    aspiraba á la concentracion del poder en el gobierno. A la cabeza de
    esta, lleno de la mas profunda conviccion, se hallaba Simon Bolívar.
    Tal era el estado de los independientes en Venezuela, despues de la
    reaccion provocada por los triunfos que sus armas habian obtenido desde
    el desembarco de Mariño, á principios de 1813, con los refugiados en
    Chacachacare, islote perteneciente al gobierno inglés de Trinidad.

    Luego que este valiente margariteño logró apoderarse de Cumaná auxiliado
    por un paisano, el coronel Juan Arismendi, primera autoridad militar de
    Margarita desde el 5 de Junio, fecha de su última proclamacion en pro de
    la independencia, Antoñanzas, herido de gravedad, huyó á morir en
    Curazao. Hacia el mismo tiempo, hecho prisionero por los realistas,
    Bernardo Bermudez habia sido fusilado por órden de Cervéris; pero
    recogido con vida el mismo jefe mandaba asesinarlo en su propio lecho al
    tener noticia de la victoria alcanzada por Mariño, quien luego añadió á
    este lauro el de la toma de Barcelona.

    Este acontecimiento obligó al jefe que defendia la ciudad, el mariscal
    de campo Don Juan Manuel Cajigal, á retirarse á Guayana; y entre los
    oficiales que lo acompañaron, Francisco Tomás Morales y José Tomás
    Bóves, adquirieron despues gran celebridad, lanzándose desde aquel
    momento, al frente de una division de caballeria, á recorrer en medio de
    mil azares las llanuras de Carácas. Volvamos ahora á seguir á Bolívar en
    su expedicion, diciendo antes que Monteverde huyó á encerrarse en
    Puerto-Cabello tan luego como supo que aquel, favorecido por su valor,
    su génio y la fortuna, se aproximaba á Valencia.

    Un año hacia que en los calabozos de Puerto-Cabello gemia prisionero el
    valiente Jalon, y Bolívar, tanto por salvarle cuanto por humillar á
    Monteverde, puso sitio á la plaza con las tropas de Urdaneta y la
    division de Ribas, mandadas por Giraldot. En una de las salidas que los
    de la plaza intentaban Zuazola cayó prisionero; y Bolívar propuso
    inmediatamente su cange con Jalon, propuesta que fué rechazada por
    Monteverde, quien persistia en su conducta de no querer tratar con los
    enemigos. Esto y el haber Monteverde fusilado algunos prisioneros,
    obligó al jefe venezolano a ordenar que Zuazola pagase sus desmanes
    siendo ahorcado al frente de la plaza. Crueles represalias se siguieron
    por parte del sitiado.

    Unos 1.200 hombres de desembarco, al mando del coronel Salomon,
    vinieron en auxilio de Monteverde el l6 de Setiembre, y Bolívar,
    levantando el sitio, se dirigió hácia Valencia. Á los pocos dias, el
    capitan general salia en persecucion de los sitiadores y destacaba una
    fuerza que ocupó el cerro de Bárbula, en el ramal de los montes de
    Guataparo; y el 50 del mismo mes las columnas de Giraldot, D'Eluyar y
    Urdaneta atacaban la vanguardia española, y trepando la montaña el arma
    al brazo ponian en fuga al enemigo, haciéndole gran número de
    prisioneros. En esta gloriosa accion el bizarro Giraldot, al tiempo que
    plantaba la bandera tricolor sobre la mas fuerte posicion de los
    realistas, herido de un balazo cayó para no levantarse mas.

    Entonces los soldados granadinos, para vengar la muerte de su heróico
    compatriota, pidieron y obtuvieron de Bolívar la formacion de un cuerpo
    aparte; y D'Eluyar, á la cabeza de mil valientes, derrotaba á los
    españoles en el sitio llamado las Trincheras, coronado por un triunfo
    completo, de cuyas resultas, herido en la cara de un balazo, Monteverde
    huia á encerrarse en Puerto-Cabello. El sitio de esta plaza quedó
    restablecido otra vez y Giraldot vengado al tercer dia de su muerte.

    Una semana mas tarde, á 11 de Octubre, el teniente coronel Campo Elias
    reunia algunas fuerzas á los mil fusileros con que, conforme á las
    órdenes de Bolívar, habia salido de Coro; y habiendo allegado hasta
    1.200 caballos, puesto á las órdenes de Miguel Ustáriz, alcanzaba una
    espléndida victoria en el sitio de Mosquitero sobre los 2.000 ginetes y
    500 peones que mandaban Bóves y Morales, quienes, acompañados de solo
    treinta hombres de caballeria, se refugiaron en Guayabal, sobre la
    izquierda del Apure. El jefe de la infanteria española, Francisco Tomás
    Morales, salió gravemente herido de la batalla.

    El mismo dia en que las armas republicanas se señalaban con tan glorioso
    hecho, se reunian en Carácas las autoridades civiles y el cabildo en
    medio de los victores, aplausos y aclamaciones del pueblo, y de comun
    acuerdo conferian á Simon Bolívar el empleo de capitan general del
    ejército y el título de LIBERTADOR DE VENEZUELA. Pero el célebre
    caudillo no se durmió sobre sus laureles ni interrumpió un solo instante
    la marcha de sus operaciones; y ordenando al general Ribas que acudiera
    de Carácas, salió él de Valencia, y el 25 de Noviembre, con 2.000
    hombres entre infantes y ginetes; estorbó el movimiento intentado por la
    division de Salomon sobre las alturas de Vijirima, y, batiéndola con
    grandes ventajas, la obligó á retirarse á Puerto-Cabello. De alli á diez
    dias Salomon procuraba un nuevo combate en Araure con fuerzas bastante
    superiores en número, y las armas republicanas, dirigidas por el mismo
    Bolívar, obtenian una señalada victoria, pues, con muy pocas pérdidas,
    ocuparon todo el tren militar del enemigo, que huyó dejando en el campo
    mas de mil muertos.

    En esta brillante jornada dieron heróicas pruebas el general Urdaneta,
    el coronel Florencio Palacios, el teniente coronel Manuel Manrique, los
    capitanes Campo Elias, Briceño, Ribas Dávila, Villapol, Mateo Salcedo y
    otros varios republicanos. Los soldados merecieron gracia de su jefe,
    que hizo de todos los mayores elogios en el parte detallado de esta
    brillante accion. Estas derrotas trajeron consigo el desaliento y la
    desconfianza en las filas españolas; y el 28 de Diciembre los
    defensores de la plaza de Puerto-Cabello, destituyeron del mando á
    Monteverde, quien once dias despues se retiraba á ocultar su humillacion
    en Curazao.

    Bolívar volvió á Carácas, y haciendo que el gobernador político
    Cristóbal Mendoza convocase á las corporaciones, vecinos mas notables y,
    en fin, á todos los padres de familia, el 2 de Enero de 1814, en el
    convento de San Francisco, ante una inmensa concurrencia, dió cuenta de
    los actos administrativos de su dictadura y esperó el fallo del pueblo.
    Á propuesta del gobernador, en medio de la mas viva, entusiasta y
    prolongada aclamacion, se confirmaron al Libertador los poderes de que
    hasta alli habia estado investido; y lleno este de gozo, dirigió frases,
    de gratitud al pueblo venezolano por la confianza con que lo honraba.

    Partió en seguida para el campo de batalla, y despues que Ribas
    rechazaba valerosamente á Bóves en la Victoria el 12 de Febrero,
    poniendo sus tropas en dispersion, si bien teniendo que lamentar entre
    otras la pérdida del distinguido Ribas Dávila, el 28 del mismo mes, con
    solos 1.800 hombres por parte de Bolívar y 7.000 por la de Bóves,
    vencido este tuvo que dejar el campo de la accion, que era el de San
    Mateo, despues de haber costado á los republicanos este triunfo 203
    hombres entre muertos y heridos. Entre los primeros habia que lamentar
    al valiente Villapol y otros dos oficiales, y entre los segundos habia,
    con Campo Elias, otros 30 oficiales; pero la pérdida del enemigo fué
    mucho mayor. Ricaurte guarnecia en la cima de un cerro cercano á San
    Mateo una casa perteneciente á Bolívar y destinada á servir de parque.
    [Nota: Algunos dicen que el Libertador nació en esta casa, que hoy se
    vé reedificada.] La fuerza de que disponia no era capaz de hacer frente
    el ataque de la fuerte columna que Bóves destacó contra la casa; y
    conociendo que su resistencia seria inútil, hace salir á sus soldados,
    se queda solo, pega fuego á los pertrechos del parque y destruye asi al
    enemigo, quedando sepultado con él entre los escombros.

    A fines de Marzo los realistas ponian sitio á Valencia con 4.000 hombres
    que Don José Cevallos traia de refresco de la provincia de Coro, pero
    sin artilleria. La ciudad estaba defendida por Urdaneta como primer
    jefe, Juan Escalona como segundo, y el Doctor Espejo como gobernador
    político. El comandante Taborda dirigia las baterias. Despues de varios
    incidentes, siempre ventajosos para los sitiados, el 5 de Abril,
    replegando sus fuerzas en la falda del Morro, el jefe sitiador
    desapareció por el camino del Tocuyito. Bolívar entró en la plaza el
    mismo dia, acompañado de algunos oficiales; y despues de tributar á los
    heróicos defensores los elogios que merecian se dirigió hácia
    Puerto-Cabello.

    A causa de la escasez de recursos y de algunos descalabros que por el
    espacio de un mes habian experimentado los patriotas, su situacion
    principiaba á hacerse un tanto embarazosa. Cagigal en persona mandaba el
    ejército que habia traido Cevallos, y hostilizaba activamente á los
    republicanos, cuando el 16 de Mayo resolvió Bolívar presentarle batalla,
    lo cual verificó el dia siguiente en los campos del Tocuyito, sin poder
    conseguir cosa alguna por haber paralizado la accion una fuerte lluvia,
    y el 18 se retiró tranquilamente acampando en las afueras de Valencia.

    Diez dias mas tarde Bolívar desplegaba los grandes recursos de su génio
    militar presentando un bien combinado plan de batalla á Cagigal en las
    llanuras de Carabobo. El jefe español, por su parte, se habia situado
    convenientemente y con admirable órden. La primera línea de los
    republicanos estaba mandada por Urdaneta, mientras el Libertador, Ribas,
    Mariño y otros jefes operaban en la segunda. La fuerza total ascendia á
    unos 5.200 hombres; el enemigo presentaba en línea mas de 6.000. Las
    acertadas disposiciones de Bolívar, hábilmente ejecutadas por sus jefes,
    dieron como resultado el exterminio de casi toda la infanteria enemiga,
    pues los ginetes huyeron ilesos á refugiarse en parte segura, por la
    derecha del camino del Pao. Con solo la pérdida de unos 60 hombres entre
    muertos y heridos obtuvo en este dia el jefe venezolano 8 banderas, toda
    la artilleria enemiga, mas de 500 fusiles, gran número de caballerias,
    municiones, provisiones y ganados, salvando asi por quinta vez á
    su patria.

    A pesar de las medidas preventivas tomadas por Bolívar, seguro como
    estaba de que Bóves allegaba gente para tomar desquite de la última
    derrota de los realistas, no pudo evitar que en la Puerta los 5.000
    ginetes y 5.000 infantes españoles derrotaran á Meriño, cuya fuerza no
    llegaba á una mitad de este número. Mas de l.000 republicanos quedaron
    sobre el campo de batalla, muchos de ellos asesinados despues de haber
    sido hechos prisioneros. El coronel Aldao y el comandante Freites fueron
    muertos en la accion; y entre los prisioneros el coronel Jalon, cangeado
    hacia algun tiempo por el teniente coronel Marimon. Tambien pereció en
    este aciago dia el secretario de Estado Antonio Muñoz y Tévar.

    Mientras Bolívar y Mariño, que habian salvado con bien, habiendo
    despachado emisarios á Escalona para que defendiese la plaza de
    Valencia, corrian á sacar recursos de la capital, Bóves, despues de
    perseguir á los vencidos hasta la Victoria y destacado su columna de
    1.500 hombres al mando del capitan Ramon Gonzalez para que se dirigiese
    á Carácas con el resto de su gente, se presentó el 19 delante de
    Valencia, y reduciendo á Escalona en ella al estrecho recinto de la
    Plaza Mayor, le obligó á capitular, ofreciéndole ante Dios que
    respetaria la vida y propiedad de cuantos ocupaban la plaza; pero á los
    dos dias el coronel Alcover, el Doctor Espejo, todos los oficiales,
    menos Escalona que pudo huir á favor de un disfraz, los sargentos y
    varios particulares de Valencia perecian vilmente asesinados.

    Poco antes de la toma de esta ciudad, Carácas fué tambien ocupada por
    los españoles, y el 6 de Julio Bolívar, afligido por el triste
    espectáculo de las numerosas familias que como un fúnebre cortejo
    seguian sus pasos, caminaba hácia Barcelona por la montaña de Capaya y
    la costa del mar. Bóves por este tiempo, á ejemplo de Monteverde, se
    apoderó del mando y erigido en señor absoluto de sus actos, dejó en
    Carácas como gobernador al traidor Quero, en Valencia al oficial Don
    Luis Dato, y ordenó á Morales que partiese en persecucion de Bolívar.
    Durante los diez dias que permaneció en Carácas hizo circular dos
    indultos, y despues ofició á todas las autoridades y justicias mayores
    de los pueblos para que de mano poderosa mandase fusilar á cuantos
    hubiesen tenido participacion en la muerte de unos prisioneros,
    ejecutada mientras el coronel Arismendi era gobernador interino de
    aquella capital.

    En el tránsito logró todavia Bolívar recojer y organizar hasta 2.000
    hombres, que hizo se posesionasen de Aragua de Barcelona. El coronel
    Bermudez acompañaba al jefe venezolano en calidad de su segundo. El 18
    de Agosto, y guiando la respetable fuerza de 8.000 bayonetas, Morales
    atacó á los republicanos; despues de un largo combate la victoria vino á
    declararse por los realistas, si bien es cierto á un precio muy alto,
    pues les costó mil hombres y mas de dos mil heridos. Lleno de furor el
    jefe español mandó pasar á cuchillo, además de los prisioneros, á gran
    parte de inofensivos vecinos, sin respetar sexo ni edad.

    Acosado por tan fatales reveses de fortuna, otro menos enérgico y de fé
    no tan pura ni entusiasta por la libertad de su cara patria, habria
    desesperado de su empresa; pero el Libertador, cuyo temple y constancia
    eran inquebrantables, oyendo los consejos de un prudente valor se
    dirigió á Cumaná, donde unido á Ribas, Mariño, Valdés, Azcúa y otros
    bravos oficiales, pesó, midió y estudió las circunstancias que hacian su
    situacion tan precaria, y, despues de un largo debate, decidieron la
    evacuacion de la ciudad. La poca tropa que alli habia salió el 25 de
    Agosto para Maturin; y en la escuadrilla que mandaba Bianchi, Mariño y
    Bolívar se hicieron á la veja con rumbo á la Margarita, pues el
    _Libertador_ tenia que poner á salvo el gran tesoro que el alto clero de
    Carácas habia colocado en sus manos para atender á las necesidades de la
    República. Aquel tesoro se componia de todas las joyas de las iglesias,
    y Bolívar en tan difíciles momentos, tenia que hacer uso de ellas para
    comprar el armamento y demás necesario á la creacion de un ejército
    respetable, capaz de ayudarle á salvar la madre patria, asegurando para
    siempre á sus hijos el goce de la libertad, objeto de sus mas ardientes
    deseos y por el cual sacrificaba, no solo la existencia, sino tambien la
    gran fortuna que sus padres le habian dejado.

    CAPITULO VI

    Un abuso de confianza.–Juicio contra Bolívar y Mariño por su
    ausencia.–Destitucion del Libertador–Nuevo asedio de Maturin.
    –Derrotas de Morales.–Muerte de Bóves.–La adversidad persigue
    á los republicanos.–Maturin cae en manos de Morales.–Triste fin de
    Ribas.–Ventajas de las armas españolas.–Entrevista de Urdaneta y
    Bolívar.–Este se presenta á dar cuenta de su conducta al gobierno y es
    bien acogido.–Conquista de Santa Fé de Bogotá.–Conflictos de Bolívar
    con el gobernador de Cartagena.–Consecuencias de la rebeldia.–Retirase
    el Libertador á Jamaica.–Cartagena es tomada por Morillo.–Nuevos
    derramamientos de sangre.–La república parece haber tocado á su
    fin.–Sucesos de Margarita.–Bolívar amenazado por el puñal de un
    traidor.–Preparativos hechos por Brion.

    La desgracia no habla cesado aun de afligir y poner á prueba el noble
    amor del heróico patricio; no habia cesado aun de acrisolar con el fuego
    de los mas rudos tormentos su lealtad y su constancia; aun no habia
    descargado sobre su cabeza el mayor y mas formidable de sus golpes. Una
    nueva defeccion, hija de la tentadora codicia, vino á cortar las alas á
    su patriótica y halagüeña esperanza. Las riquezas que llevaba
    embriagaron el avaro corazon de Bianchi, y con el mayor cinismo declaró
    á Bolívar que estaba dispuesto á despojarle, lo cual habria verificado
    por completo si las vivas reclamaciones de los portadores de aquel
    tesoro, destinado á comprar la libertad de la América del Sud, no
    hubieran conseguido que, avistando la Margarita, el desleal marino les
    cediese una parte muy pequeña de las alhajas y dos buques de su
    escuadrilla para que guiasen á Cartagena; pero desbaratados sus planes
    se dirigieron hácia Carúpano y desembarcaron en este punto el 5 de
    Setiembre.

    Pero otra nueva desventura les esperaba alli. Durante su ausencia los
    jefes militares de la provincia los juzgaron como traidores; y por haber
    abandonado el ejército, este era su juicio, se dió un decreto de
    proscripcion contra ellos, y Ribas y Piar habian merecido los dos
    primeros cargos militares. Ribas se presentó en Carúpano el dia
    siguiente á la llegada de Bolívar y Mariño; puso preso á este, y dejó
    libre, pero destituido, al noble cuanto desgraciado _Libertador_. Sin
    embargo, por uno de esos actos inexplicables en los hombres, por uno de
    esos caprichos de la suerte, el mismo que acababa de robarles se
    presentó en actitud amenazadora á protegerlos; y habiéndolos reclamado
    enérgicamente á Ribas, les prestó auxilios y partieron para Cartagena
    el dia 8, mas dispuestos que nunca á sacrificarse por su patria.

    Por este mismo tiempo, con cerca de 6.500 hombres, Morales se presentaba
    delante de Maturin é intimaba la rendicion, ofreciendo una honrosísima
    capitulacion á los que defendian este punto; pero el pueblo maturinense
    reproducia otra vez sus antiguas palabras, diciendo con entereza: _"Que
    preferia el exterminio á la esclavitud."_ Bermudez tenia á su lado al
    leal Pedro Zaraza, al sumiso y valiente Cedeño, al activo José Tadeo
    Monágas, á otros distinguidos jefes, 1.000 ginetes y como unos 300
    infantes, todos ellos valientes, todos buenos patricios.

    Grande fué la victoria que Bermudez alcanzó sobre Morales, á pesar de la
    superioridad numérica de las fuerzas mandadas por este, en la batalla
    que le presentó el dia 12 de Setiembre. Despues de haberle muerto mas de
    2.000 hombres, cogiéndole hasta 900 prisioneros, se hizo dueño de 2.100
    fusiles, 6.000 bestias de carga, 700 caballos con sus monturas, mas de
    150.000 cartuchos, gran número de reses y, otras provisiones de boca,
    sin otro sacrificio por su parte que el de 75 muertos y unos 120
    heridos. El jefe español huyó á Urica con la gente que le quedaba para
    esperar alli á Bóves.

    Llegó este general algunos dias despues, y el 5 de Diciembre sus fuerzas
    y las de Morales derrotaban cerca de Urica á Ribas y Bermudez. Cara
    costó esta victoria al general en jefe español, pues Morales recogió su
    cadáver en el campo de batalla, mientras los jefes republicanos, casi
    solos, de alli á poco tiempo regresaron á Maturin. No era solo esta la
    derrota que tenian que llorar los partidarios de la independencia
    americana, pues otras muchas iban experimentando por su division de
    pareceres, altivas presunciones é indigna insubordinacion los caudillos
    defensores de la libertad en la parte oriental de Venezuela.

    Inútil fué la resistencia que en Maturin pudieron oponer á Morales los
    que escaparon con vida de la última refriega. El nuevo general del
    ejército español, por tal le reconoció su oficialidad, llevándolo todo á
    sangre y fuego, degolló sin piedad y sin distincion de edad ni de sexo á
    los leales maturinenses. Bermudez se refugió con menos de 200 hombres
    en las montañas del Tigre; Ribas, en compañia de unos pocos, suponiendo
    encontrar á Urdaneta, se encaminó hácia la comarca de Barquisimeto.
    Apresado este valeroso guerrero mientras dormia en los montes de
    Tamanaco, su cabeza, con el mismo gorro frigio que constantemente solia
    usar, fué llevada á Carácas en una jaula de hierro y expuesta al público
    sobre el camino de la Guaira.

    En el curso del último mes de aquel año se hizo dueño Morales de toda la
    parte oriental, y su escuadrilla bloqueó las costas desde Irapa á
    Trinidad, impidiendo la huida á los patriotas. Sometido tambien al
    propio tiempo el occidente venezolano por las armas de España, Urdaneta
    se puso bajo la proteccion de la Nueva-Granada, esperando adquirir
    noticias algun dia de la reaparicion de Bolívar. Vióle con efecto en
    Pamplona, y le dejó camino de Tunja, á donde se dirigia para dar cuenta
    de su conducta al gobierno general, con ánimo tranquilo y lleno como
    siempre de su franca lealtad y de su nunca abatido entusiasmo.

    El gobierno le acogió benévolamente, aprobó todos sus actos, y como
    prueba de su cabal conviccion y confianza, le encargó tomar á Bogotá, lo
    que realizó el 12 de Diciembre, concediendo á los vencidos una
    capitulacion honrosa. Esta ciudad fué desde luego asiento del gobierno,
    que ordenó al ilustre caraqueño descendiese el Magdalena para obrar
    contra Santa Marta, y este partió al frente de la division de Urdaneta,
    reforzada por algunos reclutas granadinos. La sumision de Santa Fé de
    Bogotá trajo consigo el reconocimiento por las provincias del Congreso
    reunido en Tunja para juzgar á Bolívar, y un nuevo esfuerzo para
    establecer un gobierno constitucional.

    A fin de facilitar el buen resultado de la empresa, fué autorizado
    Bolívar á tomar en los arsenales de Cartagena algunos cañones y cuanto
    al intento necesitare; pero el jefe que mandaba en aquella plaza se negó
    á ello, y entonces se vió en el caso de sitiar á sus mismos
    coreligionarios. Mientras ejecutaba esta para él repugnante operacion
    con ánimo de castigar la desobediencia, á fin de mantener el órden y
    disciplina, sin las cuales era imposible marchar adelante en el camino
    de la emancipacion proclamada, el general español Don Pablo Morillo
    fondeaba en Puerto Santo, á 5 de Abril de 1815, al mando de una
    expedicion que, incluso la fuerza de marina, constaba de 15.000 hombres
    auxiliados por 18 piezas de artilleria, un regimiento de dragones, otro
    de húsares y algunas compañias de zapadores.

    A vista de tan formidable refuerzo, y cansado de luchar sin fruto contra
    un cúmulo tal de inconvenientes, hijos la mayor parte de la rastrera
    envidia, y sin desistir por eso de esperar tiempos mejores para empezar
    de nuevo la conquista de las libertades de su pais, puso á disposicion
    del jefe de Cartagena las fuerzas que llevaba, y á los tres dias de la
    llegada de Morillo se retiró á Jamaica, donde despues se le reunieron
    Mariño y algunos otros jefes y oficiales venezolanos.

    Poco despues el general Morillo puso sitio a Cartagena, que á causa del
    que le habia hecho sufrir el Libertador, se hallaba exhausta de viveres
    y no pudo resistir sino algunos dias. La toma de esta importante
    poblacion facilito á los realistas el medio de reconquistar la
    Nueva-Granada, y pronto corrió á torrentes en el patíbulo la sangre de
    sus decididos y honrados habitantes.

    La república habia dejado de existir en la apariencia; pero aun se
    albergaban en las montañas pequeñas y diseminadas algunas partidas, como
    vivo testimonio de que el fuego de la revolucion existia en el corazon
    de los bosques, preparado á producir nuevos incendios, lo mismo que en
    los corazones de los Sud-americanos, dispuestos ya favorablemente al
    recobro de sus siempre hollados derechos, por mas que en aquellos
    momentos se viesen ahogados por la fuerza brutal.

    Para gobernador de la isla de Margarita nombró Morillo á Don Antonio
    Herraiz, cuyo bondadoso carácter no estando en armonia con el violento
    sistema de secuestros y prisiones que en todas partes se llevaba á cabo,
    dió márgen á que al poco tiempo quedase destituido, y fué á reemplazarle
    persona mas idónea, mas dura de corazon, y por lo tanto en conformidad
    con las arbitrariedades y vejaciones por aquel entonces á la órden del
    dia. El reemplazante no era otro que el teniente coronel Don Joaquin
    Urreiztieta, que en seguida se inauguró haciendo una ruda persecucion á
    los principales sugetos de la isla. Entre otros que decidieron vender
    cara su vida en vez de esperar á que inicuamente se la quitaran,
    despojándolos de sus haciendas y encerrándolos en lóbregos calabozos,
    Arismendi se refugió en los montes decidido á rendir la suya, pero con
    las armas en la mano.

    Entretanto la Providencia parecia proteger los dias del Libertador en
    Jamaica, alejando de su pecho el puñal traidor que habia de atentar
    contra ellos. Un español, pagado por Don Salvador Moxó, que habia
    sustituido á Cevallos mientras un viaje de este á la Península, logró
    seducir en Kingstown á uno de los sirvientes de Bolívar; y cierta noche,
    acercándose á la hamaca en que solia dormir, clavó su acero homicida en
    el corazon de la persona que alli estaba acostada. Al ¡ay! lanzado por
    la victima Bolívar se levantó, hizo preso al criminal y lo entregó á la
    justicia, que oida la confesion del infiel servidor le condenó á sufrir
    la última pena.

    Este incidente necesita una explicacion. El Libertador y un emigrado de
    Carácas amigo suyo, llamado Amestoz, acostumbraban dormir en la misma
    habitacion. El primero se acostaba en una hamaca y el segundo en una
    cama. Pero aquel dia, en que el calor fué extraordinario, habiéndose
    retirado Amestoz mas temprano se acostó en la hamaca mientras volvia su
    amigo. Cogióle el sueño, y Bolívar á su llegada, por no molestarle,
    ocupó la cama que estaba vacia. Este cambio casual le salvó la vida. Sin
    embargo, el aguerrido soldado, el esforzado campeon de la independencia
    de Venezuela, si bien no pudo menos de lamentar el sangriento é inhumano
    fin de su querido amigo, no por eso se inquietó y siguió habitando en
    Kingstown hasta que sabedor de que el capitan propietario de la corbeta
    _Dardo_, Luis Brion, habia marchado hácia Cartagena con algun armamento,
    y se hallaba en los Cayos de San Luis allegando gente y acopiando
    víveres para acudir al socorro de la plaza, voló á ofrecerle su espada,
    entusiasta como siempre, como siempre alentado por el mismo noble valor
    y la misma imperturbable esperanza.

    CAPITULO VII

    Apertura de una nueva campada.–Presas hechas por la escuadrilla de
    Bolívar.–Su acogida en Margarita.–Expedicion á Costa-Firme.–Decretos
    dados por Bolívar en Ocumare.–Sucesos de Güiria.–Emigracion á Haiti.
    –MacGregor y Piar.–Nueva expedicion de Bolívar.–Desembarco en
    Juan Griego.–Nueva-Granada en poder de Morillo.–Reúnense en Venezuela
    algunos elementos dispersos.–Nombramientos inútiles.–La causa liberal
    á principios de 1817.–Regreso de Morillo.–Aspiracion de Mariño,
    simulacro de un Congreso y sus actos.–Conducta de Bolívar.
    –Arrepentimiento de Brion y sus buenos efectos.–Mas defecciones.
    –Fusilamiento de Piar.–Creacion de un Consejo de Estado.
    –Reparticion de bienes nacionales.–Planes militares de Bolívar.
    –Nuevo peligro de muerte.–Sublevacion de Paez.–Manifesto del
    Libertador.–Ascenso de Santander.–La fortuna vuelve la espalda á
    los republicanos.–Famoso decreto.–Bolívar deja la Guayana.

    Durante la terminacion del año 1810 y los cinco primeros meses de 1817
    la isla de Margarita iniciaba con buen éxito una nueva campaña.
    Arismendi habia logrado hacer frente á las armas españolas y desde
    mediados de Noviembre las tenia circunscritas á las fortificaciones de
    Pampetar y Santa Rosa; pero se esforzaba inútilmente por reducirlas del
    todo, disponiendo ya de mas de 1.500 combatientes medianamente armados.
    Entretanto, reunido á Brion, el Libertador disponia de siete goletas
    armadas de guerra y se hacia á la vela del puerto de Anquin con 250
    hombres, el 30 de Marzo, acompañado de Mariño como jefe de estado
    mayor, del coronel Cárlos Soublette en calidad de segundo y, además, del
    ilustre granadino Francisco Antonio Zea, de Piar, del escocés MacGregor
    y del coronel Pedro Briceño Mendez, secretario suyo.

    Esta expedicion, que llevaba abundantes fusiles y municiones, cerca de
    la isla de Santa Cruz apresó un buque mercante español, y el bergantin y
    la goleta de guerra _Intrépido_ y _Rita_, vispera de surgir felizmente
    en el puerto de Juan Griego, esto es, el dia 5 de Mayo. Los dos últimas
    presos bloqueaban la Margarita por el rumbo de Occidente. La isla toda
    recibió con júbilo á los expedicionarios; y reunidos luego en la iglesia
    de la villa del Norte los jefes y oficiales de la isla, los emigrados
    del continente y, en fin, muchos honrados y respetables moradores de
    Margarita, reconocieron por jefe supremo á Bolívar y como segundo al
    valiente general Mariño.

    Entonces dispuso una expedicion á Costa-Firme donde, asi que llegó, fué
    reconocida su autoridad por Monágas y otros jefes de guerrillas,
    logrando aumentar sus tropas hasta unos mil hombres; y para hacer una
    invasion en la provincia de Carácas, toda vez que el general Morillo se
    encontraba en Nueva-Granada realizando su reconquista, guió para la
    costa de Ocumare, que abordó el 6 de Julio. Alli publicó dos decretos;
    uno relativo á la pena de muerte y otro á la libertad de esclavos; pero
    los desgraciados encuentros que tuvo le obligaron á reembarcarse para la
    isla de Bonaire, donde el comandante Francisco Piñanzo organizaba un
    batallon que, á las órdenes de MacGregor, habia partido ya con objeto de
    reunirse á las fuerzas de Zaragoza y Monágas en los Llanos.

    Bolívar encontró á Brion en Bonaire, y, prévio algunas disposiciones
    relativas á la escuadrilla, acompañado de Bermudez dió á la vela para
    Güiria, punto en que desembarcó el 16 de Agosto, y donde una semana
    despues veia desconocida su autoridad, so protesto de haber abandonado
    la expedicion de Ocumare. Este hecho nació de una trama urdida por
    Mariño y Bermudez, que se arrogaron los primeros cargos en el ejército;
    y vendido otra vez mas por aquellos á quien él mismo habia elevado,
    partió para Haiti en seguida, fijando su residencia en Puerto-Príncipe
    luego de su llegada á esta isla.

    MacGregor realizaba mientras tanto sus planes y, en compañia de los
    caudillos que habia salido á buscar, mas algunos otros partidarios que
    se le reunieron, batió varias veces al enemigo; el 13 de Setiembre
    entraba con su victoriosa division en Barcelona y algunos dias despues
    se ponia á las órdenes de Piar, que llegó tras él á la ciudad. Pero á
    poco tiempo de este acontecimiento MacGregor marchaba á las Antillas, á
    consecuencia de disensiones habidas entre él y sus compañeros; y Piar,
    con 1.500 hombres, se dirigia hácia la provincia de Guayana con
    intencion de unir su fuerza á la que alli mandaba Cedeño. Tambien por
    entonces, á principios de Noviembre, despues de varios hechos de armas
    favorables á los patriotas y en los que se distinguió, entre otros, el
    capitan José Antonio Paez, los soldados españoles evacuaban la isla de
    Margarita.

    Retirado el Libertador en Puerto-Príncipe trabajaban en tanto para
    organizar una nueva expedicion, cediendo á las instancias que varios
    jefes y oficiales distinguidos del ejército le habian dirigido; y ya
    contaba de hecho con Brion, á cuyos buques, unidos los de Villaret
    formaron una escuadrilla respetable, y con varios oficiales italianos
    del disuelto ejército de Napoleon, que con el general español Francisco
    Javier Mina habian llegado á Haiti por aquel tiempo. Hechos sus
    preparativos salió del puerto de Jacmel y, el 28 de Diciembre, tras una
    navegacion de siete dias, desembarcando en Juan Griego expedia una
    proclama-manifiesto sobre las causas y motivos de su separacion del
    mando y la necesidad urgente de reunir un Congreso en Margarita para el
    establecimiento de un gobierno apropiado á las circunstancias, en
    consonancia con la voluntad de los pueblos libertados de la opresion; y
    el último dia del año, entrando en Barcelona, se puso nuevamente á la
    cabeza del ejército.

    Cumplíanse estos sucesos y al propio tiempo se refugiaban en el
    territorio venezolano los patriotas que pudieron escapar de la
    sanguinaria cuchilla de Morillo, dueño ya de la Nueva-Granada. Entre
    ellos se encontraban varios jefes y oficiales de mérito, tanto
    granadinos como venezolanos, y asi como hubieron llegado á Guadaslito
    para dar unidad y eficacia á los esfuerzos comunes–tal era al menos su
    propósito–establecieron un gobierno, nombrando como Presidente de la
    República al ex-gobernador de Pamplona, teniente coronel Fernando
    Serrano, y á Urdaneta, á Servier y al Doctor Francisco Javier Yánes por
    Consejeros de Estado, con el coronel Santander como jefe del ejército.
    Este gobierno nacia muerto porque los jefes venezolanos aspiraban á
    concentrar el poder en un solo jefe de confianza entre los llaneros,
    para que les condujese á la guerra investido de un carácter absoluto; y
    renunciando Santander el mando, recayó en Paez, á quien la junta elevó
    al grado de general de brigada. Pronto allegó gente y se hizo temible en
    las llanuras á las tropas realistas, derrotadas mas tarde por él en
    varios encuentros.

    A principios de 1817, libertada la isla de Margarita, recuperadas las
    provincias de Barcelona y Cumaná, y dueños ya los venezolanos de las
    llanuras de Carácas, Paez habia ocupado el territorio que se extiende
    entre el Arauca y el Apure, Piar seguia hostilizando al enemigo en la
    Guayana y merced á los desmanes de Morillo que habian enconado el ánimo
    de los llaneros, la guerra habia cambiado de faz y se hacia enteramente
    nacional, si bien aun quedaba por realizar la grande obra de disciplinar
    el ejército, cortando el vuelo á las ambiciones de algunos jefes,
    nacidas del mismo desórden en que hasta entonces estuvo envuelta la
    causa de la independencia.

    Coronado por algunos triunfos se encontraba Bolívar en Guayana, cuando
    tuvo noticia de que Morillo, de vuelta ya en Venezuela, reuniendo su
    gente con la del coronel Don José Aldama, en el Chaparro, el dia 13 de
    Mayo, se disponia á pasar el Orinoco al frente de 6.000 hombres, y que
    Mariño, aspirando como siempre al mando supremo, reunia en Cariaco un
    Congreso revistiéndole de poderes para legislar y ante el cual
    representaba la farsa de ofrecer la dimision del Libertador con la suya
    propia para obtener la distincion que ambicionaba.

    Este Congreso, sin autoridad legítima, nombró como funcionarios del
    poder legítimo á los generales Fernando Toro y Simon Bolívar, con el
    coronel Francisco Javier Maiz y por suplentes á Zea, al coronel
    Vallenilla y á Madariaga, que acababa de llegar de la Península
    española. Mariño quedaba en el soñado cargo de general en jefe del
    ejército; y Brion, cómplice en este descabellado negocio, ascendia nada
    menos que á almirante. Aunque Piar mostró su adhesion á semejante
    proyecto, la mayor parte de los jefes de division, asi como la
    oficialidad y la tropa, unánimes todos y conociendo los méritos de su
    verdadero jefe, manifestaron la firme resolucion de seguir á sus
    órdenes, y Bolívar reprobó pública y solemnemente la Asamblea
    de Cariaco.

    Al poco tiempo, profundamente convencido de su error, llevó Brion al
    Liberlador su escuadra, con la cual y la escuadrilla de Antonio Diaz
    salió de Pampalar el 31 del mismo mes de Mayo, y despues de algunos
    combates en que los patriotas pelearon con la acostumbrada bizarria,
    sometió á Guayana. Mientras verificaba esta operacion, el brigadier Don
    José de Canterac, al frente de 3.000 peninsulares, llegaba al Morro de
    Barcelona y el republicano Piar, movido por la ambicion, minaba
    lentamente la estabilidad de las posesiones alcanzadas, promoviendo la
    discordia entre los jefes, alentando la tropa á la rebeldia y haciendo
    renacer la ya olvidada idea de colores y diferencias de raza.

    Semejante proceder no podia ser tolerado en los momentos en que la union
    era tan necesaria para marchar viento en popa á la conquista de la
    independencia. Asi, pues, arrestado de órden de Bolívar, fué conducido á
    Angostura, juzgado en consejo de guerra y condenado á muerte. Brion
    desempeñó el papel de Presidente del tribunal; y la ejecucion de la
    sentencia pronunciada contra el reo tuvo lugar el 16 de Octubre de 1817,
    produciendo los mas excelentes resultados en el ejército, pues
    restableció algun tanto la disciplina, afirmó la autoridad suprema, y
    dió una alta idea á propios y extraños, á amigos y enemigos, de aquel
    gobierno militar, verdadero cáos hasta entonces.

    Despues de este acto, sensible para quien como el Libertador mil veces
    habia combatido al lado de tan valiente militar, puso jefes dignos de su
    confianza al frente de las libertadas provincias, creó un Consejo de
    Estado con derecho de consulta en las materias de guerra y en las
    gubernativas, con voto deliberativo en las administrativas y económicas,
    declarando al propio tiempo capital y residencia provisional del
    gobierno de Venezuela la ciudad de Angostura. Por último, dictó una ley
    en la cual se mandaba repartir los bienes nacionales con justa regla y
    proporcion entre sus compañeros de armas; y, despues de ordenar á Zaraza
    y á Monágas que cubriesen con su caballeria el primero las llanuras de
    Carácas y el segundo las de Barcelona, el Libertador remontó el Orinoco
    con todas sus fuerzas, yendo á reunirse al ejército que mandaba Paez en
    el Apure, lo cual realizó por Enero de 1818.

    El año que espiraba habia sido fecundo en buenos resultados para las
    armas republicanas, no solo en Venezuela sino tambien en Buenos-Aires, y
    por la proclamacion de independencia que hizo Chile; pero el año que
    daba principio habia de ser les infausto. En el sitio llamado Rincon de
    los Toros, cerca de San José de los Tiznados, la noche del 16 de Abril,
    una partida de realistas á favor de la oscuridad, penetró osadamente en
    el campamento de Bolívar, habiéndose este visto en peligro de perder la
    vida, que el cielo le conservó una vez mas como necesaria al triunfu de
    la santa causa.

    Hallábase despues en Guayana reorganizando sus tropas y separándose de
    los muchos desastres que las habian afligido desde aquella noche fatal,
    cuando un comisionado de la provincia granadina de Casanare se presentó
    á informarle de que Paez, desconociendo su autoridad y la del Consejo de
    gobierno, habia sido elevado por el ejército del Apure á la dignidad de
    primer jefe y director supremo del pais. El mismo mensajero traia el
    encargo de pedirle que nombrase una persona leal y capaz que, encargada
    del mando general, regularizase las operaciones en su provincia. Bolívar
    dió un manifiesto en que no solo se limitaba á reprobar la insurreccion,
    sino en el cual se extendia á dar en cara el villano proceder á cuantos
    bajo una hipócrita apariencia se vendian como amigos suyos y de la
    independencia nacional. En seguida ordenó que Francisco de Paula
    Santander, ascendido al grado de general de brigada, con Jacinto Lara,
    varios excelentes oficiales y los tenientes coroneles granadinos Antonio
    Obando, Francisco Vélez, Joaquin Paris y Vicente Gonzalez, con armas,
    municiones y demás pasase á Casanare como jefe de operaciones de un
    cuerpo avanzado que alli debia formarse y mantenerse para, mas adelante,
    invadir la Nueva-Granada y devolverle la libertad de que Morillo la
    habia privado.

    En vano la fortuna, volviendo la espalda al mas constante y benemérito
    de los venezolanos de su tiempo, pretendia humillar y arrebatarlo el
    entusiasta amor que á su patria profesaba; en vano descargaba sobre él,
    en formidable turbion, defecciones y crueles golpes; en medio de la
    tormenta, como la empinada palma que sacudida por el huracan se dobla
    para erguirse con gran fuerza, asi el ánimo altivo del inquebrantable
    guerrero se rehacia de los vaivenes que le azotaban y, siempre sereno,
    siempre confiado en la bondad de su causa, despreciando los embates que
    sus émulos promovian, continuaba ocupándose de la organizacion de un
    gobierno que, afianzando la libertad, á la cual habia consagrado su vida
    entera, labrase el bienestar futuro de su pais y, el 10 de Octubre,
    propuso al Consejo de Estado que al efecto convocase la reunion de
    un Congreso.

    Algo mas tarde, el 20 de Noviembre, temeroso de que las potencias
    europeas, solicitadas por el gobierno español, ya casi convencido de la
    inutilidad de sus esfuerzos, llegasen á prestarle apoyo para la
    conservacion de sus colonias, expidió un famoso decreto en el cual
    declaraba abiertamente "_que el pueblo de Venezuela estaba resuelto á
    sepultarse todo entero en medio de sus ruinas, por mas que la España, la
    Europa y aun el mundo entero, llegasen á tratar de encorvarle nuevaments
    bajo el yugo que pronto iban á sacudir_."

    Esto no obstante, la adversidad le perseguia este año hasta el último
    dia; viéndose al fin obligado á desprenderse de la Guayana, seguia el
    curso del Orinoco en direccion de las llanuras de Apure, al acercarse el
    nuevo año, con objeto de consolidar el poder del gobierno entre las
    tropas republicanas alli acantonadas, y con el de oponerse á Morillo en
    el teatro probable de sus operaciones, marchando, en medio de todos sus
    reveses, siempre fijo el pensamiento en dias de gloria para él y para su
    amada patria.

    CAPITULO VIII

    Vindicacion de Paez.–La reconciliacion.–El caudillo del Apure asciende
    á general.–Reunion del Congreso y abdicacion de Bolívar que es honrado
    con mas gloriosos nombres.–Ideas del padre de la patria respecto á la
    república.–Propuesta hecha por él al Congreso.–Provincias
    representadas en el Cuerpo Legislativo.–Persistencia de Bolívar en su
    renuncia. Por fin conserva su mando.–Refuerzos extranjeros–Nueva
    campaña.–Victoria de Paez.–Bolívar marcha á Nueva-Granada.–Disposiciones
    militares.–Viaje de la expedicion y sus resultados.–Triunfo de Bolívar
    en Boyacá.–Fuga del virey á Honda.–Entrada del Libertador en
    Bogotá.–Medidas gubernativas.–Bolívar en Angostura.–Sus gestiones
    respecto á la Confederacion.–Nacimiento de á República de Colombia.

    Muchos é importantísimos eran los servicios prestados á la causa de la
    independencia por el caudillo del Apure, y si la ambicion habia podido
    estraviarle, los medios empleados para llevarlo á cabo no se habian
    desviado del santo fin; no podian mirarse como disolventes, puesto que
    habian emanado del loco amor por la patria y hasta cierto punto daban
    una buena idea de su génio diplomático. Conservando en su gobierno al
    Libertador, rodeado de ilustres y beneméritas personas, solo habia
    buscado el medio de hacerle dejar vacio su puesto de general en jefe
    para entrar él á reemplazarle en el mando. Esto ni menoscababa el
    prestigio de la autoridad, ni minaba la disciplina, ni amenguaba lo mas
    mínimo el entusiasmo de los defensores de la libertad.

    Bolívar y Paez se vieron en San Juan de Payara el 16 de Enero de 1819, y
    pronto quedaron reconciliados por el deseo que en ambos existia de
    levantar el ánimo de sus soldados, algo abatido por los desastres del
    año anterior, y marchar en buena armonia desde enfonces al noble fin que
    les hacia exponer su vida en el campo de batalla. Asi reunieron un
    ejército de 2.000 ginetes y número igual de infantes, poco mas ó menos,
    inclusos mil hombres mandados por el general Anzuátegui y la division á
    cuyo frente se hallaba Cedeño; y como sello de esta alianza, elevado
    Paez á general de division, delegándole por entonces el mando de todas
    las tropas, con el fin de disponer lo necesario á la reunion del
    Congreso, aplazada para el mes de Febrero, Bolívar se puso en marcha con
    direccion á Angostura.

    Paez avanzaba victorioso por las llanuras, y el Congreso de Guayana se
    reunia el 15 de Febrero, dia en que Bolívar ante aquel deponia su
    autoridad suprema. Pero este alto Cuerpo, despues de confirmar
    unánimemente los actos y disposiciones del dimitente, le aclamó de nuevo
    _Libertador, padre de la patria_ y _terror del despotismo_, con la mas
    sincera expresion de gratitud y afecto.

    Conocidas eran desde 1815 las ideas del célebre campeon americano
    respecto á la Constitucion de la república, su forma de gobierno, su
    administracion y nombre que debia llevar. Llamariase _Colombia_, como
    tributo de justicia, gratitud y honor al grande hombre que dió al mundo
    antiguo un nuevo mundo, y en cuanto á lo demás, la forma de gobierno de
    Inglaterra creia ser la mas conveniente para la nueva república, que se
    compondria de Venezuela, Nueva-Granada y Quito. Á diferencia de la
    nacion que tomaba por modelo, el rey seria representado por un _poder
    ejecutivo_ de eleccion, vitalicio cuando mas, pero nunca hereditario,
    dado caso de que optara por la _República_; un _Senado legislativo_
    hereditario y una _Cámara,_ tambien legislativa, de libre eleccion, sin
    mas restricciones que las de la Baja de Inglaterra.

    Esto mismo propuso al Congreso tan luego como dió principio á sus
    sesiones, ampliando sus antiguas ideas con la formacion de cierto poder
    moral que llamó _Areópago_. Compondriase de dos distintas Cámaras, cuyas
    atribuciones eran: en la una, el velar de la educacion de los niños
    desde su cuna hasta la edad de 12 años; y en la otra, la de castigar los
    vicios con el oprobio y la infamia, y dar el premio conveniente á las
    virtudes públicas por medio de los honores. Semejante innovacion fué
    desechada, y en cuanto á la Constitucion que se votó, el Congreso se
    apartaba bastante de algunas de las disposiciones enunciadas
    por Bolívar.

    Un Congreso general, dividido en dos Cámaras de _Representantes_ y de
    _Senadores_, ejerceria el poder legislativo, siendo meramente vitalicios
    los segundos. Habria un _Presidente de la República_ por cuatro años, y
    reelegible por una sola vez, encargado de ejercer el poder ejecutivo.
    Este, aunque personalmente responsable ante el Congreso por usurpacion ó
    mal uso de las rentas públicas, traicion, venalidad ó conspiracion
    contra la ley del Estado, gozaba sin embargo de muy ámplias facultades.
    Además habria un Vice-Presidente sucesor en los casos de destitucion,
    renuncia ó muerte. En cuanto al resto era grande a afinidad que existia
    entre este y el código Constitucional sancionado en 1811 por el Congreso
    que Miranda reunió el 2 de Marzo.

    Carácas, Barcelona, Cumaná, Varinas, Guayana y Margarita por parte de
    Venezuela, y Casanare, única provincia granadina ocupada por las armas
    republicanas, se hallaban dignamente representadas en esta ocasion
    solemne. Bolívar manifestó repetidas veces al Congreso que no se
    encargaria mas de la suprema autoridad ejecutiva; pero despues de mil y
    mil vivas instancias por parte de sus compañeros, aceptó la presidencia,
    que fué investida de facultades mas ámplias, tanto políticas como
    militares, en las provincias que fuesen teatro de la guerra. Estas
    atribuciones podia delegarlas en caso de necesidad; y mientras se
    hallase en campaña, el ciudadano Francisco Antonio Zea, en calidad de
    Vice-Presidente, ejerceria la potestad ejecutiva. El ministerio de
    Estado quedó compuesto de los señores: coronel Pedro Briceño Mendez como
    ministro de Guerra y Marina, Diego Bautista Urbaneja del Interior y
    Justicia, y el Dr. Manuel Palacios de Hacienda.

    Hacia el mismo tiempo desembarcaban en Angostura y Margarita tres
    cuerpos de tropas reclutadas en Inglaterra, mandados por Elsom, English
    y Uzlar, sirviendo esto á Bolívar para completar su plan de campaña, á
    cuya combinacion se consagraba seriamente y con su habitual actividad.
    En su consecuencia, Urdaneta pasó á organizar en Margarita una division
    que debia componerse de los dos cuerpos de ingleses que alli habia con
    English y Uzlar, y ponerse al frente de ellos despues de haber
    organizado otro de gentes del pais. Hecho esto, con la escuadra de Brion
    debia dirigirse á tomar Carácas y entenderse luego por la retaguardia
    hasta enlazar sus fuerzas con las del ejército del Apure, que el
    Libertador mandaria en persona. Mientras tanto Mariño, con la division
    de Oriente, distraeria la atencion del enemigo en aquella direccion. El
    coronel Manuel Manrique, con los cuerpos organizados en Angostura y las
    tropas de Elsom, pasaria inmediatamente á reunirse á Paez.

    Principiadas las operaciones, y habiendo remontado el Orinoco, el 17 de
    Marzo Bolívar se reunia al ejército del Apure; y Paez, con solo 150
    caballos á sus órdenes, el 1° de Abril, en las Queseras del Medio,
    derrotó la division que mandaba Morillo. Poco despues Bolívar se dirigia
    á atacar la provincia de Varinas; pero un aviso del general Santander
    acerca de la buena disposicion de Nueva Granada, le hizo suspender su
    intento, y reuniendo una junta de guerra le expuso sus intenciones de
    aprovechar la ocasion, puesto que se presentaba favorable. Anzuátegui,
    Torres, Iribarren, Rangel, Briceño Mendez, Plaza y el jefe de Estado
    Mayor Soublette fueron sus vocales, y todos aprobaron el proyecto con el
    mayor entusiasmo. Al momento se despachó un emisario á Paez, que estaba
    en Guasdualito, y otros fueron con instrucciones y órdenes á los demás
    generales que habia en Venezuela.

    Reunido á Paez en el Mantecal, le mandó que permaneciese en Apure
    haciendo frente al enemigo acantonado en Varinas, y que tratase de
    interceptarlas comunicaciones entre Venezuela y Nueva Granada, ocupando
    á Pamplona, ó si posible fuera, á Suata. Bolívar pasó en seguida el
    Arauca con un regimiento de caballeria de guias del Apure, un escuadron
    de carabineros y dos de lanceros del Alto Llano de Carácas, los
    batallones Rifles, Albion, Barcelona y Bravos de Paez á las órdenes de
    Anzuátegui. Al cabo de veintiseis dias de un camino lleno de peligrosos
    accidentes á causa de las lluvias é inundaciones de la estacion, el 11
    de Junio se avistaban Santander y Bolívar en Tarne, y el 23 se reunia en
    Pore con la vanguardia de la division mandada por el primero, la que
    guiaba Anzuátegui, componiendo entre ambas unos 2.500 hombres.

    Convenia aprovechar el tiempo; Morillo se estacionaba en cuarteles de
    invierno, y la ocasion era propicia para la reconquista; leve fué el
    descanso concedido á la tropa, que Bolívar llevó inmediatamente por el
    camino de Morcote hácia la cordillera, logrando desalojar, sin grande
    esfuerzo, á la avanzada que defendia la formidable posicion de Paya el
    dia 27 de Junio y comenzar el paso de la Serrania. Á pesar de lo que en
    tan larga travesia padeció el ejército libertador, con el heróico
    esfuerzo y decidido concurso de venezolanos y granadinos, recogiendo
    laureles en todas las ocasiones que el enemigo se oponia al paso, el 5
    de Agosto Bolívar se apoderó de Tunja, derrotando una vez mas las tropas
    del virey Don Juan Sámano, mandadas por el brigadier Barreiro, á quien
    Morillo habia enviado en su auxilio.

    Desde esta ventajosa situacion el Libertador podia acechar los
    movimientos de Barreiro, cuyo fin era el de reunirse con el virey, y
    estorbar á todo trance que sus proyectos se realizasen. Asi sucedió,
    alcanzando un completo triunfo en Boyacá. El jefe realista mandaba 5.000
    hombres, Bolívar contaba con una tercera parte menos; pero gracias á su
    admirable estrategia, no solo consiguió derrotar al enemigo, sino que
    cercándole y acosándole por todas partes, despues de sembrar la muerte
    en el campo de batalla, cuantos lograron sobrevivir depusieron las armas
    y se entregaron á discrecion. Además del coronel Jimenez, segundo en el
    mando de aquella columna respetable, casi toda la oficialidad, 1.800
    soldados, artilleria, armamento, caballos y municiones quedaron on poder
    del vencedor, que á poco de esta victoria, con el ejército mayor que
    basta alli habia tenido la República, marchaba á batir las tropas
    de Sámano.

    Sobrecogido este por el terror, asi que recibió la noticia del desastre,
    huyó á Honda, pero con tal precipitacion, que abandonó depósitos,
    archivos, oficinas públicas y cerca de un millon de pesos que habia en
    la casa de moneda. Esto tenia lugar el 9 de Agosto, y al siguiente, dia
    de San Lorenzo, saludado por las expresiones de la mas viva alegria,
    entraba el Libertador en Santa Fé de Bogotá. Tres dias duraron los
    festejos del pueblo bogoteño, despues de los cuales Bolívar se ocupó
    asiduamente de los arreglos económicos, administrativos y militares,
    cuya operacion duró hasta el 13 de Setiembre, en que apareció un decreto
    por el cual se establecia un gobierno provisional para la Nueva-Granada,
    encargándole de él, como Vice-Presidente, al general Santander.

    Una semana despues, entre las aclamaciones del pueblo, el Presidente de
    Venezuela salia de Bogotá, y el 12 de Diciembre, cuando nadie le
    esperaba, penetró en Angostura á dar cuenta al Congreso de sus
    operaciones militares, recomendando el mérito de sus compañeros de
    armas, haciendo un justo elogio del heroismo con que el pueblo
    granadino se habia portado, y manifestando, por último, que la union
    entre Venezuela y Nueva-Granada, como ya cien veces, lo habia dicho, era
    la garantia mas segura de la emancipacion de toda la América del Sud.

    Entonces se sancionó una ley fundamental que establecia la reunion de la
    Nueva-Granada y Venezuela bajo el glorioso título de _República de
    Colombia_, dividiendo el nuevo Estado en los departamentos de Venezuela,
    Quito y Cundinamarca: y la reunion de un Congreso general en 1° de Enero
    del año siguiente en la villa del Rosario de Cúcuta para la formacion de
    una Constitucion, rigiéndose mientras tanto por un Presidente y un
    Vice-Presidente con carácter provisional. En seguida Bolívar dictó
    algunas disposiciones para la prosecucion de la campaña, y el 24 salió
    con direccion á Guasdualito, satisfecho de haber abierto los cimientos
    de la para él tan deseada República colombiana.

    CAPITULO IX

    Principios del año 1820.–Proposiciones de paz.–Resultado de las
    negociaciones.–Momentos de esperanza por la forma política que la
    España ha adoptado.–Estipulacion de un armisticio.–Entrevista de
    Morillo y Bolívar.–El general español se retira del mando.–Don Miguel
    de la Torre.–Estado de los asuntos del Perú.–Acantonamientos
    militares.–Ruptura de las hostilidades.–Batalla de Carabobo.–Sucesos
    que siguieron.–Tributo rendido al vencedor.–Entrada de Bolívar en
    Carácas.–Conquistas.–Estado próspero de la causa de la
    libertad.–Desgracia de la expedicion de Urdaneta contra Quito.–Sucre
    toma el mando de ella.–Prepárase para la nueva campaña.–Acciones de
    Yaguada y Riobamba.–Armisticio acordado por Aymeric.

    Fernando VII acababa de jurar en Cádiz la Constitucion de 1812, y á
    fines de Marzo Morillo recibia esta noticia proponiéndose, segun
    manifiesto fecha 11 de Abril, el restablecimiento de la paz por medio de
    una reconciliacion fraternal entre España y la República de Colombia. En
    su consecuencia, el 7 de Junio de 1820 el jefe español proclamaba el
    Código de la monarquia española en Carácas, solicitando en seguida una
    suspension de hostilidades de los caudillos patriotas, mientras se
    entablaban las negociaciones necesarias entre su gobierno y el Congreso.

    Nada consiguió con esta gestion, porque los patriotas contestaron:
    "_que solo podrian acceder cuando las órdenes partieran de la legítima
    autoridad por ellos reconocida_."

    En vano se dirigió despues al Congreso y particularmente á Bolívar,
    quien como el caso requeria hizo una convocatoria extraordinaria, en la
    cual, con toda dignidad y entereza, fueron rechazadas las proposiciones
    de Morillo. Los resultados de acto semejante probaron que el pueblo
    venezolano y granadino bajo pretexto alguno querian volver á estrechar
    relaciones con los españoles, adquiriendo de este modo gran importancia
    á los ojos de todo el mundo. Esto no obstante, como medida conveniente á
    los planes del Libertador, el 21 de Setiembre solicitó de Morillo
    únicamente el armisticio que antes le propusiera, siempre que le diesen
    á Colombia las garantias y seguridades necesarias, cosa que estaba en el
    caso de poder exigir; y despues de repetidas conferencias entre los
    comisionados por una y otra parte, Bolívar establecia su cuartel general
    en Sábana Grande y Morillo el suyo en Carache, pueblos ambos de la
    provincia de Trujillo.

    La forma liberal adoptada por la monarquia española daba lugar á
    esperar una convencion favorable á las miras é intereses de la América,
    cuyos triunfos se iban extendiendo por todos lados, y en la noche del 25
    de Noviembre se firmó un armisticio de seis meses, prorogables á
    conformidad de ambos contratantes por el tiempo que se estimase
    conveniente, en el caso de no haberse podido ajustar las condiciones de
    la paz dentro del término prescrito. Además de este se firmó el
    preliminar de otro tratado para regularizar la guerra, en todo evento,
    conforme lo reclamaban la humanidad y la justicia. Toda vez que fueron
    terminados estos tratos, á instancias del jefe español Bolívar marchó á
    celebrar una entrevista con él, el dia 27, en el pueblo de Santa Ana.
    Morillo salió á su encuentro hasta las afueras y le tendió amistosamente
    los brazos. Alli estuvieron juntos los dos caudillos hasta el siguiente
    dia, y despues de reiterar el juramento de eterna amistad, se
    despidieron victoreando á Colombia y á la madre España, llenos todos de
    la mas cordial alegria.

    Fatigado Morillo por la lucha que inútilmente habia sostenido contra la
    libertad, defendida por aquel pueblo heróico, solicitó su retiro del
    mando; aunque desatendida en un principio la súplica, al fin logró que
    le reemplazara el eminente y bizarro general Don Miguel de la Torre y se
    embarcó para Cádiz el 17 de Diciembre. Y mientras estos acontecimientos
    tenian lugar en Colombia, Buenos-Aires gemia envuelto en el cáos de la
    disolucion política y el general San Martin, al frente de veinte velas,
    montado en el navio de su nombre, zarpaba en el puerto de Valparaiso la
    tarde del 20 de Agosto, siendo bien recibido por el pais, donde mas
    tarde ocupó Lima y el Callao.

    Calabozo, Barquisimeto, Tocuyo, San Cárlos, Carácas, Cumaná, Maracaibo,
    Puerto-Cabello y la Guaira eran los puntos en que el ejército español,
    compuesto á principios de 1821 de solo 11.000 hombres, estaba
    acantonado. El armisticio, firmado hacia cosa de dos meses, fué roto por
    el pronunciamiento de Maracaibo en favor de la independencia el 28 de
    Enero y por la ocupacion que las tropas de Urdaneta hicieron de esta
    plaza. En vano La Torre protestó y representó contra tamaña violacion;
    frases de amistad, promesas, amenazas, todo fué inútil, y las
    hostilidades comenzaron de nuevo el 28 de Abril, dia aplazado de
    comun acuerdo.

    Favorables fueron los encuentros habidos desde esta fecha hasta mediados
    de Junio para las armas republicanas; pero el 24 lograron sobreponerse
    al poder de España en la batalla de Carabobo, Paez y Bolívar eran los
    campeones de aquellas; La Torre, al frente de mas de 5.000 soldados
    españoles, ocupaba las llanuras. Tres eran las divisiones del
    Libertador: mandaba Paez la primera, que se componia de 1.500 ginetes,
    el batallon Británico y el del Apure. Cedeño guiaba la segunda,
    compuesta del batallon de Tiradores, el de Vargas, el de Boyacá y el
    escuadron Sagrado. En la tercera, dirigida por el coronel Plaza,
    figuraban los batallones Rifles, Granaderos, Anzuátegui, vencedor en
    Boyacá y un regimiento de caballeria. El total de estas tres columnas
    era de unos 6.000 combatientes.

    Altamente gloriosa, y con la insignificante baja de 200 hombres entre
    muertos y heridos, fué la jornada de Carabobo. Á excepcion del valiente
    coronel Don Tomás Garcia que, al frente del primero de Valancey, supo
    retirarse con vida hasta Valencia, el resto del ejército quedó
    completamente derrotado. Batallones enteros cayeron prisioneros en manos
    de los patriotas, en tanto que otros, arrojando las armas, dispersos
    como aves espantadas, huyeron á guarecerse en los bosques. Entre los
    muertos del ejército de Bolívar hubo que lamentar dos pérdidas de
    consideracion: el general Cedeño y el coronel Ambrosio Plaza quedaron
    sepultados bajo sus propios laureles.

    Habíase reunido ya el Congreso en la villa del Rosario de Cúcuta y se
    ocupaba de formar la Constitucion del Estado cuando á consecuencia del
    éxito obtenido en Carabobo, decretó los honores del triunfo para el
    ejército y sus dignos jefes, ordenando al propio tiempo que el retrato
    del hijo ilustre de Carácas, del benemérito padre de la patria, fuese
    colocado en las Cámaras legislativas con la siguiente inscripcion: SIMON
    BOLÍVAR, LIBERTADOR DE COLOMBIA.

    Cinco dias despues de tan relevante hecho de armas, con el cual podia
    darse ya por asegurada la libertad de la República colombiana, el
    celebérrimo caudillo caraqueño entró en su pueblo natal, donde una vez
    mas fué acogido con extraordinaria y completa ovacion. Pero no era esto
    solo la consecuencia necesaria de la victoria de Carabobo; la Guaira se
    rindió el dia 2 de Julio, y mas tarde, el 11 de Octubre, segun
    disposicion de bloqueo que anteriormente habia dado el Presidente y jefe
    supremo del ejército al general Mariano Montilla, este tomaba la plaza
    de Cartagena.

    Todos los acontecimientos conspiraban ya en favor de la independencia
    general de la América del Sud, pues en el mismo año, sin contar la
    actitud favorable que habia tomado Quito, el general San Martin en el
    Perú minaba el poder del virey Pezuela que se vió depuesto del mando por
    sus mismas tropas, hecho inaudito en aquel pais; constituia un gobierno
    á cuya cabeza se ponia como dictador; daba al pueblo una Constitucion y
    derrotaba al enemigo comun. Como lo hemos indicado mas arriba, á fines
    del año último tambien Guayaquil habia proclamado su independencia, y á
    las órdenes del general Luis Urdaneta mandó una expedicion contra Quito;
    pero derrotado el 12 de Noviembre de 1820 en las cercanias de Guachi,
    este dejó á Miguel Valdés en el mando y se retiró de aquellos lejanos
    climas. A su vez Valdés fué batido en Genoi el 2 de Febrero siguiente,
    replegándose sobre el pueblo de Mercaderes, donde el general Antonio
    José de Sucre se hizo cargo del mando de aquella desgraciada expedicion.

    Por aquel tiempo se circuló la noticia del armisticio, y el nuevo jefe
    delegando sus funciones al general Pedro Leon Torres mientras su
    ausencia, pasó inmediatamente á Guayaquil, donde le llevaba la idea de
    organizar nuevas tropas para que la próxima campaña no le cogiese
    desprevenido. Asi, pues, á la ruptura de las hostilidades se encaminó á
    Quito, encontrándose que el coronel Don Francisco Gonzalez le salia al
    paso con una division por él organizada en Cuenca, fecundando de este
    modo el movimiento que hacia la de Don Melchor Aymeric, Presidente de la
    provincia á donde Sucre llevaba sus refuerzos revolucionarios.

    Gonzalez fué derrotado en Yaguachi, y su plan con Aymeric quedó
    desbaratado por completo. Este emprendió su retirada hácia la capital, y
    con el fin de rehacerse, se parapetó por lo pronto en Riobamba. Sucre
    entonces colocó su fuerza al otro lado de la cordillera del Chimborazo
    en el pueblo de Mocha, situado en el paralelo de Riobamba, y ambos
    ejércitos continuaron su camino hasta que, encontrándose en Guachi el 12
    de Setiembre, trabaron un encarnizado combate; el jefe republicano, á
    pesar de su valor y de la mortandad causada al enemigo, resultó vencido
    con pérdidas de consideracion.

    Trascurridos dos meses desde esta malaventurada accion de guerra,
    conforme á propuesta de Sucre, concedió Aymeric una suspension de armas
    de noventa dias, durante los cuales el general republicano, que era
    adorado en el pais por sus virtudes habia de prepararse y reclutar gente
    con objeto de reaparecer en su dia mas formidable que antes.

    CAPITULO X

    Primer Congreso de Colombia.–Este no admite la renuncia que hace
    Bolívar.–Publicacion de la Constitucion de Colombia.–Sancion de la ley
    política del Estado.–Eleccion de Bolívar para la presidencia del
    Congreso.–Proyecto de libertar Perú.–Preparativos de marcha.–Paso de
    Sucre por la cordillera occidental.–Ocupacion de la provincia de
    Loja.–Abrese la campaña de Quito.–Entrada del ejército libertador en
    Pasto.–Conquistas de Sucre.–Batalla de Pichincha.–Sumision de
    Quito.–Ovaciones.–Oferta hecha al Perú.–Entrevista de Bolívar y San
    Martin.–Estado del Perú.–Reunion del Congreso de Colombia.–Expedicion
    á Maracaibo.–Combate naval.–La fortuna se muestra propicia á la
    República.–Capitulacion de Morales.–Venezuela queda libre.

    Por un decreto de Roscio, expedido en Angostura el 9 de Noviembre de
    1820, á 6 de Mayo del siguiente año el primer Congreso de Colombia se
    instaló en la villa del Rosario de Cúcuta, con diputados elegidos libre
    y legalmente por las provincias emancipadas del poder de España, cuyo
    número era el de veintidos entre las de Venezuela y Nueva-Granada.
    Principió sus sesiones ocupándose de la renuncia que Bolívar habia hecho
    de su magistratura política, y determinó: que este leal y desinteresado
    patricio, mientras se daba al Estado un gobierno definitivo por medio
    de una Constitucion, siguiese como hasta alli en el desempeño de
    su cargo.

    Por fin, el 12 de Julio de 1821, despues de la batalla de Carabobo, se
    publicaba la ley fundamental que, bajo la denominacion de República de
    Colombia, reunia en un solo cuerpo nacional á Venezuela y Nueva-Granada
    con un gobierno popular representativo, declarando su independencia
    absoluta de toda dominacion extranjera y de todo dominio particular, y
    dividiendo el ejercicio del poder supremo en legislativo, ejecutivo y
    judicial. Santa Fé de Bogotá era declarada capital hasta tanto que, en
    mejores tiempos, se erigiese una ciudad al efecto con el nombre del
    Libertador Bolívar.

    El 30 de Agosto quedó sancionada la Constitucion del Estado, la cual
    diferia de las anteriores en algunos puntos esenciales. Los senadores no
    eran vitalicios, siguiéndose para todo cargo público los principios de
    eleccion periódica y alternativa; y el poder ejecutivo seria ejercido
    por un solo individuo. Entre las importantes leyes dadas al pais habia
    dos, una del 19 y otra del 28 de Julio, ambas notables. La primera
    declaraba que desde el dia de su publicacion se considerarian _libres_
    los hijos que nacieren de _esclavas_; la otra suprimia todos los
    conventos de regulares que no tuviesen por lo menos ocho religiosos de
    misa en aquella misma fecha, aplicándose á la educacion nacional todos
    los bienes y propiedades, derechos y acciones legados á las comunidades
    que se hallaren comprendidas en la citada ley. Esta exceptuaba á los
    hospitalarios, considerada la utilidad de sus servicios.

    El 7 de Setiembre, conforme á la facultad que la Constitucion concedia
    al Congreso de nombrar por la primera vez los cargos de Presidente y
    Vice-Presidente, la eleccion recayó en Bolívar y Santander, aquel para
    el primero de dichos empleos y este para el segundo. Luego, con fecha 2
    de Octubre, otra ley dividia el territorio en siete departamentos, que
    eran: Orinoco, Venezuela, Zulia, Boyacá, Cundinamarca, Cauca y
    Magdalena; y despues de otros varios trabajos del alto Cuerpo
    legislativo, dejando á Santander al frente de la administracion, el
    Libertador partió de Cúcuta para Bogotá, con objeto de hacer los
    preparativos necesarios á la campaña que habia proyectado hácia el Sud.

    Asi terminaba este año, fecundo en notables acontecimientos, y en los
    primeros dias de Enero del siguiente, 1822, en conformidad con lo
    dispuesto por un decreto del poder ejecutivo, la reunion del mando
    militar quedaba establecida en los departamentos de Venezuela, Orinoco y
    Zulia. El general Cárlos Soublette, con el cargo de intendente, quedaba
    en el primero al frente de la direccion de la guerra, y Paez en calidad
    de comandante general del mismo; Bermudez en el de Orinoco, y Lino
    Clemente en el de Zulia. Bolívar hácia este tiempo se dirigia de Cali á
    Popayan para esperar alli las fuerzas con que pensaba dar principio á la
    campaña de Quito. Mientras esta operacion se realizaba, ya próximo á
    espirar el plazo de los tres meses de armisticio, Sucre atravesaba la
    cordillera occidental el 9 de Febrero y ocupaba á Zaragoza en la
    provincia de Loja, punto en el cual las tropas enviadas del Perú por el
    dictador San Martin vinieron á reunirselo.

    Abierta la campaña de Quito, dirigiéndose hácia Pasto, el Libertador
    destrozó en Bomboná las tropas acaudilladas por Don Basilio Garcia el 7
    de Marzo; pero tuvo que lamentar la pérdida del general Pedro Leon
    Torres. El 8 de Junio entró victorioso en Pasto, haciendo prisionero á
    Garcia y las tropas que habian quedado á este jefe español. Entro tanto
    Sucre y Aymeric se batian encarnizadamente por el lado de Guayaquil,
    apoderándose el primero, una tras de otra, de las poblaciones de Cuenca
    y Alausi, teniendo que batirse siempre contra fuerzas superiores en
    número. La toma de Riobamba tuvo despues lugar el 22 de Abril, tras un
    brillante combate, en el que Sucre dió una prueba mas de sus buenas
    dotes militares.

    Por la llanura de Turubamba se dirigió de esta ciudad á Quito, logrando
    situarse al pié de las alturas que forman la cresta del Pichincha entre
    los pueblos de Chillogallo y Magdalena, flanqueando de este modo y por
    la retaguardia al enemigo. Movióse durante la noche del 23 de Mayo, y al
    siguiente dia, con sorpresa de sus burlados contrarios, apareció sobre
    la montaña, de donde aquellos intentaron desalojarle; pero derrotados
    completamente y careciendo de seguro refugio, rindieron, mediante
    capitulacion, la ciudad de Quito el 25 de Mayo, dia en que 280 años
    antes albergó la misma por primera vez las armas españolas. Aymeric, con
    el resto de sus tropas, quedó en poder de Sucre, el vencedor en la
    batalla de Pichincha. Cuatro dias despues los ciudadanos de la
    conquistada capital ratificaban solemnemente el pacto de union entre
    Quito, Venezuela y la Nueva-Granada.

    Las capitulaciones de Pasto y de Quito aseguraron la libertad en un
    vasto y hermoso pais, no hollado hasta entonces por plantas
    republicanas, quedando en poder de Sucre 14 piezas de artilleria, 1.260
    prisioneros, de los que 160 pertenecian á la clase de oficiales, y en
    fin, los fusiles y cuantos elementos de guerra poseian los enemigos. A
    poco de la toma de la capital de esta rica provincia, esto es, el 15 de
    Junio, entraba Bolívar en ella precedido de las mas calurosas y
    expresivas muestras de aprecio y entusiasmo de los pueblos del tránsito.
    De aqui se trasladó á Guayaquil, donde las aclamaciones de júbilo se
    reprodujeron, pasando despues á Cuenca, desde cuyo punto puso á
    disposicion del gobierno del Perú una division de 4.000 colombianos.

    San Martin corrió á encontrar á Bolívar, y el 25 de Julio se abrazaban
    en Guayaquil estos dos valientes guerreros, que habiendo partido desde
    ambos extremos del Nuevo Mundo, iban á conferenciar acerca de la
    independencia de su pais bajo el ardiente sol del Ecuador. Tres dias
    pasaron reunidos estos dos héroes americanos, sin que un solo momento se
    les viese al uno sin el otro; pero el resultado de sus conferencias
    quedó envuelto en la noche del misterio. Solo se sabe que aunque en las
    entrevistas reinó la mas atenta cordialidad entre ellos, su separacion,
    sin embargo, no fué de aquellas en que la amistad deja ver la efusion
    del entusiasmo ó la ternura de un vivo afecto. Entre las ideas políticas
    de estos dos hombres eminentes se alzaba tal vez una gran valla.

    Los realistas ocupaban por entonces, no solo todo el Alto Perú, sino
    tambien la mayor parte del Bajo, y se encontraban muy animados y llenos
    de esperanza á causa de sus recientes triunfos. Los patriotas poseian
    únicamente á Lima y los paises situados en la costa del Norte; además
    se hallaban separados en diferentes partidos políticos, que minaban por
    su base la fuerza de la causa comun del Sud de América, y sus recursos
    metálicos no eran sobrados, antes por el contrario, andaban escasos. Tal
    era la situacion del Perú desde fines de 1822 á mediados de 1823.

    El 8 de Abril de este año el Congreso de Colombia se reunia otra vez, y
    el 4 de Julio autorizaba al Libertador para que pasase á llevar sus
    auxilios al Perú, acto el mas notable de aquella legislatura. Ya
    conocemos la entrevista que luego tuvieron el llamado dictador de aquel
    pais y el ilustre caraqueño. En el trascurso del mismo año Montilla
    preparaba en la ciudad de Hacha una expedicion contra Maracaibo,
    combinándose al efecto con las fuerzas navales que mandaba el coronel
    jefe de la escuadra José Padilla, quien juzgó posible la arriesgada
    empresa de forzar la barra, operacion que se ofreció á cumplir y que
    cumplió el 8 de Mayo con solo la pérdida del bergantin _General
    Bolívar_, al mando y de la propiedad del capitan de navio Nicolás Joly.

    Una vez libre de cruzar las aguas del lago, en las cuales llegó á
    enseñorearse, á fines de Junio, y mientras el general Francisco Estéban
    Gomez, por enfermedad de Montilla, se dirigia contra Maracaibo, Morales
    reforzaba su escuadrilla con dos goletas que el capitan Laborde traia de
    Curazao. Reunida la flotilla española en Zaparas, fondeaba el 22 de
    Julio entre Maracaibo y el islote de Capitan-Chico. Los independientes
    hacian lo propio en Altagracia y Punta de Piedras. Ambos combatientes, á
    vista uno del otro, esperaban el viento para acometerse, cuando
    habiéndolo tenido favorable los patriotas, abordaron el 24, tres horas
    despues del medio dia, al enemigo, y trabando un reñidísimo combate
    quedó vencedor Padilla. Los realistas tuvieron 800 bajas entre muertos y
    heridos, mas 420 prisioneros entre oficiales, clase de tropa y
    marineria. Los patriotas contaron 44 muertos entre oficiales y tropa y
    119 heridos.

    Las armas republicanas, favorecidas por su valor y la buena causa,
    marchaban sembrando por su camino los laureles de la victoria y
    añadiendo cada dia una piedra mas al colosal edificio de su
    independencia. Alli donde se presentaban, desalentados por sus estériles
    esfuerzos los antiguos dominadores de Venezuela, cedian el campo á los
    ya aguerridos soldados de la libertad. El 3 de Agosto capituló Morales
    bajo las mas generosas condiciones de los republicanos, que haciéndolo
    asi se coronaban de gloria; y doce dias despues se hacia á la vela aquel
    memorable general con rumbo á la isla de Cuba. En el resto del año Coro
    y Puerto Cabello, últimos baluartes de la dominacion española en
    Venezuela, cayeron tambien en manos de los valientes y beneméritos hijos
    del Nuevo Mundo, cuya heróica sangre venia derramándose hacia tantos
    años, y por fin, al despedirse el de 1823, podian exclamar, enarbolando
    el pabellon de Colombia: "_Ya somos libres._"

    CAPITULO XI

    Bolívar en Lima.–El espíritu público en el Perú.–Pérdidas.
    –Disolucion del Congreso.–El Libertador organiza una gran
    expedicion.–Paso de los desfiladeros de los Andes.–Victoria de los
    colombianos en Junin.–Retirada de las tropas españolas.–Descanso.
    –Combinaciones estratégicas.–Bolívar se dirije al Alto Perú.–Batalla
    de Ayacucho.–Capitulaciones.–Entrada de Bolívar en Lima.–Convocatoria
    para la reunion de un Congreso.–Su reunion y sus actos.–República
    Bolívar.–Rendicion del Callao.–Emancipacion de la América del Sud
    realizada.–Consideraciones.–Principia á turbarse el órden entre los
    venezolanos.–Deposicion decretada contra Paez.–Sublevacion de Valencia.
    –Los partidos.–Asamblea provocada por los federalistas de Carácas.
    –Bolívar se dirije á Venezuela.–Proclama dada en Maracaibo.
    –Acontecimientos del Perú.

    El 1° de Setiembre de 1825 habia hecho el libertador su entrada en
    Lima, donde fué investido del poder dictatorial, con autorizacion de
    disponer libremente de todos los recursos del pais; pero en vista de la
    oposicion de algunos partidos políticos, y comprendiendo que con los
    elementos disolventes que minaban su noble empresa no seria posible
    llegar al término que se habia propuesto, se retiró á Trujillo.
    Abandonada asi la capital, pronto se vió ocupada por las tropas
    realistas al mando del general Canterac.

    A principios de 1824 el estado de la causa de la independencia era
    lastimoso en el Perú y marchaba desalentadamente á la ruina. Pérdidas el
    5 de Febrero las fortalezas del Callao, se disolvió el Congreso,
    depositando en Bolívar la esperanza de su salvacion. El ilustre jefe
    colombiano, aun cuando no fuera por su ardiente amor hácia la causa de
    la libertad de la América del Sud, no podia mirar con indiferencia los
    peligros que vendrian á amenazar la obra por él realizada hasta alli si
    las armas españolas llegasen á entronizarse en el Perú; y cuando recibió
    la triste noticia de los últimos desastres se hallaba en la provincia de
    Huamalies organizando tropas y esperando refuerzos de su república para
    continuar las operaciones de su cuenta y riesgo, pudiendo oponer de alli
    á poco á las desgracias ocurridas un ejército de 4.000 patriotas del
    pais y 6.000 colombianos.

    Cruzó entonces los desfiladeros de los Andes, mientras Canterac
    guarnecia los de Jauja y situaba sus puestos avanzados en Casas, y
    marchó decididamente sobre Pasco. El general español, que ignoraba la
    direccion seguida por su contrario, se encaminó hácia este mismo punto
    con objeto de practicar un reconocimiento. Aqui supo que el 5 de Agosto
    habia pasado Bolívar tomando por la derecha de la laguna de Junin, y
    retrocedió en el acto para estorbar que las fuerzas enemigas vinieran á
    situarse á su espalda. Al practicar este movimiento, y á los tres dias
    de haberlo emprendido, Canterac fué alcanzado por Bolívar y los
    realistas sufrieron una gran derrota en Junin ó Pampa de los Reyes.

    Los vencedores siguieron en persecucion de Canterac que, sucesivamente y
    en buen órden, fué retirándose á Tarma, Jauja, Huancayo y Huamanga,
    llegando por fin á Cuzco con una pérdida de mas de 2.000 hombres. El
    ejército libertador no pasó de Huamanga sino despues de haber descansado
    alli por espacio de un mes, en cuyo tiempo, segun lo dispuso su jefe, el
    general Sucre debia dirigirse sobre Challuanca para amenazar la
    retaguardia del enemigo, en tanto que él practicaba un reconocimiento
    hácia el Apurimac, operacion en la cual vino á sorprenderles el invierno
    y se suspendieron las que despues de esta debian verificarse. Entonces
    Bolívar, movido por causas poderosas, se separó de su ejército,
    dejándole en cuarteles de invierno, y se dirigió al Alto Perú con el
    fin de preparar los medios necesarios para cerrar la campaña y al propio
    tiempo organizar un buen gobierno en aquel pais.

    Mas tarde, el 9 de Diciembre, los tropas de Sucre se coronaban de
    laureles en Ayacucho, alcanzando una decisiva victoria sobre las armas
    españolas, mandadas por Laserna, virey entonces del Perú. Á cerca de
    9.500 hombres ascendian las fuerzas del virey, mientras que no llegaban
    á 6.000 las comandadas por el general republicano; pero bien combinado y
    hábilmente dirigido el plan de batalla, los realistas fueron deshechos
    completamente, quedando en poder de Sucre, además de Laserna, 15
    generales, 16 coroneles, 68 tenientes coroneles, 484 oficiales, 3.200
    soldados, cabos y sargentos, 11 piezas de artilleria, gran número de
    fusiles, municiones y en fin, todos los pertrechos de guerra
    pertenecientes al enemigo, que habia sido puesto en el caso de rendirse
    por capitulacion.

    En esta memorable jornada, la mas brillante de las que tuvieron lugar en
    la América del Sud, junto al jefe que la alcanzó se distinguieron
    heróicamente José Maria Córdoba, el inglés Miller y el general Lamar.
    Segun las bases de la capitulacion los españoles se obligaban á entregar
    los paises aun dominados por ellos en el Alto y Bajo Perú y los
    vencedores á respetar las vidas y haciendas de los vencidos y de sus
    partidarios, costeando además el viaje á la península á los individuos
    del ejército que asi lo solicitasen. La batalla de Ayacucho inmortalizó
    el nombre del valiente hijo de Cumaná, tan buen patriota como virtuoso
    ciudadano, tan hábil como noble general.

    Al siguiente dia de esta batalla Bolívar entraba en Lima y expedia un
    decreto por el cual convocaba un Congreso para el 10 de Febrero del
    próximo año. Llegada esta fecha y reunido ya, los primeros actos de este
    cuerpo se encaminaron á manifestar de una manera solemne su gratitud
    hácia los libertadores del pais, ordenando se abriese una medalla en
    honor del Libertador y que en la plaza principal de Lima se le erigiese
    una estátua. Además hízole presente de dos millones de pesos, para que
    uno lo distribuyese entre los generales y demás clases de ejército,
    reservándose el otro para si, lo cual rehusó dignamente; y al mismo
    tiempo distinguió al general Sucre con el título de mariscal de
    Ayacucho. Despues confirió á Bolívar el poder ejecutivo, y este pidió
    permiso á Colombia para poder aceptarlo, pues, segun sus palabras en
    esta ocasion, _reconocia monstruosa aquella autoridad é impropia de él._

    Bajo la denominacion de _República Bolívar_ (mas tarde Bolivia), se
    constituyeron por medio de una Asamblea general, declarando en
    independencia, las provincias del Alto Perú á 10 de Julio del mismo año
    1825 y confiaron al Libertador la autoridad ejecutiva por todo el tiempo
    de su permanencia en el territorio del Estado, y Sucre quedó encargado
    del mando inmediato de los departamentos en que aquel habia sido
    dividido. A los tres meses no cabales, esto es, el 6 de Octubre, despues
    de haber encargado al Libertador que formase una Constitucion política
    para el pais, se disolvió la Asamblea, aplazando la reunion del cuerpo
    constituyente, reunion que debia realizarse el 25 de Mayo del
    siguiente año.

    A pesar de los esfuerzos hechos por los partidarios de la independencia,
    el general Rodil, refugiado en el Callao, sostuvo durante mas de un año
    esta plaza, rendida por fin el 23 de Enero de 1826, dia en que el Perú,
    á consecuencia de este acontecimiento quedaba totalmente emancipado de
    España y la América del Sud veia terminarse la sangrienta y larga lucha
    comenzada y llevada á feliz término por los valientes hijos de
    Venezuela, bajo la gloriosa direccion del celebérrimo Bolívar.

    Pero el pueblo colombiano, como sucede con todos los pueblos colocados
    en análogas circunstancias, si bien cediendo á un natural impulso, habia
    desplegado todas sus fuerzas para sacudir el yugo de la esclavitud, no
    bien dispuesto aun á recibir la nueva forma de gobierno, poco ilustrado
    para conocer los medios de aprovecharse de la libertad que habia
    conquistado, y no comprendiendo el valor de los deberes que adquiria al
    adquirir nuevos derechos, pronto se vió envuelto en las discordias
    civiles por no prestarse de buen grado á ellos. Resistiéndose los
    caraqueños á la tercera invitacion hecha por Paez, que queria dar
    cumplimiento al decreto sobre la organizacion de milicias, se vió este
    jefe obligado á hacer algunas prisiones, y con tal motivo Carácas
    presentó 17 dias antes á la toma del Callao la imágen de una espantosa
    revolucion.

    So color de haber sido hollados los derechos del pueblo en la manera de
    dar cumplimiento á los decretos del gobierno, la Cámara de los
    representantes fulminó contra Paez una acusacion, que en 30 de Marzo
    admitió el Senado, suspendiéndole de su empleo y citándole á dar cuenta
    de su conducta. No solo desobedeció esta órden trasmitida por medio del
    poder ejecutivo, sino que por disposicion de la Asamblea municipal de
    Valencia, en cuya ciudad se hallaba Paez entonces, el 30 de Abril
    reasumió el mando de que el Senado le habia separado, dando lugar este
    hecho á que todos los pueblos se creyeran autorizados á desconocer el
    legítimo gobierno, y pronto se vió la República envuelta en las
    discordias civiles.

    Dos fueron los bandos que se alzaron: uno _federal_ y otro _central_,
    siendo los partidarios del primero de los sistemas quienes marchaban á
    su fin con mayor unidad, con mas perfecta armonia. Los federalistas de
    Carácas concitaron á Paez para que convocara y presidiera una Asamblea
    general con objeto de fijar el destino político de Venezuela en
    aquellas circunstancias; y verificada la reunion el 7 de Noviembre,
    despues de mediar violentas discusiones y una incalificable votacion,
    Paez quedó autorizado; conforme á los poderes de que la Asamblea le
    habia investido, dió un decreto señalando el 10 de Diciembre para la
    reunion de los colegios electorales y para la instalacion del Cuerpo
    constituyente en Valencia fijó igual dia de Enero de 1827.

    Bolívar, noticioso de los escándalos promovidos en Venezuela, partió de
    Lima el 4 de Setiembre y cuarenta dias mas tarde entraba en Santa Fé de
    Bogotá, siendo recibido con generales muestras de afecto. El 25 de
    Noviembre se dirigió á Venezuela y durante su travesia hasta Cúcuta fué
    reuniendo tropas para presentarse con imponente actitud. El 16 del
    siguiente mes dió una proclama desde Maracaibo en que, ofreciendo
    acelerar la gran Convencion nacional para que legalmente tuviera el
    pueblo leyes fundamentales, decia: _solo él_ (el pueblo) _conoce su bien
    y es dueño de su suerte, y no un poderoso, ni un partido, ni una sola
    fraccion del mismo pueblo_. El Libertador, al cual volvian algunos de
    los extraviados patricios, llegó por Coro á Puerto-Cabello el último dia
    del año, época en que Paez se encontraba en Valencia.

    Los acontecimientos del Perú mientras el trascurso del año que asi
    espiraba fueron: la reunion del Congreso constituyente de Bolivia, que
    con lijeras variantes aceptó el proyecto que le habia enviado Bolívar,
    acompañado del reconocimiento de aquella república por el Consejo de
    gobierno del Perú; el nombramiento del general Sucre como Presidente
    vitalicio del Estado, dignidad que solo admitió por dos años; la
    declaracion de nulidad en los poderes otorgados por los colegios de
    algunas provincias á sus representantes, hecha por el Consejo de
    gobierno peruano en su primer Congreso constitucional; la disolucion de
    este; la reunion del colegio electoral de la provincia de Lima, en
    virtud de decreto de la autoridad competente, el 16 de Agosto; la
    aceptacion que el mismo hizo de la Constitucion boliviana como Código
    fundamental del Perú, y el nombramiento de Bolívar para Presidente
    perpetuo de la República, actos sancionados por el Consejo de gobierno,
    en vista de la unanimidad conque los colegios electorales habian
    procedido en todos sus acuerdos.

    CAPITULO XII

    Disposiciones conciliatorias.–Bolívar y Paez se reconcilian.–Error
    político.–Reclamaciones de Nueva-Granada y del Perú.–Dimision del
    Libertador ante el quinto Congreso reunido en Bogotá.–No es admitida
    su dimision.–Se levantan facciones en Venezuela.–El Congreso
    Constituyente del Perú.–Agitaciones políticas y desunion de Colombia.
    –Fracasa la Convencion de Ocaña.–Acta del 15 de Junio de 1828.
    –Conjuracion á mano armada.–Peligro del Libertador.–Acto de justicia
    contra los conspiradores.–Nueva convocacion á un Congreso
    Constituyente.–Trabajos de zapa de los descontentos.–Manifiesto de
    Bolívar.–Consecuencias del manifiesto.–Es llamado el Libertador por
    algunos miembros del Congreso de Colombia.–Sancion del Código
    político.–Cesacion de la dictadura y de la representacion de la
    Colombia.–Viaje de Bolívar á Cartagena.–Decretos de Paez.–Instalacion
    del Congreso en Valencia.–Nueva Constitucion de
    Venezuela.–Fallecimiento del Libertador.

    El año 1827 era inaugurado por el Libertador de una manera política y
    conciliatoria. El primer dia de aquel desde Puerto Cabello publicó un
    decreto de amnistia, confirmando á Paez la autoridad de jefe civil y
    militar que al principio de la revolucion le habia sido conferido por
    los concejos municipales. Este dictó al siguiente otro decreto por el
    cual reconocia y mandaba reconocer á Bolívar como Presidente de la
    República, anulando al propio tiempo todas sus anteriores resoluciones,
    inclusa la de reunion de un Congreso. El 4, á las dos de la tarde, ambos
    jefes se habian visto y abrazado al pié del cerro de Naguanagua,
    entrando luego juntos en Valencia entre las aclamaciones entusiastas del
    pueblo; y el 10 del mismo mes todo Carácas se deshacia en expresiones de
    la mas grande admiracion al acoger en su recinto á su ilustre hijo, el
    Libertador de la América del Sud.

    El excesivo amor de este grande hombre por la causa que tan constante y
    noblemente habia defendido, el vivo deseo que le agitaba de consolidar
    su grande obra, le hizo cometer un error, perdonable bajo este punto de
    vista. Pero ¿quién que sintiese como él sentia, quién que como él se
    viese rodeado de tan rebeldes circunstancias cuando apenas lucia la
    primer aurora de la libertad de su patria, quién que como él la
    encontrase amenazada de ser envuelta entre las sombras de una
    devastadora tempestad en el momento mismo de nacer, no hubiera tratado
    de evitar á toda costa las tristes consecuencias que resultarian de la
    desunion entre los elementos políticos que debian formar entonces su mas
    firme apoyo? Esto fué sin duda lo que le hizo halagar á los disidentes,
    lo que le obligó á apagar su desenfrenada ambicion y deseo de mando,
    produciendo entre sus amigos el descontento y la envidia. ¡Amigos!…¡Qué
    lastimoso abusó se ha hecho de esta bella frase, empleándola sin
    razon en vez de _adeptos_ al tratarse de aquellos hombres que, como
    Bolívar, llegan á tener entre sus manos los destinos de una nacion!

    En la Nueva-Granada, lo mismo que en el Perú, muchos militares dirigian
    representaciones al gobierno reprobando las reformas introducidas en la
    primitiva ley del Estado; y despues de tantos y tan inmensos
    sacrificios, despues de tanta y tan preciosa sangre vertida en aras de
    la patria, mezquinos intereses, miras egoistas de dominio, envidias y
    rencores mal comprimidos, encienden los ánimos y los concitan á la
    guerra mas inicua que la humanidad conoce entre la iniquidad misma de la
    guerra, á la que el génio del mal despierta y mantiene en el corazon de
    los que debiera unir el vínculo fraternal de las costumbres, del idioma,
    del pais y la familia. Asi, pues, por desgracia, al triunfo de la
    independencia sucedia la discordia civil en la América del Sud, enconada
    y sobreexcitada por medidas cuyo espíritu, cuyo fin no era otro que el
    de la conciliacion, el bienestar y la fuerza. Pero el hombre propone y
    Dios dispone.

    Ante el quinto Congreso, reunido en Bogotá, dimitió Bolívar su cargo de
    Presidente, y despues de largos y acalorados debates, por 50 contra 24
    votos no fué atendido. Esta dimision la hizo desde su pueblo natal; en
    vista de la negativa, el 10 de Setiembre pasó á Bogotá, jurando
    nuevamente ante el Congreso, al efecto reunido en sesion extraordinaria,
    sostener y defender como hasta alli la Constitucion de la República. En
    Venezuela mientras tanto se habian levantado facciones que, como la de
    Cisneros en Carácas, llevaban la devastacion á todas partes.

    El Congreso constituyente del Perú se habia reunido, con antelacion á
    los hechos últimamente citados, el 1° de Mayo, y declaró que la
    Constitucion jurada en 9 de Diciembre del año anterior _era nula y sin
    ningun efecto, por haber sido sancionada de un modo ilegal y atentatoria
    á la soberania del pueblo_; restableciendo provisionalmente en su fuerza
    y vigor, con supresion de algunos capitulos, interin el Cuerpo
    Legislativo se ocupaba de formar otra nueva, la admitida y votada en
    1823. Don José de Lamar, gran mariscal, y Don Manuel Salazar y
    Barquijano fueron elegidos, el primero como Presidente y el segundo como
    Vice-Presidente de la República. Tales fueron los hechos mas notables ó
    importantes de la América del Sud en este año.

    En el siguiente de 1828 dos eran los grandes partidos que se agitaban en
    el seno de la Colombia. Los que aspiraban con la mejor buena fé del
    mundo á hacer alteraciones liberales en la ley fundamental,–cuyo medio,
    á los ojos de sus émulos, era el mas á propósito para derrocar al
    Libertador, asi como tambien para los que deseaban dividir el territorio
    colombiano en tres distintos estados independientes entre si,–formaban
    el primero de estos partidos. En el segundo estaban afiliados la mayor
    parte de los generales, jefes y oficiales venezolanos, mas todos los
    extranjeros que subsistian al servicio de la Colombia y los deudos y
    amigos de Bolívar, que se esforzaban en sostener la integridad de la
    república creada por la union de Venezuela, Quito y la Nueva-Granada.
    Esta era precisamente la division intentada por los de la faccion
    contraria.

    Despues de haber fracasado la Convencion nacional reunida en Ocaña el 9
    de Abril, á causa de lo encontrado de las opiniones y principios
    políticos alli representados, una junta de personas notables, formada en
    Bogotá, suscribia el 13 de Junio una acta en la cual hacian solemne
    protesta contra toda reforma que emanase de la Convencion, depositando
    el cargo supremo de la República y su entera confianza en el general
    Bolívar, ejemplo que luego fué imitado y seguido en toda su latitud por
    los demás pueblos. De una manera tan pública y esplicita fué reconocido
    el ilustre Libertador como jefe supremo del Estado y revestido de las
    mas ámplias facultades.

    El 24 del mismo mes, este hombre, objeto de tantos y tan continuos
    ataques, doblemente realzados por ellos, por sus actos de desinterés y
    por su heróica perseverancia en el fin que se habia propuesto desde el
    principio de la campaña de la independencia; este hombre, digno de un
    pueblo, no mejor, pero sí mas ilustrado, comenzó á legislar en
    importantes materias, suprimiendo la Vice-Presidencia y dando al Consejo
    de Estado una forma nueva y mas adecuada á las necesidades que
    le rodeaban.

    Llegó á tan alto grado el encono de sus adversarios políticos, que
    conjurándose contra él, dominados por el criminal objeto de arrancarle
    el mando con la vida á un mismo tiempo, apellidándole _tirano de la
    patria_, el 25 de Setiembre atacaron de mano armada en Bogotá el palacio
    á la hora de la media noche, despues de asesinar á los centinelas, y
    lograron penetrar hasta la estancia del Libertador; afortunadamente pudo
    este salvarse arrojándose á la calle desde una ventana que por falta de
    prevision de parte de los agresores habia quedado sin custodia alguna.
    Una vez libre, pudo luego con su actividad y energia de costumbre tomar
    las medidas necesarias; y habiendo sido aprehendidos los conjurados,
    todos pagaron con la vida su temeraria empresa menos el general
    Santander, complicado tambien en la trama y á quien la última pena fué
    conmutada por Consejo de gobierno en la de destierro con privacion
    del empleo.

    De esta manera, y con la convocacion de un Congreso en Bogotá para el 2
    de Enero de 1830, el cual vendria investido con el carácter de
    Constituyente, cerraba sus puertas el año 1828, año lleno de malestar
    por la efervescencia de los partidos en que estaba dividida la opinion
    pública del pais, tanto mas temible cuanto que se alzaba en el corazon
    de hombres vigorosos y avezados á los azares de la guerra.

    Fácil es comprender que á pesar de tan enérgicas medidas el mal no
    habria cesado; y asi era en efecto. Siguió sorda y lentamente bullendo
    en los ánimos de los descontentos durante el año 1829, y arraigándose
    mas profundamente toda vez que el peso del poder no le permitia salir á
    la superficie; pero como el momento señalado para la instalacion del
    Congreso se acercase, publicó Bolívar un manifiesto en que autorizaba á
    los pueblos para que pudiesen emitir libremente su dictamen, ya por
    medio de la imprenta, ya por otro cualquiera de los permitidos por
    la ley.

    A una reunion provocada por el jefe general de policia, que lo era
    Arismendi, acudieron varios vecinos notables de Carácas con el fin de
    tratar de las peticiones que debian elevarse al Congreso. Una carta
    circular de Paez los animaba tambien á emitir sus opiniones con plena
    franqueza y libertad. Asi es que acordaron pedir á la autoridad superior
    civil de su provincia se convocase el pueblo á una Asamblea general,
    súplica que fué atendida, ordenándose inmediatamente la convocatoria.
    Esta Asamblea, legalmente constituida en la capital el 26 de Noviembre,
    resolvió: "desconocer la autoridad del Libertador; separar á Venezuela
    del gobierno de Bogotá; consultar la voluntad de los antiguos
    departamentos de aquella, invitándoles á que por medio de un cuerpo
    constituyente reconociesen, defendiesen y manifestasen públicamente la
    separacion que de aquel gobierno intentaban los venezolanos, todo lo
    cual quedó consignado." Por último, decidieron "que el general Paez se
    encargase del mando de los departamentos en tanto se verificara la
    instalacion del nuevo Congreso."

    No reinaba menos agitacion entre los granadinos. El 2 de Enero de 1830,
    constituidos en comision preparatoria varios miembros del Congreso de
    Colombia en Bogotá, dieron principio á sus tareas, y el 4 se pusieron de
    acuerdo sobre la conveniencia de hacer que Bolívar en persona instalase
    el Congreso para demostrar á los pueblos la buena armonia en que sus
    representantes se hallaban con el padre de la patria, llamándole á fin
    de combinar los medios mas acertados de conjurar las calamidades que
    amenazaban al pais. Acudió Bolívar al llamamiento, y el 20 del mismo
    mes, cinco dias despues de su llegada á Bogotá, dejó instalado el
    Congreso, renunciando formalmente á la presidencia que se le habia
    conferido; pero su renuncia fué desechada, exigiéndole que hasta que la
    Constitucion quedase sancionada y nombrados los funcionarios superiores
    en el órden político, para cortar las alas á la anarquia conservase su
    autoridad, único medio que el Congreso estimaba hábil en aquellas
    amenazadoras circunstancias.

    En efecto, el 29 de Abril quedó sancionado el Código político y,
    nombrados como Presidente y Vice-Presidente, para el primer cargo
    Joaquin Mosquera y para el segundo el general Domingo Caicedo, tuvo fin
    la dictadura. Doce dias despues cerraba el Congreso las sesiones de
    aquella Asamblea legislativa, que fué la postrera de las reunidas á
    nombre y en representacion de Colombia.

    El Libertador de la América del Sud, reducido ya á la simple condicion
    de ciudadano, el 8 de Mayo salió para Cartagena con objeto de pasar á
    Europa; y al despedirse de los constituyentes, herido en lo intimo de su
    noble corazon de patriota, no por su separacion del alto cargo que hasta
    alli habia ejercido, el cual tantas y tantas veces como al presente
    renunciara leal y dignamente, ni tampoco lastimado en su ambicion,
    puesto que solo se retiraba "rico de honores y de gloria;" pronunció
    estas notables palabras: _Me ruborizo al pensarlo, pero la independencia
    es el único bien que hemos conquistado á costa de todos los demás._

    En Venezuela, mientras tanto, con fecha 13 de Enero, el general Paez
    expedia dos decretos, uno por el cual creaba para el despacho de un
    gobierno provisional tres ministerios de Estado, cuyas funciones debian
    ejercer, en Guerra y Marina, el general Soublette; en Interior, Justicia
    y Policia, el Dr. Miguel Peña; en Hacienda y Relaciones exteriores, el
    Licenciado Diego Bautista Urbaneja; y el otro concerniente á la manera
    con que debia precederse para las elecciones del Congreso
    Constituyente, que constando al menos de las dos terceras partes, debia
    reunirse en Valencia el dia 30 de Abril.

    Instalado este el 8 de Mayo, su primer acto fué la confirmacion del
    poder ejecutivo de que Paez estaba investido hasta nueva resolucion del
    Congreso, cuyas tareas quedaron terminadas el 22 de Setiembre,
    sancionando un Código fundamental por el que declaraba: "que el gobierno
    de Venezuela es y será siempre republicano, popular, representativo,
    responsable y de eleccion," dividiendo la potestad suprema en judicial,
    legislativa y ejecutiva, con un cuarto poder exclusivamente destinado á
    entender en la parte municipal. De este modo la forma adoptada era un
    término medio entre el centralismo y el federalismo. El poder ejecutivo
    quedaba á cargo de un magistrado con el título de Presidente de la
    República, y tanto este cargo como el de Vice-Presidente, cesaban á los
    cuatro años en sus funciones, no siendo reelegibles sino despues de
    pasar por lo menos un período constitucional. Cuatro secretarios
    responsables serian elegidos por el Presidente para el ejercicio de su
    ministerio. El poder legislativo constaria de un Congreso popular,
    dividido en dos Cámaras, una de diputados representantes y otra de
    senadores, elegidos tambien por solo cuatro años.

    Este fué el último resultado que alcanzó á ver Bolívar, el hombre cuyos
    esfuerzos bastaron á conquistar la independencia de su pais, y los
    cuales fueron impotentes para conservar la integridad de Colombia. Desde
    este momento, perseguido por la idea de la inevitable ruina de la nacion
    que á costa de su sangre y de casi toda su fortuna habia logrado sacar
    de la nada, herido mortalmente en su tierna y constante afeccion hácia
    su adorada patria, el 17 de Diciembre, á la una de la tarde y los 47
    años de edad, espiró en la quinta de San Pedro, situada á corta
    distancia de Santa Marta, dirigiendo la expresion de su último
    sacrificio á los pueblos de Colombia en estos memorables palabra: Si _mi
    muerte contribuye á que cesen los partidos y la union se consolide, yo
    bajaré tranquilo al sepulcro_.

    ¿Podia exigirse mas del heróico Libertador de la América del Sud? Sus
    restos descansan en la Santa Iglesia metropolitana de Carácas desde el
    17 de Diciembre de 1842, despues de haber permanecido doce años justos
    entre los granadinos. ¡Cosa extraña! el general José Antonio Paez era
    Presidente de la República de Venezuela cuando el Congreso sancionaba la
    traslacion de las preciosas cenizas del Padre de la Patria.

    FIN.